miércoles, 8 de enero de 2014

Hermanas: tangas y bombachas III

Capítulo XVII: Freno

…Unos días posteriores, Martín pasó la tarde en la casa de un amigo… siempre hablaban de cualquier tema, pero como era obvio, Martín no le dijo nada de lo que hasta ahora estaban siendo los mejores meses de su vida con sus hermanas. Disfrutaron de la piscina en otro gran día de sol y calor veraniego, más tarde el chico volvió a casa.

Una vez que abrió la puerta del garaje y entró, se quedó en la cocina tomando una sprite helada.

Al rato, Florcha llegó a casa. Entró a la cocina, saludó a su hermano con la mano y dejó las llaves en la mesa.

Martín la miró…la chica llevaba el pelo con una colita, (cola de caballo). Se venía muy bonita con el pelo de esa forma. Se la notaba transpirada. Además, estaba vestida con un top bastante ajustado, se le moldeaban un poco las tetas en esa remera… y abajo traía la calza gris corta, que le llegaba a medio muslo, apretadísima y súper ajustada. Lo que se le marcaba el culo no tenía nombre. Y en los pies, unas zapas deportivas.

Casi se muere… su hermana estaba tremenda.

La chica se dio cuenta de que la miraba.

-         ¿Qué mirás tanto hermanito?
-         …Que estás re linda!... ¿A dónde fuiste así?
-         A gimnasia tontito! Hacía bastante que no iba!
-         ¿Y a qué lugar fuiste?
-         A un gimnasio que me recomendó una amiga! ¿Por?
-         …¡¿Fuiste así vestida a un gimnasio?!.. ¿¿¿Pero había chicos también???
-         Y sí, obvio que había chicos! ¿Por qué? ¿Tengo algo?
-         Que con esa calza se te re marca la cola!
-         …Y qué tiene?
-         ¿¡¿Cómo qué tiene?!? Te habrán mirado todos los chicos!!
-         ..Jajaja. ¿Estás celoso pendejo?
-         …No!…

El chico caminó hasta ella, y se puso detrás de su hermana. Ahora le veía el enorme culo sobresaliendo en la calza… era demasiado apretada!

Se le puso dura la pija al instante.

-         Se te marca mal la cola boluda!.. ¿Los chicos te la miraron?
-         Sí, algunos me re miraban! Ni disimulan jaja.
-         ..Y qué más pasó?
-         Nada.. qué más va a pasar!

El muchacho se sintió muy muy celoso… y además le afloró el sentimiento de hermano… de cuidarla y protegerla… un sentimiento que solo los hombres que tienen hermana pueden entender. Imaginarse que su hermanita salió así casi mostrando el culo, y que tantos chicos la podían mirar o intentar algo, lo pusieron en alerta. Se preocupó por ella.

-         …No tenés que ir así mostrando la cola Flor…
-         …¿Por?
-         Porque siempre hay alguno que… siempre va a haber alguno que se va a intentar aprovechar…
-         Ay no seas tonto!
-         En serio!.. Me vas a decir a mí… conozco a los hombres más que vos! Me da un poco de miedo que vayas así en calza!
-         Sé cuidarme sola hermanito!.. ¿Qué te da miedo?
-         …Que te vean la cola así en calza.. y que intenten chamuyarte…

Martín, atrás de ella, le agarró el elástico de la calza de las caderas, y se la fue bajando, despacio, hasta bajársela a los muslos. Florcha se dejó, curiosa, pensando que tramaba su hermano.

Ahora el muchacho le miraba la cola, con una bombachita blanca que se le metía entre las nalgas.

-         ¿Eso te da miedo? ¿Qué intenten chamuyarme?-Preguntó Florcha.

Martín movió su mano, y se la apoyó en el cachete de la cola, con la palma abierta, sintiendo la piel calentita…

-         Sí.. y me da miedo que intenten tocarte la cola…

Le fue pasando la mano por los cachetes, acariciándole toda la cola a su hermana.

-         No soy puta hermanito… no me voy a dejar tocar la cola por cualquiera!-Dijo Florencia.
-         Ya sé.. pero nunca se sabe! Te lo digo por las dudas..  

La desconfianza de su hermano molestó un poco a Florencia.

-         ¿No confiás en mí? Acordate que todavía soy virgen!.. ¿Y que tiene si alguna vez dejo que me toquen la cola?
-         …Si ven que te dejás, van a intentar cogerte Flor…

El chico se desató el cordón de la malla rápido, y se sacó la pija parada afuera.

Se acercó más a ella, le corrió la bombachita ligeramente con dos dedos, y le metió el pito entre las nalgas, empujando más adentro hasta rozarle el glande en la entrada del culo.

Florcha la sintió re dura en la entradita de la cola y cerró los ojos, disfrutándolo…

Martín se despegó un poco de ella, sacando la pija de ahí, quedó rebotando y apuntando al culo. Le agarró el elástico de la bombacha con las dos manos a los lados en las caderas, y se la empezó a bajar. Iba viendo como la tela se ‘despegaba’ de la cola de Florcha, se la bajó hasta los muslos, dejándosela ahí con la calza.

Ahora el chico llevó su mano ahí abajo, Florcha abrió sus piernas un poco, la mano del chico le rozó entre los muslos, y le apoyó un par de dedos en los labios de la concha, sintiéndolos ligeramente húmedos y también sintió tocar algunos pelitos.

-         ¿Estás excitada o transpirada?-Preguntó el muchacho.
-         Las dos cosas hermanito!
-         ¿Por qué te excitaste Flor?
-         Que te importa!-Dijo Florcha sonriendo.
-         ¿Te mojaste porque te miraban la cola en el gimnasio?
-         …Puede ser!…-Dijo Florencia, lo que era un sí rotundo.

Martín seguía pasándole la yema de los dedos por toda la conchita a su hermana, por los labios húmedos.

-         ¿Te gusta que los chicos te la miren?
-         Siii… me gusta mucho que me miren la cola!

El adolescente sacó la mano de la concha, y con ambas manos, le agarró los cachetes y le abrió bien el culo a su hermana. Podía verle el agujerito bien cerrado, y más abajo los labios vaginales separados por una rajita.

Tener a su hermana con una cola en el pelo, excitada, y con el culo abierto… era mucho para el chico. Le brotaba líquido pre seminal.

Llevó un par de dedos a su boca, se puso saliva, y se los pasó por la entradita de la cola a su hermana. Una vez hecho eso, le abrió otra vez bien los cachetes con las dos manos, viéndole todo, dio unos pasitos hacia delante y apuntó el pito al agujerito, esta vez el glande se humedeció con la babita que le había puesto, mientras se la punteaba en la cola.

Florcha al sentir todos esos estímulos, se dejó hacer… ya venía algo excitadita del gimnasio, y ahora estaba empezando a volar de calentura.

Cómo Martín le abría los cachetes del culo, y ella estaba con las piernitas un poco abiertas, sumado a la babita que le puso… el chico notó como cada vez el agujerito de la cola se le abría mínimamente… sólo en vez de estar completamente cerrado, en algunos momentos notaba como se le abría un poquito ligeramente.

Le clavó la pija en la entradita, y empujó bastante, haciendo presión sobre el culo de su hermana.

-         Ayy pará hermanito.. me la vas a meter!
-         No te la meto Flor!...
-         Bueno, pero no empujes tanto que me duele un poco!

El chico dejó de empujar tan fuerte, pero se la seguía apoyando en la cola, haciendo disfrutar a su hermanita. Cada vez que la cabecita hinchada del pito chocaba contra el culito de Florcha, los dos emitían leves gemiditos.

-         Ahhhmmmm…basta nene…
-         …No te gusta?
-         Sí.. me encanta.. pero ya va a venir mami…

Martín obedeció y se separó un poquito.

-         Voy a acabar hermanita… querés la leche en la cola?
-         Siii!

Se empezó a pajear rápido, sintiendo el orgasmo, apuntando con su pija a la cola de su hermana, mientras la lechita saltaba y chocaba contra los cachetes del culo de Florcha, uno tras otro.

Se apretó el tronco tratando de sacar hasta la última gota, se la refregó por el orto a su hermana, y se la sacudió ahí, mientras Florcha sentía el semen calentito en su cola.

Ella se lo tocó con los dedos, mientras el chico miraba, ya relajado.

-         Bueno pendejito, me voy a bañar!

Florcha sin decir más nada, salió caminando hasta el baño así, con la calza y la bombacha en los muslos, y con la cola llena de leche. Ya en la bañera, Florencia se limpió toda y se masturbó deliciosamente…

::::::

Luego de un par de días en los que no pasó demasiado, ya se acercaba el año nuevo.

Esa tarde del último día del año, Martín se despertó, luego de tomar una siesta.

Mamá le dijo que iban a pasar la noche de año nuevo en la casa de una tía, así que el chico se bañó y se vistió para la ocasión. Luego de él, se dieron un baño sus hermanas.

Ya era la tardecita, Agustina se estaba maquillando en el espejo baño, porque iba a pasar la noche con sus amigas, mientras que Martín, Florencia y mamá iban a ir de una de las tías.

Estaba el adolescente, junto a su hermana menor y a su madre en el living, pasando canales en la tv para que corra el tiempo y se haga la hora de ir.

Se aburrió se esperar, y se levantó del sillón, yendo hasta su pieza. Caminó por la cocina y por el pasillo, pero antes de llegar a su pieza, cruzó por el baño y vió la puerta un poco abierta, y la luz encendida, obviamente estaba Agustina.

El chico miró a través del espejo, viendo como su hermana terminaba de pintarse los labios, y dejaba el lápiz labial por ahí.

Le dio curiosidad, y sin pensarlo demasiado, fue hasta la puerta del baño, y la abrió, entrando adentro. Cerró bien la puerta.

Lo primero que observó fue a su hermana con el jean bajado en los tobillos, y bajándose la bombacha, mientras se sentaba en el inodoro.

-         ¡¿Qué hacés?!-Preguntó Agustina, ya sentada.
-         Nada… estoy aburrido.
-         …Voy a mear por si no te diste cuenta hermanito!

A Martín no le importó demasiado, se acercó hasta ella, parándose en frente, y se desabrochó el jean. Como ella estaba sentadita en el inodoro, y él estaba de pie en frente, el pito le quedaba a la altura de la cara de Agustina.

Se agarró la pija, ya paradita, poniéndosela en la cara a su hermana.

-         ¿Me hacés un pete Agus?

La chica se lo quedó mirando, sorprendida.

-         ¿Dónde están mamá y Flor?-Preguntó Agustina.
-         En el living…
-         Entonces salí de acá idiota!!!! Mamá nos puede llegar a descubrir!!!!!!!
-         Tranquila! Si no estamos haciendo ruido… aparte está viendo la tele!
-         Pero igual tonto!!

El chico no le hizo caso, se quedó mirando a su hermana, tenía los ojos delineados y los labios pintados otra vez de un rojo fuerte.

Se acercó más, se bajó la piel y le puso el glande casi en los labios.

-         Abrí la boca hermanita… chupame la pija un minuto…
-         Noo!!!!!!! Nos van a ver pendejo!

Martín le puso la pija en los labios. Agustina los cerró más, haciendo fuerza para que no se la meta en la boca, mientras se le escapaba la risa.

El chico siguió jugando, pasándole el glande por los labios.

-         Ay pará hermanito!.. Me vas a correr el labial.
-         Entonces abrí la boca! Quiero que me la chupes…
-         Pero…ahmmmm!!!!

Apenas Agustina abrió la boca para decir un pero, el chico empujó y se la metió entre los labios, apenas. La chica se quejó un poco, pero Martín dio un pasito hacia delante y se la metió hasta la mitad en la boca. Ahí ya Agus se dejó y no opuso resistencia.

Agustina lo miró a su hermano con los ojos abiertos, mientras ya tenía media pija en la boca.

-         No te quejes tonta!-Dijo Martín sonriendo.

Ella hizo ruido con la boca llena de pija, tratando de quejarse un poco.

-         Si te encanta hacer petes hermanita!…

La chica cerró los labios y se la empezó a chupar, tratando de hacerlo acabar rápido para que mamá no los descubra.

Mientras se la chupaba, Agustina aún sentada en el inodoro, con el jean en los tobillos y la bombacha en los muslos, comenzó a mear.

Se escuchaba el ruido del chorrito de meada mientras se la estaba chupando a su hermano. La adolescente llevó una de sus manos a los huevos de su hermano, y se los acarició…

Martín se excitó muchísimo, encima los podían descubrir.

Mientras su hermana mayor meaba y le acariciaba los huevos, se la estaba chupando en el baño, con mamá y su otra hermana en el living.

La chica terminó de mear, sacó la mano de las bolas de su hermanito, y aún con el pito entero metido en la boca, cortó algo de papel y se limpió la conchita.

Martín no aguantaba más… lo calentaba muchísimo que su hermana sea tan puta. Le miró el escote en la remera… se le veían muy bien desde esa pose, de arriba. Llevó una mano hacia abajo, y le agarró una teta por encima de la remera y el corpiño. No le cabía en la mano entera ni de milagro.

-         Qué hermosas tetas que tenés Agus… mmmmhhhhhhh

La chica, se sacó la pija de la boca y le habló:

-         ¿Para vos tengo buenas tetas?-Le preguntó mirándolo a los ojos con clara intención de calentarlo y hacerlo acabar.
-         Siiii… tenés unas tetas re grandes hermanita… dios.. quiero llenártelas de leche… ¿puedo?
-         No!... Me vas a ensuciar entera, y ya estoy arreglada para irme!
-         Ufaaa… ¿entonces te puedo echar la lechita en la boca?
-         Mmmm…no sé…
-         Daleeee… te acabo toda adentro de la boquita… así te la tragás…
-         …Ok pendejo!.. Pero no me vayas a ensuciar algo!.. Vos dejame el pito quieto adentro de la boca, así me trago toda la leche y no se me cae a la cara o a la ropa, ¿entendiste?
-         Siii.
-         Bueno, apurate porque van a sospechar!..

Agus se volvió a meter ella sola el pito en la boca, se la chupó se arriba abajo apretando los labios rojos contra el tronco, succionando todo y llenándola de babita tibia.

Martín no soportó más, hizo caso, y cuando empezó a acabar, se quedó quieto, con la pija metida hasta la mitad en la boca de su hermana mayor.

La chica cerró los labios mientras recibía el semen calentito en su boquita, derramándosele en la lengua, sintiendo los espasmos de la verga dura de su hermano.

Los dos estaban en silencio, el chico cerró los ojos ante tanto placer. Por último, Agus, aún con la boca llena de pija, comenzó a tragarse de a poco la lechita.

Fue sacándose el pito lentamente, chupando los restos de semen y baba que le quedaban, hasta sacarlo por completo de su húmeda boca.

Ya una vez así, se tragó toda la leche de una. Cerró los labios, ya excitada por haber chupado pija y haber tragado leche…

A pesar de que su hermana le había dejado la pija limpia chupándosela, le había quedado algo de babita, y se secó con una toalla. Se la guardó y se abrochó el jean.

-         ¿Tengo algo?.. ¿Estoy limpia?-Pregunto Agustina.
-         …No… no tenés nada!!! ¿Ya te la tragaste toda?
-         Sí… estaba rica!-Dijo Agus sonriendo.

La chica se puso de pie, Martín le miró el pubis depiladito y el comienzo de la chocha, ella enseguida se subió la bombachita y el jean.

El muchacho abrió la puerta del baño, observó desde allí que el tele del living estaba prendido, así que estaba todo en orden. Salió él primero del baño, y unos segundos después su hermana, mientras se reían entre ellos.

Ya minutos más tarde, Agustina se fue con sus amigas, mientras que mamá, Florcha y Martín, salieron para ir a comer de la tía, con algunos parientes nuevamente.

Una vez que llegaron, saludaron a todos los familiares, mientras la tía les ofrecía que tomen asiento y se vayan preparando para comer el asado.

Obviamente, Florencia y su hermano se sentaron juntos…

Esperaron hasta que estuviera la comida. Una vez se sirvieron todos en la mesa, cenaron mientras pasaban los minutos y ya se empezaban a  escuchar los primeros fuegos artificiales de la noche.

Terminaron el asado –estaba increíble- y luego trajeron algunos postres… Martín aceptó, Florcha dijo que ya estaba llena.

Mientras todos estaban degustando las tortas de chocolate, Florencia ya estaba bastante aburrida. Pensaba en cualquier tontería, hasta que terminó pensando en cosas chanchas…

Mientras se calentaba en su mente, pensando en todo tipo de chanchadas con su hermanito… se le fue poniendo húmeda la chocha.

Quería que su hermanito le meta la mano en la entrepierna, pero no se animaba a pedírselo!

El chico, se sacó la cuchara de la boca, y miró a su hermana. Se extrañó por cómo lo miraba. Conocía esa cara…

Florcha aprovechó la ocasión, y con una muy voz baja, para que nadie alrededor en la mesa escuche, se le acercó un poco al oído:

-         ¿Querés tocarme?..Estoy excitada.

Martín casi se atraganta con la torta. Claro que iba a querer. Su hermana le sonrió.

El adolescente dejó por un momento la torta, y metió su mano izquierda abajo del mantel. Luego, se la empezó a subir por las piernas y los muslos a Florcha.

Agradecía que su hermana estaba con una falda corta. Le metió la mano entre las piernas, Florencia trataba de no morderse los labios, porque ya estaba muy caliente, y ella abrió un poco sus piernas para que su hermanito le haga lo que se le antojara ahí.

Mientras miraba a la nada y se hacía el que escuchaba la conversación de sus familiares en la mesa, Martín hundió su mano tocándole todo el interior de los muslos, y luego estiró sus dedos hasta llegar a tocar la bombacha de su hermana. Florcha lo sintió y se estremeció por dentro.

La chica abrió aún más sus piernas, al otro lado no tenía a nadie, era la última de la mesa, así que no había mayores problemas. Sólo deseaba ser toqueteada por su hermano… se estaba mojando mucho.

Martín jugaba con sus dedos sobre la conchita de Florcha, encima de la bombacha, acariciando la tela, sintiendo la rajita en el medio… impresionante. Se le puso el pito como un cohete!

Disimulaba todo lo que podía, no hacía ningún movimiento brusco con su brazo, para no levantar sospechas.

Se re sorprendió, cuando, de pronto, sintió algo en su pantalón. Enseguida se percató de que su hermana le estaba sobando la verga por encima del jean!

Esto sí que era una sorpresa! Florcha hizo lo mismo, abrió la palma de su mano y se la apoyó en la pija, y se la agarró un poco, acariciándola entera, por encima del pantalón.

La chica estaba descontrolada… y ahora el muchacho también. Mientras los dos disimulaban mirando a sus parientes en la mesa, se estaban tocando mutuamente debajo del mantel.

Martín se enloqueció, pero la procesión iba por dentro. Subió un poquito su mano, y se la metió adentro de la bombacha. Apenas lo hizo, sin querer le rozó el clítoris a su hermana.

-         Ahh.-Gimió Florcha, en voz baja.

Al muchacho, sentir ese gemidito tan excitante de su hermana, lo puso a mil.

Tenía la mano adentro de la bombachita de Florcha, en el pubis…sentía tocar todos los pelos de su hermana, le parecía terriblemente caliente tocarle ahí y sentir tantos pelos en la concha.

Florencia ya casi no podía más… estaba cerca del clímax. Ya tenía la conchita muy jugosa, sentir los inexpertos y juguetones dedos de su hermanito en su pubis, en sus pelos, en su entrepierna… y ella sentir la pija parada en su mano, era mucho placer.

Volvió a acercarse al oído de su hermano, para hablarle en voz baja:

-         Voy al baño pendejo… tengo que acabar…

Martín se calentó muchísimo. Pero se le ocurrió una idea.

-         Esperame en el baño Flor… no te toques todavía.

Florcha lo entendió enseguida, y se puso contenta. Dijo en voz alta:

-         Paso al baño tía.
-         Sí querida, pasa nomás.-Le respondió.

Martín sacó la mano de la bombacha de su hermana, y la chica se puso de pie, con la concha mojada, y caminó hasta el living de la casa, fue hasta el baño y cerró la puerta. Se quedó parada, esperando, con muchísimas ganas de tocarse el clítoris y acabar toda.

Martín esperó unos segundos para no levantar sospechas, y para que se le baje aunque sea un poco la erección, y que cuando se ponga de pie, nadie lo note. Pasados uno o dos minutos, el chico se terminó la porción de torta, y se paró.

-         Voy afuera un ratito.
-         Bueno nene. ¿Vas a tomar un poco de aire?-Preguntó una de las tías.
-         Sí…
-         Hacés bien querido, hace un poco de calor acá adentro!

Martín se fue por el living, llegó hasta la puerta del baño, y la abrió. Cerró la puerta, y se encontró con su hermana, allí en el baño de la casa de la tía.

Inmediatamente, sin decir nada, los dos se miraron y el chico se desabrochó el jean y sacó su pija durísima afuera.

-         Mmmm… cómo me gusta tu pito hermanito…

Florcha se agachó, le agarró la pija, la peló y se la empezó a chupar!

-         Ahhh dios!-Resopló el chico.

Florcha se la estaba chupando agachada, mientras llevó una mano a su entrepierna, se la metió adentro de la bombacha y se masturbaba el clítoris mientras chupaba pija.

-         Ay Flor… ahhh Flor!.. me vas a hacer acabar!!!

Florencia se pajeó con rapidez, sintiendo el inminente orgasmo.

-         Uhhhhhhhhhhhhh

La chica gimió con un tono algo alto, pero ni le importó que la puedan escuchar, estaba demasiado caliente, mientras tenía la boca llena de pija y estaba acabando, sintiendo como algunas gotas de su concha se caían al suelo!

-         Mmmmmmhhhhmmmmm-Gimió Florcha haciendo ruido con la pija en la boca, temblando.

Permaneció así, ahora quieta, mientras terminaba su orgasmo… había sido épico!

Se la sacó despacito de la boca… miró a su hermano, y se le escapó una risita.

Pero estaba lejos de relajarse. Un solo orgasmo era poco. Seguía igual de caliente. Se puso de pie, ambos miraron al suelo, notando algunas gotas, producto de la acabada de Florcha…

La chica agarró una toalla color rojo oscuro que había ahí, se arrodilló en el suelo, y limpió lo que su sucia conchita virgen había dejado en el piso.

Luego ya sí, se paró, y dejó la toalla a un costado. Martín le habló:

-         Date vuelta hermanita… ¿puedo jugar en tu cola?
-         Mmm.. ¿con tu pito querés jugar?
-         Siii.. dios!

Inmediatamente, Florencia se dio la vuelta, quedando de espalda a su hermano. La chica se apoyó con las manos en la fuente de la canilla del baño, mientras se inclinaba, levantando la cola para su hermanito.

El chico se acercó bien detrás de ella, le levantó la falda para verle el culo… se le metía toda la bombachita adentro, era increíble ese orto descomunal.

Le corrió la bombacha levemente a un costado, y le metió la pija entre las nalgas, hasta llegar a toparse con el agujerito de la cola.

-         Ayyyy…. Ahhhhhh-Gimió Florencia.
-         Shhh… nos van a escuchar zorrita!…
-         Mmmm.. ¿Por qué me decís zorrita pendejo?
-         Porque estoy muy caliente!... Y porque sos una zorrita hermosa hermanita.
-         Ahhhhhhyyyyyyyyyy…

Martín se la sacó un minuto de la cola, porque estaba por terminar, y quería alargar ese momento al máximo. Estaban al límite de la calentura.

Mientras descansaba unos segundos, y la miraba…

-         Bajate un poquito la bombacha Flor… quiero mirarte la concha…

Florcha aceptó gustosa, así parada e inclinadita, se agarró la bombachita y se la bajó apenas hasta donde comenzaban sus muslos.

-         Abrite la cola hermanita.. abritela toda y mostrame.

La chica llevó sus manos a ambos cachetes de la cola, y se la abrió bien, para mostrarle todo a su hermano menor.

El chico ahora le veía bien el agujerito del culo, bien cerradito, y abajo la conchita toda mojada, se le notaban los labios súper húmedos e hinchaditos. Casi se muere con esa visión…no podía creer como algo podía ser tan perfecto. Era afortunado de vivir eso.

Florencia, mientras se abría toda la cola para su hermano, se le estaba chorreando toda la concha, sintiéndose tan puta. Ya sentía como el flujo se le caía por los muslos, esa acción de abrirse la cola mostrándole el agujero a su hermanito, la hizo sentir tan chancha, que su conchita pedía a gritos que se la cojan toda.

Martín se acercó, y con Florcha aún manteniendo su ojete abierto, el chico le puso baba a su dedo y se lo pasó por todo el agujero del culo… la chica se moría de placer.

El adolescente estaba a punto de acabar, mientras le pasaba el dedo por el culo a su propia hermana!

Los dos se olvidaron por completo que estaban en el baño de la tía, y que los podían descubrir.

Luego, le metió la pija ahí, y se la apoyó en la entradita, llenándose de babita la punta del pito. Le daba puntadas en la cola, empujando…

-         Uhhh Flor… tu cola se te abre un poquito cuando te apoyo la pija…
-         Ahhhhiii… ¿se me abre la cola?
-         Siii… se te abre un poco… mmm.. dios hermanita… quiero cogerte…
-         Mmmm… te juro que si no fueras mi hermano… te pediría que me cojas!
-         Ahhhh…dejarías de ser virgen en el baño de la tía??.. O me pedirías que te la meta en la cola???
-         Mmmmmhhhh… dejaría que me la metas por donde vos quieras!
-         Uffff Flor!... no aguanto más… si sigo jugando, tu cola se va a abrir y te la voy a meter adentro…
-         Yo también estoy por acabar otra vez pendejo!

Florencia se tocó el clítoris otra vez, sintiendo el pito caliente de su hermanito jugando en su cola, que amenazaba con abrirse en cualquier momento.

Martín no soportaba más, sacó la pija del culo, y como último placer, se la llevó a la concha. Le apoyó la cabecita hinchada de su pija en el medio de la conchita a su hermana, se asustó porque se deslizó un poco y casi se la mete adentro de la chocha!

Había estado cerca, un poco más y se la hubiera enterrado… sintió toda la humedad de la concha de Florcha en su pito, y ese fue el final. Empezó a descargar semen y más semen, mientras suspiraba, se la dejó ahí, la leche saltaba y se estrellaba contra los labios de la concha de su hermana!!

Florencia cuando sintió los chorros de leche caliente en su chocha, mientras se tocaba el clítoris, se vino en su segundo orgasmo, gimiendo como una perrita, tratando de no hacer ruido.

-         Uhhhhmmmmm

Martín continuó echando leche sobre la conchita de su hermana… por dios! Se la llenó de leche calentita.

De pronto, dejó de salir leche, mientras Florencia dejaba de temblar… los dos habían acabado. El chico se la sacudió, golpeando su pija en uno de los gordos cachetes de la cola de su hermana.

Sin decir nada, Florcha sentía como la lechita le cubría la concha por completo, además de sentir también semen en los cachetes de la cola… el muchacho se relajo por completo, guardándose el pene en el pantalón.

-         Alcanzame la toalla pendejo… uff… me quiero limpiar.

El chico la agarró, pero esa toalla era roja oscura. Si se limpiaba el semen, se iba notar.

-         Flor… pero se va a notar la leche en la toalla… ¿la usas igual?
-         …Vos decís que alguien se puede dar cuenta?...
-         No sé… capaz.

Ahora ya relajada, a Florcha le entró el miedo a ser descubiertos.

Por precaución, no usó la toalla, simplemente se subió la bombacha y se quedó así, con la concha llena de leche.

La tela de la bombacha se le ensució por completo, y la adolescente sentía toda la concha calentita y pegoteada.

-         Que sucia que estoy!
-         No es para tanto hermanita… en un rato ya vamos a casa.
-         Sí, vos porque ahora no tenés que andar con la concha llena de semen!!-Dijo Florcha.

Se rieron.

-         Dios! Nos tardamos un mundo… van a pensar que estoy descompuesta! Fijate si viene alguien nene.

Martín abrió la puerta ligeramente, no vió a nadie cerca, y salió… se fue directo a la mesa nuevamente. Se sentó, y estaban todos, al parecer nadie sospechó nada.

Florencia, se quedó mirándose al espejo, arreglándose un poco el pelo, acomodándose la falda, y salió del baño, caminó con la leche en la concha, sintiéndose toda sucia y pegoteada… con la bombacha tratando de que no se le caiga el semen por los muslos… a cada paso, sentía todo el enchastre que tenía entre las piernas. Así se sentó en la mesa, al lado de su hermano, sin decir nada.

Le incomodaba sentir la chocha tan sucia, rogaba que el tiempo pase rápido.
Poco después, al fin llegó la medianoche, se festejó un poco el año nuevo, y la familia volvió a su casa.

La chica lo primero que hizo fue pasar por el baño. Se sacó la falda, se sacó la bombacha. Agarró una toalla, la humedeció y se limpió toda la concha, sacándose ese semen pegajoso y húmedo…

Una vez hecho eso, tiró la prenda llena de semen y flujo vaginal al lavarropas, y se fue a dormir desnudita.

Agustina había estado toda la noche de joda… llegó un poco pasada de alcohol a casa, cerca del amanecer.

::::

Ya de día, en la mañana la primera en levantarse fue Florcha. Se vistió con ropa cómoda de verano y ayudó en la cocina a su madre con algunas cosas.

-         Me voy a hacer unos mandados hija.. ¿te ocupas de cocinar hoy?
-         Si mamá.

Mientras mamá salió un rato a comprar algunas cosas, Florcha se quedó cocinando. Mientras lo hacía, pensaba y recordaba lo excitante que había sido la noche anterior… y quería más. Se había quedado con ganas de chupársela más tiempo anoche. Le encantó sentirla adentro de la boca.

Ya cerca del mediodía, fue a despertar a su hermano. Entró a su pieza, prendió la luz y le habló:

-         Si querés comer algo.. ya está la comida!

El chico se levantó en cuero, con una malla solamente, y fue hasta la cocina.

-         Buen día Flor…
-         Hola pendejo!

La chica se acercó hasta él, y le dio un beso en el cachete. Inmediatamente, se agachó sobre él, y le acarició la pija por encima de la malla. Desde allí abajo, lo miró a los ojos.

-         ¿Te puedo hacer un pete hermanito?

Martín, aún medio dormido, creía que estaba soñando. Pero era la realidad.

-         ¿Co… cómo?
-         Si puedo chuparte el pito! Es que me dieron muchas ganas!
-         .. En… en serio me la querés chupar?
-         Sí!.. ¿Me vas a dejar o no?
-         Sii… si te dejo hermanita!

Florcha se puso contenta, y enseguida le desató el cordón de la malla, y ella misma le sacó la pija afuera a su hermano.

Cada vez que se la veía o que la tenía en frente, no podía evitar repetirse en su mente lo linda que era la pija parada de su hermanito.

La agarró con una mano, y se la metió en la boca, comenzando la mamada.

Martín miraba como su hermana se la chupaba agachada en la cocina, metiéndose el pito casi todo en la boca, y saliendo, succionando el tronco con los labios, y poniéndole mucha babita…

Florencia, que aprendió de su hermana, se sujetaba con las manos en las piernas del chico, mientras se tragaba la pija y le encantaba. La saboreaba lentamente, sintiéndola dura y palpitante en su lengua…

Lo peor era que no podía contarle nada a sus amigas, que siempre la cargaban con su poca experiencia sexual. Le gustaría contarle a sus amigas que le encanta petear y tragarse la leche como una putita…

Le daba algunas lamidas en el glande… eso era mortal para el adolescente.

Cuando sintió que iba a terminar, Martín se separó de ella y se la sacó de la boca. Quedaron colgando hilitos de baba entre los labios de Florcha y la pija de su hermano.

-         ¿Ya vas a acabar hermanito?
-         Si!.. Me pone a mil que me la chupes boluda… igual puedo darte la leche varias veces seguidas!
-         Estaba jodiendo tontito!

El chico, trató de descansar un momento, se agarró el tronco de la pija con un par de dedos, y se lo puso recto, apuntando al techo, para mostrarle los huevos a su hermanita.

-         …¿Te gustan?-Preguntó el chico.
-         ..Sí…se te ven re grandes las bolas hermanito!
-         ¿Te animás a pasarles la lengua?

Florcha sonrió, y se acercó aún más, sacó la lengua afuera y le lamió los huevos a su hermano. Una vez, y luego otra vez, le fue pasando toda la lengua llena de babita a lo largo de las bolas, como si fuera una nena lamiendo un helado.

-         Me las podés chupar cuando quieras Flor…

Luego de eso, Florcha le agarró la pija, y se la volvió a meter adentro de la boca. Se la chupó fuerte y rápido, mientras el orgasmo era inminente.

-         Ahhhhhhhhh…¿querés la leche en la boca hermanita?..¿vas a ser buena y te la vas a tragar toda?

Florcha, con la boca llena de pija, hizo el ruido y el gesto de ‘sí’.

El adolescente ya estaba muy caliente…suspiraba. Florcha se sacó el pito de la boca para acomodarse, pero inmediatamente llegó el orgasmo. El primer chorro de leche le cayó en los labios, el segundo y el tercero al costado de la nariz, cerca del cachete.

Martín mientras cerraba los ojos disfrutando del orgasmo, volvió a sentir la húmeda y caliente boca de su hermana menor, que se la metió de nuevo, y se la estaba chupando mientras le echaba toda la acabada adentro…

Una vez que terminó, abrió los ojos y se miraron los dos… Florencia se rió porque sentía la leche en la cara…

Chupó y se tomó toda la leche de su hermano, mientras le daba las últimas lamidas al tronco, tragándose la acabada.

-         ¿Qué te paso?-Preguntó el chico sonriendo.
-         No sabía que justo en ese momento ibas a terminar!... Me quedó tu leche en la cara.
-         Sí… te ves re graciosa, jajaja.
-         Jajaja.

Florencia le guardó ella misma la pija adentro de la malla a su hermanito, agarrándola con delicadeza, y luego su puso de pie… fue hasta el baño, y humedeció un par de toallitas para la piel. Se miró al espejo, viéndose semen en la cara… se rió sola pensando en lo puta que se había convertido. Hacía unos meses nunca había visto una pija, y ahora ya tragaba leche y hasta le acababan en la cara.

Se pasó la toallita por toda la cara, limpiándose los restos de leche.

Luego de eso, almorzaron con su hermano y su madre, de lo más normal.

Más tarde, fue a su pieza, donde se encontró con Agustina ya despierta, aún acostada en la cama.

Se miraron, y Florencia le sonrió. Agustina, que ya la conocía de memoria, sabía que algo había hecho.

-         Contame ya!

Allí en su habitación, Florcha se sentó en la cama de su hermana, poniéndose al lado de Agus. Le contó todos los detalles de lo que había sucedido la noche anterior, y por supuesto, de lo que había pasado en la mañana, antes de comer.

Mientras se lo contaba, las dos se iban calentando.

-         Qué pendeja atrevida!.. En el baño de la tía!-Dijo Agustina.
-         No sabés como me puso Agus!...
-         Me imagino… y ahora contándomelo me hiciste calentar a mí.
-         Jajaja…yo también me volví a excitar!

Florcha le empezó a acariciar las piernas a su hermana… subiéndoselas hasta los muslos. Le rozó los dedos en el pubis, encima de la tanga.

-         ¿De qué tenés ganitas?-Preguntó Florcha.
-         …Mmm.. de verle el pito a nuestro hermanito…

Florencia se detuvo ahí, y le empezó a acariciar la conchita a su hermana por encima de la tanga.

-         A mí me dan muchas ganas de que me lo meta…¿a vos?-Florcha.
-         También… que lástima que sea nuestro hermano… sino, dejaría que me coja todos los días…-Respondió Agustina.

Agus también acariciaba a su hermana, pasándole la yema de los dedos por las tetas y el corpiño.

-         ¿Sabés de que tengo muchas ganas ahora?-Agustina.
-         ¿De qué?
-         …De tomar la leche.
-         …¿Y si vamos a tomar la leche?-Le preguntó Flor.
-         Dale..!

Las dos se sonrieron, y se levantaron de la cama. Ambas estaban en ropa interior, abrieron la puerta de la habitación, y salieron para el living.

Mamá estaba durmiendo la siesta, así que debían ser cuidadosas con no hacer ruido.

Caminaron juntas, y en el living estaba el chico, sentado en el sillón hablando con un amigo por el ipod. Inmediatamente las vió a sus hermanas en corpiño y tanga, Agus con un conjunto negro, y Florencia de blanco. Dejó el ipod a un costado, para centrarse en ellas.

-         Hermanito… necesitamos algo!-Dijo Florcha.
-         …Ok.. ¿Qué pasa?
-         ¿Podés darnos la leche?-Preguntó Agustina.

El chico no dijo nada. Se le aceleraron las pulsaciones, se puso de pie y se bajó la malla. Tenía el pene algo blando, sus hermanas se agacharon las dos en frente de él, y se la empezaron a tocar entre las dos!

Las veía desde arriba, les veía los escotes provocados por los corpiños… y ellas dos masajeándole la pija con los dedos para ponérsela dura. Algo que lograron en pocos segundos. Se sonreían entre ellas mientras lo hacían.

Ya con la pija parada, Agus fue la primera en metérsela lentamente en la boca y chuparla.. tras un par de chupadas, se la sacó e hizo lo propio Florencia. Compartían el pito de su hermano, chupándolo y comiendo un rato cada una, pasándole la lengua entre las dos, ante la mirada del chico que estaba resoplando ante semejante placer…

Trataban de no hacer ruido, porque estaban en el living, y mamá durmiendo la siesta en la habitación.

Agus se la agarró del tronco con los dedos, y lo empezó a pajear, subiéndole y bajándole la piel del prepucio, escondiendo y descubriendo el glande a cada movimiento.

Era mucho.. verle las caras de putas a las dos chupándole la pija era demasiado.

-         Queremos tomar la leche pendejo!-Dijo Agustina.

El muchacho se agarró la pija con la mano entera, y ya notando el inminente orgasmo, se empezó a pajear fuerte, la baba que sus hermanas le habían dejado en toda la pija era un excelente lubricante.

Por su parte, Agustina y Florencia abrieron ambas la boca y sacaron la lengua afuera, esperando como perritas sedientas la leche caliente de su hermanito menor.

Al ver eso, el muchacho explotó. Mientras se pajeaba, apuntó el pito a la boca y la lengua de Agus, comenzó a salir el semen… los primeros chorros, cayeron en la lengua de su hermana mayor, y algunos iban a parar adentro de la boca, enseguida Martín se movió ligeramente y le puso la pija en la boca a Florcha, dándole leche espesa a ella también, acabándole en los labios y adentro de la boca.

Ya dejando caer las últimas gotas de esperma, dándole un poco a cada una, se la sacudió en la boca de Agus, ella misma le dio una lamida en la punta de la pija.

Ambas se miraron y cerraron la boca, mientras saboreaban la acabada de su hermano. Se tragaron la leche juntas, y luego Florcha se pasó la lengua por los labios, porque le había quedado un poco de semen ahí, y se lo comió todo.

Las chicas se sonrieron y se pusieron de pie, mientras Martín caía rendido en el sillón, agotadísimo.

-         Muchas gracias hermanito!!!... ¿Te pasa algo?-Dijo Agustina, viéndolo a su hermano con los ojos casi entrecerrados.
-         No… nada más estoy muy cansado…
-         ¿Querés que te traiga algo?
-         …Agua! Por favor…

Agustina fue hasta la cocina, miró por el pasillo y vió que mamá debía seguir durmiendo, así que abrió la heladera, agarró la botella de agua, y volvió al living.

Se la dio, y el chico empezó a beber un poco.

-         Qué bueno que tenías leche para las dos, pendejo! ¿Querés algún regalo por lo que hiciste por nosotras?-Dijo Agustina sonriendo.
-         …Mmm… qué les puedo pedir…

Martín dejó la botella a un costado en el sillón, y aunque estaba agotado ya de sexo, no pudo resistirse.

-         ¿Puedo pedir que me muestren la concha las dos juntas?
-         ¿Ahora?
-         Sii.
-         ¿Vos que decís, Flor?..
-         Quiero mostrársela!.. Pero rápido por si se despierta mami.
-         Ok!.. ¿nos querés ver de frente o de atrás?
-         De atrás!

Las dos chicas se dieron vuelta, paradas una al lado de la otra. Se le inclinaron un poco, y ambas se fueron bajando las tangas despacito, hasta los muslos.

Martín, sentado en el sillón, podía verles la cola y la concha debajo asomando a ambas… poco a poco, increíblemente se le fue endureciendo el miembro otra vez…

Mientras sus dos hermanas le mostraban la concha, el chico se las miraba con atención. La de Agustina estaba ligeramente más abierta y rosada, la de Florcha, estaba bien cerradita, asomando debajo de ese enorme y hermoso ojete.

Al muchacho se le re paró la pija, ya la tenía completamente erecta, pero notaba que esta vez le dolía mucho. Había sido demasiada actividad ya en el último tiempo… casi tenía la pija más tiempo parada que normal.

Después de unos minutos, las chicas se subieron la tanga y se voltearon.

-         Parece que te gustó el regalo!-Dijo Agustina, mirándole la pija parada.

La chica al ver ese miembro tan duro, quiso disfrutarlo más. Se volvió a poner de espaldas a él, se le acercó, y se sentó encima de su hermano. Agustina se sentó encima de la pija dura de su hermanito!

Ahora la chica tenía el pito haciendo contacto con la tela de su tanga, en la zona de la conchita… apoyó sus manos en las rodillas de su hermano, y comenzó a moverse, refregándose toda la pija dura por la concha y la cola, solo con la tanguita negra evitando el contacto directo.

Florcha sólo miraba, mientras Martín no podía creer lo que estaba pasando… encima le re dolía la pija, pero le daba mucho placer a la vez tener a su hermana mayor refregándole todo…

-         ¿No querés tocarme las tetas?-Le preguntó Agus.

Al chico le dio un espasmo… llevó ambas manos hacia delante, le agarró ambas tetas por encima del corpiño… no le cabían en la mano…

Martín estaba agarrándole y acariciándole las enormes tetas por encima del corpiño a su hermana, mientras ella estaba sentada encima de él, de espaldas, moviéndose para refregarse el pito duro por la conchita.

Cada roce y contacto entre la pija y la tanga, era un sacudón de placer y dolor a la vez para el adolescente.

De pronto, Agustina ya excitadísima, se levantó un poquito, y con un par de dedos, se corrió la tanga a un costadito, dejando la concha al descubierto. Se sentó encima de vuelta, ahora con el tronco de la pija encajado a lo largo de los labios vaginales de Agus.

-         Perdoname si te ensucio un poco hermanito, estoy re mojadita.

Que decir de Martín, que apenas pasó eso, casi se muere. Ahora sentía la pija re húmeda por la concha mojada de su hermana mayor… y como si fuera poco, Agustina de nuevo se empezó a mover, ahora refregándose todo el tronco del pito a lo largo de la conchita, sintiéndolo durísimo.

La adolescente lo estaba disfrutando tremendamente… se estaba mojando tanto que la pija se le deslizaba re fácil a lo largo de su delicada conchita rosada… quería acabar así.

En uno de esos movimientos, cuando Agustina se pasaba el pito por la concha, sin querer la punta de la pija se le deslizó un poquito adentro de los labios, casi metiéndose en la concha… Agus lo notó y se asustó… pero también se re calentó.

De solo pensar que un poco más y el pito de su hermano se le hubiera metido en la chocha…se puso a mil. Fue más cuidadosa… notaba que ya tenía la conchita re abierta y que cualquier movimiento en falso, podía terminar con la pija de su hermanito enterrada hasta el fondo de su concha.

El chico no podía creer cómo su hermana se pasaba la pija por la concha… mientras ella estaba sentada encima suyo, moviéndose, y él le acariciaba las tetas… podía sentir el caliente cuerpo de Agus…de la chica más linda del planeta…la que todos querían poseer… era tanta la excitación que algo empezaba a andar mal.

Martín, mientras notaba la pija y los muslos humedecidos por los flujos que desprendía la chochita de Agus, se empezó a marear un poco.

Le dolía mucho la pija, no podía tenerla mucho tiempo más así parada… encima sentir como se refregaba con los labios vaginales de su hermana, y a cada refregada se escuchaba el ruidito a húmedo, era tremendo… nunca había sentido algo igual. La cola de Agus chocando con su pubis, viéndole la tanga negra corridita a un costado…

Se estaba mareando, ya había acabado varias veces ese día, y sentir tantos estímulos era demoledor.

-         …Agus… no puedo más… necesito meterte el pito en la concha…ahhhh!... quiero cogerte…
-         …Ummm… yo también quiero que me cojas hermanito.. pero no podemos…

Agustina estaba pensando muchísimo la decisión… cada segundo que pasaba… por la mente se le cruzaba meterse la pija adentro… su conchita lo estaba deseando más que nada en el mundo…

Florencia miraba todo con extrema atención, mientras se tocaba el clítoris por encima de la tanga.

Martín comenzó a sentir que el cuerpo se le iba, algo le pasaba. La calentura era suprema, y ya no podía más seguir sintiendo a su hermosa hermana moviéndose encima suyo y pasándose la pija por la chocha… cada refregada de su pito en esos labios rosados, delicados, suavecitos y mojados eran una oleada de placer en todo el cuerpo que ya no podía seguir resistiendo.

Se le empezaron a cerrar los ojos, contra su voluntad. Se estaba mareando mucho.

-         ...A..Agus… me siento mal…-Dijo el chico en voz baja, casi sin poder completar la frase.
-         ¿Estás bien?-Preguntó Agustina.

Pero ni se detuvo, la chica estaba cerca del orgasmo, seguía moviéndose sentada encima de su hermanito, de atrás hacia delante, pasándose la pija por toda la concha hasta rozar el clítoris con el glande…

-         Pará hermanita… pará un minuto!..
-         ¡¿Qué te pasa?!
-         …Creo que me falta el aire…

Agustina no le dio ni pelota, se mordió los labios, ya a punto de acabar, y empezó a moverse más rápido, con todo, refregándose la pija en la concha, moviendo el culo.

Florcha le miró la cara a su hermano, y notó como se le estaban poniendo los ojos en blanco. Se asustó y se desesperó.

-         Pará boluda! Lo vas a matar!!-Exclamó Florencia.

A Martín le estaba costando respirar, se le cerraron los ojos y se puso todo negro.

Martín sintió que se iba, se le cerraron completamente los ojos sin poder hacer nada, y de pronto perdió la consciencia.

Agustina reaccionó, se detuvo, y se puso de pie, se dio la vuelta, y miró a su hermano ya con los ojos cerrados.

Florencia y su hermana, aún con la tanga corrida, ya ambas totalmente asustadas y desesperadas, se le pusieron cada una al lado del chico, tocándolo en los hombros y en la cara, sin que el muchacho se inmutase.

-         Euuuu!!!!!!!!!!! Pendejo!!
-         Ayyyyy que le pasa???!!!...
-         No sé!!!!
-         ¿Llamamos a mami?-Preguntó Florcha.
-         Estás loca!!! Noooo!!!!!
-         Pero si es algo grave???!!!!
-         Andá al baño y traé alcohol y algodón!!!!-Le dijo Agustina a su hermana.

Florencia salió corriendo hasta el baño, abrió la puerta del mueble y sacó la botella de alcohol y un trozo de algodón. Inmediatamente regresó.

Echó mucho alcohol en el algodón, y se lo puso en la nariz a su hermano para que lo aspire.

-         Dale.. despertate, despertate, despertate!!!-Lo animaba Agustina.

Mientras las dos trataban de reanimarlo, el chico volvió a sentirse consciente, recobró el sentido y notó estar aspirando alcohol, escuchó las voces de sus dulces hermanitas pero no entendía lo que decían. De pronto, abrió por fin los ojos.

-         Al finnn!!!!!!!!!!!!
-         Ufff… que susto nos diste hermanito!!!!! ¿Estás bien?

El chico se despertó, algo confuso… miró a las dos y ya reconoció lo que había pasado… Agustina le empezó a dar besos en la cara.

-         Perdón… me maree mucho… auf, me duele la cabeza…
-         Hubieras avisado antes!!!-Dijo Agus.
-         ¡¿QUÉ?! Si te dije varias veces que pares!!!!
-         ..Bueno!.. Perdoname hermanito.. estaba excitadísima!.. Me estaba gustando mucho jugar con tu pito…
-         A mí también me estaba encantando!.. Pero me empecé a sentir mal…
-         ¿Y ahora como estás?
-         Creo que bien…aunque me duele mucho la cabeza.. y me sigue doliendo mi…-Martín miró su pija, ya poniéndose blandita.
-         ¿Te duele?-Le preguntó Agustina, acariciándole la pija con la mano.
-         Sí!.. Pero eso ciertamente no va a ayudar… me la vas a poner dura de nuevo!
-         Si!! Tenés razón… perdoname!

Agus sacó la mano del miembro de su hermano, ya dejándolo tranquilo…ella misma le guardó la pija y le ató el cordón de la malla. Luego, le dio un beso en la frente al chico.

-         Va a ser mejor que descanses… ¿podés pararte?

El chico se puso de pie con cuidado… aún estaba algo mareado y tenía las piernas flojas.

-         Te acompañamos a la cama hermanito… vamos antes de que mami nos vea!

Las dos chicas, en ropa interior y aún calientes, lo acompañaron a su hermano hasta su pieza. Lo acostaron en la cama, prendieron el ventilador, y lo dejaron dormir.

-         Descansá bien!!! ¿Querés que te traigamos algo?
-         No.. está bien así.

Finalmente, las dos cerraron la puerta sin hacer ruido, y se fueron a su cuarto…

Se quedaron hablando de lo sucedido un poco, ahora ya más calmadas. La excitación se les fue enseguida con el susto.

-         Creo que nos pasamos un poco…-Dijo Agustina.
-         Vos te habrás pasado! Un poco más y lo matás.. yo no hice nada!!!-Le respondió Florcha.
-         Para boluda!... tampoco exageres.!!
-         Será mejor que no le pidamos la leche por unos días..
-         Jajaja, sí.

Las chicas salieron con sus amigas esa tarde, ya sin poder jugar a cosas sucias con su hermanito.

A la noche, cuando se sentaron a cenar, mamá les preguntó a sus hijas porqué dormía tanto Martín. Ellas respondieron que les dijo que estaba muy cansado y que no quería comer nada…

El muchacho durmió toda la tarde y la noche de corrido… se despertó en la mañana del día siguiente. Ya no le dolía nada, volvía a sentirse bien como siempre.

Agustina también se despertó en la mañana. Había dormido en ropa interior, se levantó y se puso unas zapatillas de tela cómodas, y una remera. No se puso nada abajo.

Salió así de la habitación y lo primero que hizo fue ir a la cocina. Preparó unas tostadas con mermelada, un té, y llevó todo en una bandeja al cuarto de su hermano.

Cerró la puerta tras de ella, y fue hasta al lado de la cama de su hermano, ya despierto, y mirándola. Puso la bandeja en la mesita de luz.

-         Hola hermanito lindo! ¿Estás mejor?
-         Hola Agus!…Sí… creo que ya está todo bien.
-         Que bueno! Te traje algo para que comas!
-         Gracias!!!! Tengo un hambre… aunque no hacía falta que lo hagas!

Podía haber algo más excitante que tu hermana mayor te traiga el desayuno a la cama, recién levantada, en remera y en bombacha?

Obviamente el chico se la quedó mirando, viéndole las piernas y la bombachita gris cubriéndole el pubis… se le puso la pija dura, pero ya no le dolía!! Bien.

Agustina se dio cuenta de que su hermano la miraba.

-         ¿Qué mirás pendejo?-Le preguntó la chica, sonriéndole.

Martín estiró su brazo, y le empezó a acariciar los muslos.

-         Lo hermosa que estás así…
-         Gracias!
-         Hermanita…¿Me mostrás la cola?

La chica se mordió el labio, empezando a calentarse.

-         ¿Estás seguro?... ¿Ya la tenés parada?
-         Sí!
-         Mmm.. no sé… mirá si te desmayas de nuevo! Creo que será mejor que por unos días estés tranquilito!
-         Noo.. fue ayer nomás, porque estaba agotado.. ahora ya estoy perfecto como siempre!!!
-         ..Bueno… pero si te pasa algo me avisas…

Agustina se dio la vuelta, ahora dándole la espalda a su hermano, que aún estaba acostado en la cama.

El chico le levantó apenitas la remera, para verle todo el culo, bien redondito y suave… sólo cubierto un poco por una bombacha gris, con los bordes rosados. Qué hermosa cola… se la empezó a acariciar, tocándole la tela también…

-         ¿Y ésta bombachita?... Nunca te la había visto.-Dijo Martín.
-         La compré hace poco! ¿Te gusta?
-         Sí.. es re linda.!.. Aunque más me gusta lo que tenés abajo de la bombacha… ¿puedo ver lo que tenés ahí?
-         Ay que hermano chanchito!..¿y qué querés verme abajo de la bombachita?
-         …La cosita que se te moja toda cuando te excitás… ¿qué crees que puede ser?
-         Mmm… vos querés verle la chocha a tu hermana…-Dijo Agus.

Agustina, ahí parada al lado de la cama, se inclinó un poco hacia delante, para mostrarle aún más la cola a su hermano, casi poniéndosela en la cara, y para que le pueda ver la conchita desde atrás.

Martín, ya completamente caliente, y ahora con la cola de su hermana inclinada y más cerca de él, le agarró la bombacha en la parte de la concha, y se la corrió con los dedos. Con el pulgar la mantenía sostenida a un costado, mientras ahora le podía ver la conchita entre las piernas…

Se la veía cerradita, con los labios juntos, con el tono rosadito… era terriblemente excitante.

Agustina se estaba calentando demasiado, inclinándose para ponerle la cola en la cara a su hermano, y sintiendo como le corría la bombacha, imaginando como le debía estar mirando la chochita.

El chico, manteniendo la bombachita a un costado, acercó dos dedos y se la empezó a tocar, le empezó a acariciar la concha, pasándole la yema de los dedos por los labios, y por la rajita en el medio…

-         …¿Te gusta?-Preguntó Agustina.
-         Siiii… mucho… me gusta mucho!.. ¿A vos te gusta que te toque?
-         Sí…!
-         …Me gustaría meterte el dedo en la concha Agus…
-         Mmmm… ¿metérmelo adentro?
-         Sí… ¿puedo hermanita?.. ¿Te gustaría que te lo meta?
-         Sí pendejito!.. Te dejo… pero poneme babita en la chocha si me lo vas a meter!

Martín llevó sus dedos a la boca, juntó toda la saliva que pudo, se la puso en dos dedos y enseguida se los volvió a llevar a la concha de Agus, le corrió nuevamente la bombacha y le pasó los deditos a lo largo de los labios, embardunando toda la chochita con baba.

-         Mmmm!...Uhhh.. eso hermanito…así!-A Agustina le encantó recibir esos estímulos.. Gemía ligeramente.

Ya con la concha llena de baba, el chico le pasó el dedo del medio por la rajita, y ya estaba buscando el lugar para metérselo adentro.

-         Decime donde te lo meto hermanita!
-         …Mas abajo…más… ahí! Ahí.. metelo adentro!

Le costó debido a su inexperiencia, pero una vez que encontró el orificio, hundió su dedo lleno de babita, y apenas le entró la uña y un poco más. No quiso forzar mucho por las dudas de hacerle mal a su hermana.

-         ¿Estás segura que es ahí?...
-         Sii tontito! Dale metemelo adentro!

Martín empujó el dedo más adentro… le costaba, la concha estaba muy cerradita… lo metió hasta la mitad… poco a poco, sintiendo lo caliente que estaba todo ahí dentro!

-         ¿No te duele Agus?... Está re apretadito!
-         No… está bien! Tratá de meterlo todo…¿podés?

El muchacho hizo caso, tampoco era para estar preguntando tanto en una situación así. Empujó hasta meterle el dedo entero adentro de la concha! Agustina suspiró, totalmente excitada ya.

Martín sintió lo calentito y húmedo que estaba su dedo… le había metido el dedo a su hermana! En la concha!... comenzó a jugar.

Le sacó el dedo completo, despacito, sintiendo toda la suave y delicada vagina… luego, se lo volvió a meter, abriendo los rosados labios de la conchita a su paso… notando como cada vez entraba más fácil. Era tremendamente estimulante meterle el dedo en la concha a su hermana mayor, con la bombachita corrida a un costadito… Todo esto con su hermana paradita e inclinada para él…

La chica gemía despacito, sintiendo el dedo de su hermanito menor entrar y salir de su chochita, le estaba encantando.

El adolescente lo hizo un par de veces más, le clavó el dedo hasta el fondo, y se lo sacó… luego le acarició la cola y los muslos, y le acomodó la bombacha en su lugar.

Agustina, con la cara colorada y súper excitada, se dio la vuelta para mirarlo.

-         ¿Y… qué tal mi chocha?-Le preguntó Agus con una sonrisa.
-         Tremenda!... Dios hermanita.. me encanta tu concha…bueno, me encanta también tu cola… tus tetas.. tus piernas.. todo!
-         Jajaja! Que lindo que sos conmigo! Te quiero mucho pendejo.
-         Yo también… encima estaba re calentito ahí!.. La tengo re parada Agus… ¿nunca vamos a coger?
-         No… eso sabés que no hermanito…
-         Joooooo!... ¡¿Por qué?!.. Quiero coger con vos… aparte a vos también te gustaría…no lo niegues!

Agustina se sentó en la cama, al lado de su hermano, mientras comían y tomaban el desayuno.

Antes de agarrar una tostada, el chico se miró el dedo, completamente brilloso y húmedo por la conchita de su hermana. La miró a ella, y se lo metió en la boca, sintiéndole el gusto a la concha de Agus. Se rieron los dos, y empezaron a comer. Mientras, Agustina le hablaba:

-         Claro que me gustaría que me cojas hermanito… me encantaría!... pero no podemos… hacer eso, sería incesto!... Si alguien nos llega a descubrir, podríamos tener problemas muy graves…el incesto está muy mal visto por la sociedad y por la ley… está penado… y es moralmente incorrecto… ¿me entendés? No podemos llegar a eso…
-         …Sí… pero…
-         Pero nada hermanito… el incesto está mal!.. no podemos coger…hacer eso está muy mal, y no lo podemos hacer!
-         Ya… te entiendo… espero que podamos seguir jugando como venimos haciendo…
-         Bueno, esas cosas sí podemos seguir haciéndolas!
-         ¿Te animás a hacerme un pete Agus?.. Estoy calentísimo!..
-         Ja.. ¿y por qué te pusiste así?
-         ..Por meterte el dedo en tu concha…! Y porque tengo la hermana más linda del mundo…

Agustina se abalanzó sobre su hermano, abrazándolo, y le dio un par de besos en la cara.

-         No te voy a hacer un pete, ni te voy a hacer la paja… es mejor que todavía no te esfuerces mucho.. me asusté mucho ayer!..
-         Ok Agus... ah, muchas gracias por el desayuno! Estuvo riquísimo…
-         De nada tontito.

Agustina se puso de pie, y salió de la habitación. Para Martín, que su bellísima hermana se dejara meter un dedo en la concha, era clara indicación de que tenía a la mejor hermana del mundo. Bueno, a las dos. Encima que sea tan prohibido, y en su pieza… era tan morboso… no podían existir situaciones más morbosas que esas.

Se fue calmando la excitación poco a poco. Si se tocaba, iba a tener un súper orgasmo, y por las dudas, no se tocó, por si le fallaba el cuerpo como ayer. Mejor descansar un par de días en ese sentido.

Después de un rato, el chico se levantó de la cama y fue a darse un baño.

Algunos días pasaron… Martín cada tanto que estaba a solas con sus hermanas, las tocaba y ellas se dejaban un poco… pero no querían excitarlo mucho por las dudas… el desmayo había asustado bastante a las dos adolescentes. Cuando el chico les decía que quería que se la chupen, o que le muestren la concha, ellas preferían no hacerlo por el momento, y esperar un par de días.

Esto no hizo más que cargar y llenar de calentura a Martín… pues tampoco había acabado en ese par de días.

Uno de esos días, el chico estaba en el living, cuando Agustina pasaba por allí, dejando las bolsas de las compras del supermercado en la mesa. Él se acercó por detrás, apoyándole la pija en la cola, y agarrándole las tetas adelante.

-         Hoy tengo muchas ganas hermanita… quiero que me la chupes..
-         …Mmmm ya?.. Esperá unos días más… así estamos completamente seguros de que ya te recuperaste!
-         Ufaa…

Martín se despegó de ella, ayudándola a acomodar las compras.

-         Tengo noticias!.. el domingo es el cumple de mi novio… y nos invitó a todos a pasar el día en su campo.
-         ¿A mí también me invitó?-Preguntó Martín.
-         Sí! A mami y a Flor también.
-         …No sé porqué me invitó.. casi ni lo conozco… bah, hablamos una vez nomás…
-         ¿Y qué tiene? Invitó a toda la familia! Vas a ir!
-         ¿Estás segura?..Pero me voy a aburrir!..¿en el campo? ¿Aparte a quién más invitó?
-         No sé.. a sus amigos supongo!
-         Bue.. ¿el domingo?
-         Si!

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Capítulo XVIII: Los accidentes, simplemente ocurren. Dudas. Miedos.

El domingo, Agustina se despertó primera, se arregló por la mañana y fue al cuarto del chico, a despertar a su hermano. Abrió la ventana para que entre la luz del sol, y le tocó el hombro.

-         Dale que en un rato tenemos que ir!!!

Martín se despertó, sin muchas ganas, pero bueno. Su hermana se retiró de su habitación, y él lo primero que notó, es que tenía la pija durísima. Es lo que tiene no haberse hecho la paja durante tantos días, por precaución. Encima sabía que ese día, en el campo del novio de su hermana, no podía hacer nada…

“Ufffffff… tengo que aguantar otro día más así.”

No estaba seguro de si iba aguantar! Ya habían pasado varios días sin acabar, era mucho para el joven calenturiento.

Se levantó y se puso una malla, por suerte se le bajó un poco la erección, y por el momento no se le notaba. Una remera mangas cortas, zapatillas y se fue a la cocina. Mamá se estaba terminando de arreglar en el baño, y Agustina ya estaba lista en la cocina. La adolescente estaba con el pelo atado en un rodete, con una remera azul, con letras en ingles en naranja, y con un shortcito deportivo color rojo, que le marcaba un poco la cola.

-         ¿Y Flor?-Preguntó Martín.
-         No va a venir!-Respondió Agus.
-         ¡¿Por?!
-         …Porque no puede.
-         ¿Cómo que no puede?.. Si ella no va, yo tampoco!
-         Shhh!... Florcha no puede ir porque está indispuesta!
-         …Ahhh… bueno.. no sabía!

Los dos se rieron…luego, los tres subieron al auto, y mamá condució. El campo del novio no quedaba tan lejos, estaba a una hora y media. Arribaron cerca del mediodía.

El clima estaba excelente, cielo azul con algunas dispersas nubes blancas, brisa y no tanto calor, era ideal. Una vez que llegaron, se bajaron del coche, y el novio de Agus los recibió. Cuando se besó en la boca con su hermana, Martín miró para otro lado. Luego, el novio le dio la mano al chico, tratando de sonar agradable.

“Buenas.. ¿que tal campeón?”

Martín solo esbozó una leve sonrisa de compromiso…les mostró la casa, y luego se sentaron en una mesa larga con los demás invitados, al aire libre, debajo de la sombra de los enormes árboles.

Más le dolió al muchacho, cuando el novio presentó a Agustina a sus amigos, y todos empezaron a chiflar y alagar a su hermana, y por supuesto, al afortunado cumpleañero, haciendo algunos comentarios pasaditos de tono…

Sabía de antemano que no la iba a pasar del todo bien viniendo al cumpleaños del novio de su hermana, que no era buena idea… se puso a pensar en otras cosas, mientras ya esperaban a comer el asado.

Por suerte, la comida llegó enseguida, y por un rato todos dejaron de hablar tanto, mientras comían. No era tanta gente, pero sí eran unos cuantos.

Después de comer el asado, trajeron a la mesa un poco de torta, el chico acusó que ya estaba lleno, y se levantó de la mesa. Fue hasta la casa, entró y preguntó por el baño. Descargó su vejiga, y salió de la casa.

Se fue a dar un paseo solo por el campo. Tratando de hacer pasar el tiempo como sea, se fue bastante lejos, caminó bastante por el lugar… bonito lugar, se dijo. Todo era silencio, y solo se escuchaba el sonido de la brisa en los árboles, y el canto de los pájaros… con las risas de los invitados a lo lejos.

Luego fue regresando, pero no volvió a la mesa. Estaba a unos cuantos metros de donde estaban los demás, no muy lejos. Se sentó sobre el tronco de un árbol talado, debajo de las sombras de los demás árboles, que formaban una hilera uno al lado del otro. Quería quedarse otro rato más solo y en silencio.

Se fue pasando la tarde, y Agustina estaba pasándola con el novio, cuando los amigos de él se pusieron a jugar un partidito. Lo llamaron para que juegue, el novio aceptó, y se puso a jugar al fútbol con sus amigos… Agustina se quedó sola, media aburrida, mirando el celular.

Miró a su madre, al otro lado de la mesa, estaba hablando con la madre de su novio, aparentemente tenían cosas en común porque las veía hablar muy fluidamente.

Luego, miró hacia el otro costado, donde estaban las demás chicas invitadas.. amigas de su novio, compañeras, primas… nunca se había hablado con ellas, así que tampoco…

Mientras miraba a su novio jugando al fútbol con sus amigos, agarró una botellita de agua, y se fue a donde estaba su hermano.

Se levantó de la mesa, y caminó hasta esa zona un poco apartada, donde habían bastantes árboles… lo encontró a su hermano menor sentado sobre el tronco de un árbol. Ella se sentó a su lado.

-         ¿Qué hacés hermanito?.. ¿Aburrido?
-         No.. estoy bien así.
-         ¿No querés ir a jugar a la pelota con ellos?
-         Nah…

Ambos hablaban bajo la sombra de los árboles, mientras se escuchaban al fondo las voces y los pelotazos de los chicos jugando.

Mientras hablaban, Agustina, poco a poco, se tomó toda la botella de agua. Luego de media hora, quizás un poco más, la chica empezó a sentir ganas de ir al baño. Cruzaba las piernas a cada rato, aguantándose. Su hermano se dio cuenta.

-         ¿Te pasa algo?... ¿Te estás meando?

Agustina movió la cabeza diciendo que sí. Miró para la casa…

-         Uf.. qué lejos me queda el baño.-Dijo la chica.
-         .. Hacé acá.!
-         ¿Cómo?
-         Que hagas pis acá… total nadie te ve.
-         Ay.. ¿Estás loco?.. Soy una chica!
-         …¡¿Y que tiene?!
-         Que se supone que las chicas no meamos en cualquier lado, tontito!
-         Mmm..si no te ve nadie acá!
-         Bueno pero igual!
-         Dale, si querés yo vigilo que nadie venga!

Agustina suspiró.

-         Ayyy…en fin… pero mas te vale que vigiles bien pendejo!!! Si viene alguien, me avisas!!!
-         Sí hermanita, quedate tranquila!

La chica se puso de pie, dio unos pasos y se agachó justo al lado de un árbol, mientras su hermano miraba hacia donde estaban los demás, por si se acercaba alguien.

Todo estaba tranquilo. Martín le dijo que no venía nadie, y Agustina se bajó el short y la bombacha hasta los muslos, cuando empezó a mear, mirando a su hermanito.

Se escuchaba el ruidito del chorrito de pis chocando en el suelo, mientras el chico en vez de vigilar, la estaba mirando a ella. Momento algo incómodo, Agus se reía.

-         ¿Qué mirás?... Mirá para allá y fijate que no venga nadie!

Uff, que alivio… tenía muchas ganas de mear! Terminó y se movió un poco, mientras salían las últimas gotitas de su concha. Se puso de pie, su hermano la miró, viéndole el pubis y el comienzo de la conchita, de frente. Agustina enseguida se subió la ropa, cubriéndose de nuevo. Dio unos pasos hasta volver al tronco donde estaban sentados.

El chico la había visto unos segundos desnuda, y ya se le había puesto dura.. quería ver más.

Ahora estaban los dos de pie, Martín estiró un poco el brazo y le empezó a acariciar los muslos con la mano y los dedos, muy arriba, tocándole el short rojo. Agus lo miró y sonrió. Le miró la malla y la notó re abultada.

-         …Te re gustó lo que viste, no? Pendejo cochino…-Le dijo Agus sonriendo.

El muchacho le fue subiendo la mano, hasta rozarle los dedos al pasar en la concha, sobre la tela del short.

-         Ay no hermanito… no podemos jugar acá…
-         Mostrame la cola Agus... quiero tocarte la cola.

La chica se dio la vuelta, dándole la espalda a su hermano, para dejarle el culo a su disposición. El shortcito deportivo color rojo le tapaba solo el ojete, y se lo apetaba mucho, destacándolo, haciéndolo como más grandecito y definido. Se veía excelente.

Martín se lo empezó a acariciar, pasándole la palma entera de la mano por los cachetes de la cola, encima de la tela. Luego, agarró con ambas manos las caderas de su hermana, y le apoyó la pija.

-         Nos van a ver…!-Dijo Agustina, aunque disfrutando la apoyada.

Su hermano no le dio bola… se separó de ella, y agarró el elástico del short… se lo fue bajando, hasta dejárselo en los muslos. Ahora podía verle la cola solo cubierta por una bombachita color rojo que le cubría poco, se le metía toda entre los cachetes.

-         Viniste combinada hoy.-Dijo Martín, refiriéndose a la bombacha del mismo color rojo que el short.

El chico se desató el cordón de la malla y sacó con dificultades su erecto pene al aire libre…

Agus lo notó, y ya pensó que era demasiado.

-         Basta pendejo… en serio… mirá si nos ve alguien!
-         No nos ve nadie tonta… están algo lejos.. y nos cubren los árboles!-Respondió el adolescente tratando de calmarla.

Martín, completamente excitado, ya con el glande húmedo, comenzó a jugar con su pito en la cola de su hermana, pasándoselo por los cachetes, por la raja, por la concha, por los muslos…

Agustina lo disfrutaba, sintiendo ese duro miembro tocando sus partes íntimas… que delicia, que caliente, que morbo…

-         ¿Me dejás bajarte la bombacha hermanita?

La chica se estaba calentando mucho.

-         Ay, no nene…hay mucha gente allá.. hasta nos puede ver mami…
-         …¿Y si nos ponemos atrás de ése árbol?.. Nadie nos vería ni aunque miraran para acá.

Martín le señaló uno de los árboles más grandes y anchos, estaba a pocos metros. La chica lo pensó, y calentona como estaba, se dijo así misma que era una buena idea. Si se ponían atrás de ése árbol, nadie los vería.

Sin decir nada, Agustina se movió un poco, hasta llegar atrás de ese árbol. Así, parada, apoyó las dos manos sobre el árbol, y separó un poco las piernas, mientras su hermano se puso detrás de ella.

El adolescente no perdió el tiempo, le agarró la bombachita a su hermana y se la bajó hasta los muslos, con el short.

Martín se escupió toda la baba que pudo en la mano, y se embardunó todo el tronco de la pija. Ya con el pito lleno de baba, se lo agarró con un par de dedos, y se la puso sobre la concha a su hermana.

Apenas ambos sintieron el contacto, gimieron.

-         Mmmmh!-Agus.
-         Uhhhffff-Martín.

El chico comenzó a moverse, hacia atrás y adelante, pasándole todo el tronco de la pija a lo largo de la conchita, deslizándose sobre los labios vaginales, ya húmedos por la babita y por la propia humedad que desprendía la putita hermosa de Agus.

Martín quería repetir lo que había hecho su hermana con él, el día del desmayo… y lo estaba logrando.

Le pasaba la pija por la chocha caliente a su hermana mayor, sintiendo esos labios tan suaves y delicados… que placer!.. No aguantaría mucho más.

Estaba todo mojadito y enchastrado ya allí… cada movimiento era una tremenda oleada de placer para los dos…cuando el chico se movía hacia delante, la cabecita de la pija le alcanzaba a tocar el clítoris a Agus, que se moría…

-         Ay pendejo… tengo miedo de que te desmayes… mirá que acá sí que no hay solución.. te desmayas acá y no sé que voy a hacer!
-         No pasa nada Agus!.. Ya estoy bien. Si me siento mal, paro.

Y por todos esos días que no se hizo la paja por precaución…ya tenía los huevos enormes, cargados de mucha leche…si acababa, iba a derramar un montón de semen… un montón.

Se separó un minuto de ella. Juntó mucha baba en su boca, y se la volvió a poner sobre toda la pija… estaba re contra babeada. Se la puso otra vez entre los labios de la concha a su hermanita, y se la refregaba toda ahí… era increíble cómo se deslizaba entre la chocha, y súper caliente…era muy muy caliente. La concha a Agus se le hinchó toda de la excitación.

-         Tené cuidado hermanito… cuidado.. no me la vayas a meter adentro…

Agustina disfrutaba como loca… también estaba cerca del orgasmo ya, mientras esa pija dura y parada de su hermanito, le calentaba la concha como nunca…

Martín veía como su miembro aparecía y desaparecía debajo del culo de su hermana, cada caricia con esa conchita era mortal… mientras se movía hacia atrás y adelante, comenzó a moverse un poquito más rápido, pasándole la pija a lo largo de los labios vaginales.

En uno de esos veloces movimientos, al estar todo tan babeado y húmedo, cuando el chico se movió para adelante, sin querer la cabecita de la pija se hundió apenitas sobre el agujerito de la concha…encima, la conchita de Agus ya estaba abierta por la excitación…

Martín quiso empujar para adelante con el objetivo se refregarle la pija por la concha como venía haciendo, pero el glande se le había metido ligeramente adentro, él no se dio cuenta, y sin querer, cuando se movió hacia delante, le fue metiendo toda la pija adentro de la concha, de un solo movimiento, se le fue deslizando toda adentro de la chocha… le metió el pito adentro a su hermana!!!!!!!

-         Ayyy… ayy hermanito!!! Me la metiste!..-Dijo Agus mientras gemía, excitadísima.

Los dos gimieron como unos animales cuando entró la pija en la concha de golpe. Fue el momento de placer más fuerte de los dos en sus vidas. Pero ambos se asustaron al mismo tiempo. Había sido un accidente.

-         Fu.. fue.. fue sin querer Agus.. yo…ya te la saco, perdoname!!!!

Martín se asustó, no podía juntar las palabras, al mismo tiempo que estaba sintiendo un enorme placer… estaba perdiendo la virginidad con su hermana!

Agustina no sabía como reaccionar, se llevó la sorpresa de su vida cuando sintió el pito bien gordito de su hermano penetrarle la chochita, abriéndosela toda, y ahora la tenía adentro… se agarraba fuerte del árbol apoyando las manos en él, porque estaba más caliente que nunca en su vida… pero por otro lado, estaba asustada y aterrada!!

El muchacho sentía la pija toda calentita ahí adentro, apretadita, y todo mojadito y suave dentro de la concha… no podía evitar querer seguir…

Pensaba que su hermana se iba a re enojar, y quiso sacársela cuanto antes de la concha, y tratar de enmendar de alguna forma el error.

Se movió lentamente para atrás un poquito, con ese movimiento, la pija se deslizó saliendo un poco de la concha, pero fue tal el placer de ese movimiento, de esa pija dura y parada saliendo, en contacto con las paredes vaginales, que los dos volvieron a gemir mal.

No se la sacó del todo, ahora le quedó sólo el glande metido adentro. Martín, al notar lo tremendo que era coger, no se resistió, y a pesar de tener miedo de lo que le podía llegar a decir su hermana, empujó para adelante y se la volvió a meter, pero esta vez más adentro, casi hasta el fondo…

-         OOOHHHHHH….. ayyy pendejooo…-Gimió Agustina, mordiéndose los labios.
-         Ahhhhhhhhhhhh!!!!-Martín.

Las piernas del muchacho chocaron contra las piernas y el culo de su hermana.. se la había clavado entera. Ninguno decía nada por el momento, solo gemían…

Era la primera vez que a Agustina se la metían sin preservativo. Siempre se había cuidado con sus novios… ahora, para ella era indescriptible la diferencia de sentir una pija sin forro en su concha… que gusto!. Le encantó sentirla así, al natural.

Martín puso sus manos a los lados en las caderas de su hermana, y se la empezó a coger… se la empezó a coger, moviéndose para atrás y adelante.

Sentía como tenía su miembro más hinchado y gordo que nunca, mientras entraba y salía de la conchita caliente de Agus…

-         Ohhhh... Ohhh hermanito… me estás cogiendo…-Agustina no podía parar de gemir y hablar como una putita en celo.

La chica estaba disfrutando como nunca, pero por otro lado, no podía permitir lo que estaba pasando… en su mente, tenía la obligación moral de parar esa locura… era su hermano menor!.. pero cuando sentía el pito abriéndole la concha, era tanto el placer que no podía parar…

-         Ahhh!!…Cómo te atreves a cogerme, pendejo de mierda…soy tu hermana… uhhhh!

Agustina se inclinó un poco, así paradita, con las manos apoyadas en el árbol, se inclinó parándole un poco más la cola a su hermanito para que se la pueda coger con más facilidad.

“Soy tan puta que estoy desvirgando a mi hermanito…” La chica pensó eso, y sonrió… súper calentona.

Martín no decía nada, sólo resoplaba, suspiraba y gemía, tratando de concentrarse en coger bien. Le costaba, era la primera vez, y ella lo notaba, pero esa inocencia era aún más morbosa y excitante.

Le sacaba la pija hasta la mitad, luego empujaba hacia delante y se la enterraba toda hasta el fondo, el pubis del chico golpeaba la cola de Agus cada vez que se la metía toda…

La pija dura del adolescente, entraba y salía con facilidad de la concha caliente de su hermana… estaba re mojada ya. Hasta en cada penetración, se escuchaba ligeramente el ruidito de los flujos, cuando el pito se deslizaba adentro.

-         Ahhhhhhh…ayyyyyyyy sii…-La chica gemía, sintiendo como la pija parada de su hermano se movía adentro de su concha, cogiéndosela toda.

Agus estaba con los ojos entrecerrados, mordiéndose el labio inferior, gimiendo como una perrita, agarrada del árbol.

Martín no aguantaría mucho tiempo más, cogerse a la diosa de su hermana era a lo máximo que podía aspirar.

La conchita rosada de Agus se tragaba la pija con desesperación… la chica hacía fuerza con su vagina, absorbiendo y apretando todo el pito cada vez que se la metía hasta el fondo.

Pero Agustina empezó a pensar en si alguien los descubría… que ella era la mayor en esta situación, ella era la responsable… de su hermanito podrían decir cosas, además era hombre…pero de ella… sería una situación gravísima… que pensarían los demás si los descubren… como se deja coger una chica de 21 años por su hermano menor en el medio de los árboles…?

-         Creo que deberíamos parar hermanito.. en serio tengo miedo de que nos vean!
-         No pasa nada tonta…no nos pueden ver…
-         Nos puede ver mi novio! Nos va a matar si nos ve!
-         Mirá allá hermanita.. ¿lo ves?.. está jugando a la pelota.. ni se da cuenta que te estoy cogiendo.

Agustina efectivamente lo miró, asomando la cara al costado del árbol, y lo vió completamente enfocado en el partido, jugando con sus amigos… mientras a ella se la estaba cogiendo su hermanito atrás de los árboles.

-         ¿Te imaginás si nos descubren así?-Le preguntó Agustina.
-         ¿Cogiendo?
-         Sí!... se armaría un escándalo… se nos arruinaría la vida para siempre!
-         No seas tan extremista Agus… ¿no te gusta sentir mi pito adentro de tu conchita?
-         Ja…cómo me conocés pendejo..! Me encanta hermanito… me encanta que me la hayas metido toda…
-         A mi también me gusta mucho cogerte… quiero cogerte todos los días…
-         Te juro que todavía no puedo creer que me estés cogiendo en el campo de mi novio… y en su cumple!-Dijo Agustina, casi sin poder creer lo que estaban haciendo.
-         Es mi regalo para él en su cumple.. cogerme a su novia…

Agustina se re contra calentó con lo que dijo su hermanito… iba a tocarse el clítoris para acabar, con la pija de su hermano adentro de la concha.

Martín se estaba cogiendo de parada a su hermana mayor, escondidos atrás de los árboles, en el cumpleaños del novio de ella… en esas condiciones estaba perdiendo la virginidad!

En una de esas, el chico se la metió toda adentro, bien hasta el fondo de la concha, su pubis chocó contra la cola de su hermana, y permaneció así unos segundos, quieto, disfrutando de tenerla toda clavada a su hermanita…sintió todo tan calentito y húmedo… que ya estaba por terminar.

-         Ahhhhh!!!…uf.. cómo me la estas poniendo pendejo…
-         .. Uhhh… voy a acabar hermanita…
-         Mmmmm…que rico… ¿dónde me querés acabar, corazón?
-         Ahh.. Agus…quiero acabarte adentro de la concha…

Agustina sonrió, sabiendo perfectamente que iba a decir eso. Hablaban en voz baja, en tono dulce y cariñoso:

-         Mmm.. que pendejo chanchito que sos…
-         ¿Me dejás hermanita?
-         No!… no podes hacer eso nene…
-         ¿Por?... porfa hermanita linda… quiero llenarte la conchita de leche…
-         Ayy no… me vas a embarazar hermanito… no quiero quedar embarazada…

Mientras hablaban, seguían cogiendo, aunque más lento y pausado, Martín se la metía despacito…

Cada vez que su hermanito se la metía toda, Agus sentía como los huevos chocaban contra su clítoris… lo deseaba, quería sentir por primera vez su concha inundándose de semen espeso y caliente… pero tenía un poco de miedo.

Podía pararlo a su hermano y prohibirle acabarle adentro de la concha, pero no lo hacía…porque a pesar del temor lógico, estaba tan caliente, era una situación tan morbosa, que quería que le acabe adentro…

Ahora el chico volvió a aumentar el ritmo, se movía rápido, cada vez que se la metía, chocaba su pubis contra el culo de su hermana, haciendo ese típico ruidito, se la estaba cogiendo lo más fuerte que podía…le estaba metiendo el pito en la chocha a su hermana, en esa delicada y hermosa conchita, abriéndosela toda…

-         Uhhh… ayyy hermanito… siiii… ayy siii…-Agus gemía mucho!
-         Ahhhhh!… acabo…ya acabo preciosa…
-         Mmmm…ohhhh... me vas a embarazar pendejo…-Susurró Agustina, gimiendo, al límite de la excitación.

Martín no pudo contenerse más, se la enterró toda en la concha babosa a su hermana mayor, se le puso tensa, y la pija empezó a escupir leche, leche y más leche…

Apenas Agustina sintió la leche derramarse en su interior, tuvo un orgasmo!

-         Mmmmmmmmmhhhhhhhhhh!!!!!!!!!!!!!!!!-Gimió la chica, sin abrir la boca para no hacer ruido.

Sintió toda la leche calentita de su hermano adentro de la chocha, inundándosela por completo… encima tenía casi toda la pija metida también…

Mientras la chica acababa, le temblaban las piernas, se agarraba fuerte del árbol y se le estremecía la concha. Ahora tenía la conchita repleta… repleta de pija y repleta de mucha leche… todo adentro suyo!

Era la primera vez que le acababan adentro, y era su propio hermano menor!

Con el orgasmo de Agus, la vagina le apretó aún más el pito al chico…que siguió derramándose adentro de su hermana… nunca había vivido algo igual. Fue la acabada más larga de su corta vida.

Tantos días sin hacerse la paja… tenía mucha leche… le vació los huevos adentro de la concha a su hermana…

Ambos terminaron… acabaron con sus orgasmos… que descontrol. Martín se quedó quieto, con la pija aún parada, metida en la concha de su hermana…toda caliente por la leche ahí adentro…

Agustina se quedó con los ojos cerrados… pocas veces había vivido algo así… le quemaba la chochita, le ardía tener tanta leche caliente adentro… se sintió re puta… que placer.

El chico, ya relajado, fue saliendo, despegándose de ella… bien despacito… se movió hacia atrás, retirándole la pija poco a poco… apenas se la sacó por completo, de la concha empezó a chorrear semen…

Los dos miraron hacia donde estaban los demás, por suerte nadie se había percatado de nada, se seguían escuchando las voces de los chicos jugando a la pelota.

Agustina se dio la vuelta, aún media floja de piernas, casi tropezándose con las raíces del árbol, mientras sentía como la lechita se le caía por los muslos. Lo miró a su hermano, y tuvo mucha culpa:

-         ¿Qué hicimos hermanito?… dios.. esto no debió pasar… esto no tuvo que pasar nunca…

Un poco de leche se le chorreó directamente de la concha hacia abajo, cayéndosele sobre la bombacha, que la tenía junto al short en los muslos.

-         Ay que boluda, se me va a ensuciar todo.

Agustina, con cuidado, se bajó el short y la bombachita hasta los pies, se sacó las dos prendas por encima de las zapatillas.

-         Toma!! Teneme esto y fijate que no venga nadie por favor!

Agus le dio la bombacha y el pantaloncito a su hermano, que los agarró. La bombacha roja ya estaba manchada con un poco de semen.

La adolescente estaba desnuda de cintura para abajo, atrás de los árboles, esperando que ni su madre, ni su novio, ni nadie la vea… se puso nuevamente atrás del árbol donde habían cogido, y así parada como estaba, abrió un poco las piernas, para que se le salga la leche de la concha.

-         Mirá todo lo que me dejaste pendejo…-Dijo Agustina.

Ella llevó una mano a su conchita, y se la abrió con los dedos. Se abrió los labios rosaditos y delicados de su chocha, mientras caía la leche directamente al suelo, o se le chorreaba por los muslos.

Martín la miraba mientras lo hacía, vigilando cada tanto que no se acercara nadie. Le había acabado tanto adentro, que le rebalsó la chocha a su hermosa hermana.

El muchacho tenía la pija llena de leche y flujo… se la limpió con la mano, como pudo, y se la guardó adentro de la malla. Pasó la mano por las hojas de un árbol, para limpiarse.

Agustina seguía de pie, con las piernitas abiertas, tratando de sacarse la lechita de la concha. Le salía bastante. Se miraba ahí.. se metió un par de dedos adentro, intentando agarrar semen y sacarlo hacia fuera.

-         No te conté nada hermanito… pero dentro de un rato, cuando se vayan todos, mi novio me dijo que me iba a coger…
-         ¿Acá?
-         Sii tontito… en la casa!.. Me dijo que a la tardecita sus padres se van y nos dejan la casa sola..

Se metió dos dedos en la vagina, y se sacó más leche.. se sacudió los dedos en el aire, mientras el semen se caía al piso.

-         Ayy... mi novio se va a re dar cuenta… me dejaste la chuchi llena de tu leche pendejo!
-         Perdoname hermanita!… es que hacían muchos días que no acababa… yo quise, pero vos me decías que todavía no!
-         Claro, encima eso, tenías toda la leche acumulada!

Los dos se rieron.

Agus siguió sacándose como podía la leche de su hermano de su pobre conchita. Luego de unos minutos, no salía más… todo el semen se había caído al suelo.

Tenía la concha toda sucia y pegoteada. Se puso baba en la mano, y se la pasó toda a lo largo de los labios vaginales, limpiándose un poco… espero unos segundos a que se seque.

-         Bueno, parece que ya me salió toda. ¿No viene nadie?
-         No, tranquila!
-         Dame la ropa.

Martín le alcanzó la ropa a Agus. Vió la mancha de semen en la bombacha, se veía, si su novio después la veía así, seguro lo iba a notar. La chica le pasó la lengua a la tela de la bombachita, limpiando la mancha de semen.

Levantó una pierna, y se puso la bombachita, luego la otra, y se la subió por completo. Luego se puso el short, le costó un poco ponérselo porque le ajustaba tanto la cola que se le trababa para subírselo del todo. Lo hizo, y ya ambos vestidos y satisfechos, salieron de entre los árboles, para volver a donde estaban todos los demás.

La tarde había avanzado, pero el cielo seguía predominantemente azul, la brisa algo cálida les daba de costado…el sol había bajado ya un poco, y les daba de frente en la cara.

Mientras caminaban de regreso, uno al lado del otro, Agustina se puso más seria:

-         Eu hermanito.. escuchame una cosa.
-         ¿Qué pasa?
-         No te vayas a creer que esto lo vamos a repetir…

Martín la miró y le puso cara como diciéndole “otra vez con lo mismo”

-         Aunque me mires así pendejo… lo de hoy, pasó, fue un accidente… entiendo que estábamos jugando, y me la metiste sin querer.. estábamos los dos muy excitados, y la seguimos… pero lo que hicimos estuvo muy mal, ¿me escuchaste?
-         Para mí no estuvo mal!-Le replicó el chico.
-         Mirá, no vamos a discutir ahora… pero lo que hicimos, está muy mal, es incesto, te pongas como te pongas… es algo totalmente prohibido, y no lo vamos a hacer nunca más, ¿entendiste?
-         Sí Agus.. te entendí…
-         Ok.. otra cosa. Acabarme adentro de la concha, no estuvo mal, estuvo MUY MAL, y no te voy a echar toda la culpa, porque yo también tengo culpa, por permitirte que me lo hagas…
-         Ya sé.. pero estuvo tan bueno! Fue tremendo… si te re gustó!
-         … A ver, hermanito… sí, me encantó sentir toda tu acabada en mi chocha… creo que nunca sentí tanto placer en toda vida… de hecho, es la primera vez que me cogen sin preservativo… pero ese no es el punto! Nos equivocamos, no tuvimos que haberlo hecho, porque yo ahora tengo que tomar la pastilla para no quedar embarazada!
-         …Sí… tenés razón Agus.. te re entiendo!.. Creo que soy muy irresponsable… te prometo que no lo vuelvo a hacer.
-         Muy bien!.. espero que te haya quedado todo claro.

Seguían caminando, ya estaban llegando a la mesa.

-         Bueno… ¿te gustó tu primera vez?-Le preguntó Agus a su hermano, sonriéndole.
-         Muchisisisisimo!!!
-         Jajaja… espero que haya sido especial… supongo que no es lo ideal que hayas tenido tu primera vez conmigo, que soy tu hermana, pero bueno… lo hecho, hecho está.
-         Noo hermanita… yo quería hacerlo con vos… tener la primera vez con vos, fue lo mejor que me pudo haber pasado!!!
-         Me alegro entonces… para mí también fue re lindo… y de alguna manera, me gusta que te hayas estrenado conmigo… pero como te dije, fue un accidente, y no lo vamos a repetir.

Martín estaba muy contento. Su primera vez había sido con su hermana mayor! Con la semi diosa hermosa de su hermana… una de las fantasías más prohibidas y calientes, se había hecho realidad. Encima, con el peligro latente de que alguien los vea…

Llegaron a la mesa donde estaban todos, y se pusieron a hablar con mamá, y Agus con su novio, como si nada hubiera pasado.

-         ¿Qué hacían?.. ¿Se fueron a sentar allá bajo la sombrita de los árboles?-Le preguntó mamá a sus hijos.
-         Sí mami, estaba re linda la sombra y re tranquilo el lugar.-Contestó Martín.

El novio le contaba a Agustina las jugadas del partido, sin que ella le preste mucha atención…

“Si supieras que mientras vos te divertías jugando a la pelota, atrás de los árboles mi hermanito me cogía y me llenaba la conchita de leche…”

Estuvieron todos sentados ahí un rato más, hasta que caía el sol y era la tardecita ya. Los invitados empezaron a juntar sus cosas, y a irse.

Martín y su madre saludaron al novio de su hermana, y se subieron al auto. Se volvieron a casa.

Agustina y su novio se quedaron en la casa de campo. Ya cuando todos se habían ido, hasta los padres del cumpleañero, ambos entraron adentro, y comenzaron a besarse con locura.

Después de los besos, el novio quería coger ya, le sacó la remera a Agustina, pero ella lo detuvo.

-         Pará un minuto.. tengo que ir al baño!

El tipo resopló, a Agus no le gustó nada, pero bueno…

Agustina caminó hasta el baño. A cada paso, sentía la concha muy húmeda, viscosa… y también sentía la bombacha sucia. Se metió al baño, y cerró la puerta. Se bajó la bombacha y el short, y se sentó en el inodoro.

Enseguida notó que la bombachita estaba manchada con semen, llevó una mano a su entrepierna, se tocó la conchita con los dedos, y notó como todavía le seguía saliendo leche de la concha…

Se asustó, su novio lo iba a notar sin ninguna duda, encima le chorreaba!

Se metía los dedos, tratando de sacar leche, las gotas caían al inodoro, estuvo así 2 o 3 minutos, siguió metiéndose los dedos, hasta que ya no se sacaba mas nada.

Agarró papel higiénico, y se lo pasó por toda la chocha, limpiándose de una vez por todas la leche de su hermanito. Cómo notaba que pasándose papel aún estaba húmeda, agarró una toalla del baño, y se la pasó por la concha, metiéndose un poquito la toalla adentro, para limpiarse bien… una vez hecho eso, dejó la toalla donde estaba, ahora sucia con semen y flujos!.. La chica se rió, divertida, como si hubiera hecho una travesura.

Se sacó la bombachita y el short, porque su novio se podía dar cuenta, y salió así desnuda del baño, lista para coger.

Su novio ya la estaba esperando en la cama, en pelotas, y con el preservativo puesto.

“Ay… esto va a ser un poco aburrido” Pensó Agustina.

Efectivamente, mientras cogían, hacían siempre las mismas posiciones… mientras tenía la pija de su novio adentro, con preservativo… ella ya notaba que no era lo mismo ni por asomo… que quería coger sin forro!

Notaba que no se sentía tan llena, que la pija de su novio no la llenaba tanto como la de su hermano… al sentir las dos pijas adentro el mismo día, se dio cuenta que la de su hermanito era más gordita, y que la llenaba más, provocándole más placer.

En unos minutos, el tipo se vino. Después de acabar, se quedaron los dos tirados en la cama. El novio la quiso abrazar a Agustina, pero ella se resistió… se levantó de la cama, y le pidió que la lleve a su casa ya.

Se sentía muy confundida y triste. No entendía que le pasaba. Quería estar con su hermano, no con su novio…

Ya entrada la noche, su novio la llevó hasta su casa, la dejó en la puerta, y se saludaron fríamente.

Agus ingresó a su casa, cerró la puerta con llave. Ya todos estaban durmiendo, porque estaban todas las luces apagadas. Fue hasta el baño a cepillarse los dientes y darse una ducha rápida, y se fue a su cama. 

Entró a su habitación y prendió la luz, estaba Florencia acostada, al parecer dormida. Agus estaba desnuda, se metió a la cama de su hermana, y la abrazó. Florencia se despertó… y Agustina le contó todo. Se quedaron dándose mimos en la cama, hasta que se durmieron juntas.

Alegres y contentas por lo que había pasado con Martín, pero tristes por lo que había pasado con el novio. Agustina entendió que ya no lo quería, que no tenía sentido esa relación. Iba a cortarle a su novio pronto, pero aún no estaba preparada para dar ese paso, no se animaba a decírselo. Pero ya era hora, la decisión estaba tomada. Lo iba a dejar.

Al otro día, Agustina buscó las pastillas del día después que tenía guardadas en uno de los cajones de su pieza, para situaciones de emergencia. Sacó una y se la tomó con un vaso de agua.



Capítulo XIX: Adiós barreras

Agustina tenía la cabeza hecha un desastre. Estaba preocupada y con mucho miedo de quedar embarazada. Estaba harta de su novio. Le había encantado coger con su hermanito, pero eso era algo prohibido, y que estaba mal. Tenía un lío en la mente.

Martín se sentía el chico más feliz del mundo. Había tenido sexo con su hermana mayor… tenía muy claro que no se iba a repetir, pero ya había valido la pena.

Desde que anoche Agustina le había contado a su hermana que había cogido con Martín, Florcha no paraba de hacerle preguntas.

“¿Cómo fue? ¿Te gustó? ¿No los vio nadie? ¿Cómo se siente?”

Agus le respondía, y positivamente. Florencia empezaba a tener ganas de experimentar también, pero no estaba preparada todavía. Ése era un paso muy grande. Además sabía que con su hermano no podía coger. Estaba deseando tener novio para tener sexo…por una parte quería, su hermanito casi se la había metido en el baño de la tía, y le había encantado… además de lo que le decía su hermana, de lo bueno que había sido que se la coja Martín. Pero por otro lado, aún tenía mucho miedo de dejar de ser virgen y que alguien entrara en ella por primera vez.

Aquel día por la noche, una amiga de Agustina la invitó a salir a bailar. Ella aceptó. Quería despejarse de tantos líos en su mente. Le preguntó a su hermana si quería ir, pero Florcha estaba terminando su período y aún no se sentía del todo bien. Entonces la mayor salió por la noche con su amiga.

Entraron a uno de sus boliches preferidos. Apenas ingresaron, a Agustina le llegó un mensaje al teléfono. Era su novio. Le preguntaba dónde estaba y qué estaba haciendo. Ella ni le respondió.

Diez minutos más tarde, el novio la llamó a Agus. Atendió, y le dijo que estaba en el boliche con una amiga. Le preguntó si quería que vaya para allá… Agustina no sabía que decirle, no lo quería ni ver, pero no se animaba a decírselo. Después de algunas idas y vueltas, su novio apareció por el lugar.

La encontró a Agus y la saludó con un beso en la boca, y saludó a su amiga. Después, se fue a saludar a unos amigos. Agustina comenzó a beber alcohol, cualquier bebida, estaba muy confundida.

Mientras hablaba con su amiga, veía como su novio miraba a otras chicas. Incluso se puso a hablar ‘muy juntitos’ con una. Esto la terminó de desesperar. Después de un tiempo, ya estaba media mareada por el alcohol. Pasó un rato más con su amiga, hasta que otro chico, más grande, se acercó, y quiso tratar de chamuyar a Agustina. Si algo no le faltaban, eran hombres a su alrededor.

Ella no se negó, para darle celos a su novio. El muchacho, todo musculoso, agrandado, empezó a pedir tragos para los dos, él pagaba.

Mientras hablaban de cualquier tontería, Agustina le seguía la corriente en la conversación, sin interesarse, mientras se tomaba un trago tras otro. En algún momento, el novio de la chica vió lo que pasaba, y se metió. Cruzó palabras con el tipo que intentaba chamuyarse a su novia, para dejar las cosas en claro.

En fin, tras toda esa situación, el novio dijo que ya era suficiente, y le dijo a Agustina que la llevaba a casa. Ella, ya cansada de tanta tontería por esa noche, aceptó.

Su novio la ayudó a subirse al auto, porque estaba media mareada. Pero no la llevó a su casa. La llevó hasta la casa de él.

-         ¿Para que me traés acá?-Le preguntó Agustina.
-         Hoy no están mis padres.-Respondió su novio.
-         ..Quiero ir a mi casa!-Exclamó la chica.

El chico apagó el motor y se bajó del auto. Abrió la puerta de su casa, y la llevó a su novia en brazos, adentro. La metió en su cama, y la comenzó a desvestir.

Agustina no tenía ganas de tener sexo, pero que remedio. Su novio le sacó la ropa, dejándola en ropa interior. Agarró un preservativo, ya la tenía parada, y se lo colocó en su pene.

Se puso encima de Agustina, le bajó la tanga y en posición ‘misionero’, se la metió, así nomás.

-         Aia.. me duele estúpido!-Dijo Agus, que no estaba excitada ni lubricada.

El tipo ni la escuchó, siguió moviéndose encima de ella, metiéndole la verga en la concha. Después de unos minutos, la chica empezó a humedecerse.

Luego de 5 o 10 minutos, cuando Agus se estaba empezando a calentar, su novio empezó a resoplar, y se corrió, acabó en el condón, mientras se la cogía. Se tumbó encima de ella, ya cansado, luego de acabar.

Agustina se lo sacó de encima, empujándolo para el costado. Recién se estaba excitando, y su novio ya había terminado.

Se tocó el clítoris fuerte, masturbándose ella misma, mientras le preguntaba a su novio si le iba a echar otro polvo.

-         ¿Vas a seguir o te vas a dormir como siempre?-Le preguntó.

El chico ni respondió. Cerró los ojos, desnudo, aún con el preservativo puesto, ya durmiéndose. La adolescente se levantó de la cama, y dejó a su novio, dando por finalizada la relación.

-         ESTO SE TERMINO, IMBÉCIL. SOS UN TARADO, CHAU!!.-Dijo Agustina gritándole, enojadísima y caliente, de bronca y de excitación.

Se vistió como pudo, y salió de la casa de su novio, caminando con dificultad. Pidió un taxi, se subió, y pidió que la lleven a su casa. En todo el trayecto hasta su casa, pensaba en qué iba a hacer ahora. Estaba muy enojada, y muy caliente… estaba excitada. Ya se había cansado de no disfrutar del sexo, de no tener orgasmos mientras cogía… estaba cansada de que se la cojan mal. Algo que con su hermano, había disfrutado plenamente.

Pagó el taxi y entró a casa. Le costó meter la llave en la cerradura. Luego, dejó la cartera en la mesa del living, se quitó sus zapatos, y caminó por el pasillo. Iba a ir a su habitación a masturbarse en la cama y dormirse, pero cuando cruzó por la puerta de la habitación de su hermano, pensó unos segundos, y la abrió.

Tenía muchas ganas de pija. De tener una pija dura y grande adentro de la concha. De que le den mucho placer. Estaba decidida a romper todas las normas y reglas del incesto.

Caminó hasta la cama, encendió la luz de la mesita, y sin hacer ruido, lo tocó en los hombros a su hermano, llamándolo en voz baja para que se despierte. Estaba cerca de amanecer ya.

El chico fue abriendo los ojos, sin entender lo que sucedía. Lo primero que vió, fue a su hermana sacándose la remera y levantándose la falda, mostrándole la cola, parada al lado de su cama, inclinada. Estaba en corpiño y con la faldita.

Martín vió eso y se le puso a mil el corazón… Agus se inclinó más, aún de pie, casi poniéndose en cuatro, con la falda completamente levantada. Su hermanito le veía toda la cola y los muslos, estaba con una tanga negra.

-         ¿Querés cogerme pendejo?-Le preguntó Agustina, con la concha caliente.

El chico pensó que era una broma o algo. Se levantó como un rayo de la cama, sin saber que hacer. Estaba casi sin ropa, sólo con un calzoncillo, con el pito parado haciendo presión bajo la tela. Se quedó de pie, mirándole la cola a su hermana.

-         ¿Es… en serio Agus?…¿Qué pasó?... ¿Por qué ahora?... ¿Qué hora es?-Preguntaba Martín, sin entender lo que su hermana le pedía.
-         Ay.. después te explico hermanito.. ahora necesito que me cojas.. por favor…-Dijo Agus en voz baja y casi suplicando.

Agustina se fue bajando la tanga de a poquito, para calentar aún más a su hermano, mientras se la bajaba, un hilito de flujo quedó colgando entre los labios vaginales y la tela negra de la tanguita. Se la sacó hasta los pies, dejándola en el suelo.

Se agachó y agarró la tanga, se volteó ahora mirando de frente a su hermanito, se puso la tanguita húmeda en la boca y la mordió, mirándolo a él. La tiró al piso, y se arrodilló en la cama de su hermano, sobre el borde, poniéndose en cuatro, para que se la cojan.

Martín miraba estupefacto, Agustina ya estaba en cuatro como perrito, arrodillada en el borde de la cama, separando las piernitas, esperando recibir pija como una puta.

-         ¿Me vas a coger o no?-Preguntó Agus, que ya estaba lista.
-         Pero… el incesto…está mal… la sociedad… la ley.. -Dijo Martín, recordándole las palabras a Agus que siempre le decía.
-         Me importa una mierda!.. No me importa la sociedad, no me importa que esté mal!.. ¿me escuchaste? Nada más quiero que me cojas toda pendejo!-Replicó Agustina.
-         ¿Y si nos descubren?…dijiste que podríamos tener problemas graves…
-         No hagas ruido! Mami y Florcha están durmiendo, si no hacemos ruido no pasa nada hermanito… dale que ya estoy mojada!

Martín no dijo más nada, convencido por su caliente hermana. Ella estaba desesperada y necesitaba pija, y él debía dársela. Se sacó el calzoncillo, quedándose completamente en pelotas, con la verga apuntando para delante.

Se acercó hasta ponerse bien detrás de ella. La conchita le brillaba de humedad. Era tremendo ver a su hermana en esa posición. El chico se puso algo de baba en la punta de la pija, y se la puso en la concha. Puso las manos en las caderas de su hermana, y empujó para adentro, metiéndosela toda, abriéndole los labios rosaditos e hinchados, llenos de flujo.

-         Mmmm…sii… cojeme como te enseñé hermanito…

Ahora Martín tenía casi toda la pija clavada adentro de Agus. La chica volvió sentir la concha llena, repleta de carne… que gusto le daba.

El adolescente la fue sacando, y luego se la enterró de vuelta, sintiendo como esa conchita le envolvía y apretaba la pija, dándole placer.

Los dos trataban de no hacer el más mínimo ruido, al otro lado estaba el cuarto de las chicas, y más atrás el cuarto de mamá, así que debían coger en silencio.

Agus cerraba los ojos mientras disfrutaba al fin de una buena pija entrándole, el chico se esforzaba en hacerlo lo mejor posible, mientras la tenía agarrada de las caderas, aumentó el ritmo, cogiéndosela más rápido.

-         Ohhh… así hermanito… así… más.. dame más fuerte…-Susurraba Agustina en voz baja.

La chica apoyó la cabeza en el colchón, al escuchar lo que le pedía su hermana, Martín se concentró mucho para cogérsela bien. Ahora aumentaba el ritmo, cada vez que se la metía, las piernas del chico chocaban contra el culo de Agus, y los huevos golpeaban la conchita, cerca del clítoris, dándole a la chica aún más placer.

Agustina estaba cerca del orgasmo, tenía la cara apoyada en la cama, con los ojos cerrados y la boca abierta, disfrutando de que su hermanito se la coja toda.

La pija le entraba y salía sin problemas, estaba re mojadita, esos labios rosados estaban hinchaditos, mientras el muchacho no paraba de moverse, atrás y adelante, cogiendo a su hermana.

La puerta de la habitación había quedado un poco abierta, si mamá por alguna razón se levantaba y pasaba por allí, vería a sus hijos cogiendo!

El chico ya se la estaba cogiendo muy fuerte, hacía ruido cada vez que su pubis chocaba contra la cola de Agus. Ella ya estaba a punto del orgasmo, llevó una mano a su entrepierna, y con dos dedos en su clítoris, se masturbaba mientras su hermano le daba al máximo.

-         Au…ahhh…ah… que bien que cogés pendejo de mierda…

Inmediatamente, Agustina se vino, mientras Martín continuaba penetrándola, ella tuvo el primer orgasmo, mientras hacia fuerza con la vagina y le apretaba el pito a su hermanito.

El esfuerzo que estaba haciendo el muchacho se hacía notar, ya estaba por terminar también, así que se la sacó de golpe de la concha, mientras ella se reponía de su tremendo orgasmo.

El muchacho se la quedó mirando, su hermana mayor tenía la conchita un poco abierta, toda rosada y brillosa, y él tenía su pija también llena de flujos. Respiró hondo.

-         Metémela de nuevo… dale hermanito…-Suplicaba Agustina.
-         Ahí te la pongo Agus.. ahí te la pongo toda…
-         Mmmmhhhh…-Gemía ella.

Martín se agarró el pene con un par de dedos, volvió a acercarse a ella, y se la metió toda en la concha. La chica suspiró, su hermano volvió a agarrarse de sus caderas, y a cogérsela fuerte.

Era demasiado placer tener a su hermana en cuatro en su cama… Agustina ya tenía la conchita muy abierta, mientras le entraba toda esa pija, se le estaba poniendo colorada.

Ella agarraba con fuerza la sábana de la cama, mientras su hermanito se la cogía, ya se escuchaba el ruido de sus piernas y su pubis chocando contra la cola de Agus…

Plaf, plaf, plaf…

Estaban haciendo ruido, pero a ninguno le importaba.

-         Ayy sii.. así.. así me gusta que me cojan…

La cama también empezaba a hacer ruido, la madera y el colchón se movían con los fuertes movimientos, y eso provocaba un ruidito que se debía escuchar desde las otras habitaciones.

-         Uhh… uhhh… uhhh…-Gemía ella.
-         Ohhh… ya voy a acabar hermanita… oh…
-         No.. me acabes.. adentro… ohhhh… por favor..
-         …¡¿Querés tomar la leche Agus?!
-         Mmmm… ¿me la vas a dar en la boca?
-         Siii.

Martín, ya sintiendo el inminente orgasmo, se movió para atrás, sacando la pija de la chochita mojada de su hermana, dejándosela bien abierta.

Agustina se dio la vuelta rápidamente, sentándose en la cama, en el borde, de frente a él.

Abrió la boca y sacó la lengua afuera. Su hermanito se acercó, y le metió el pito en la boca, ella la cerró, y con sus hermosos labios le apretó todo el tronco… enseguida el muchacho no pudo más, y todo el semen le empezó a brotar, mientras Agus se lo tragaba todito, un chorrito tras otro.

Martín acababa adentro de la boca de su hermana, mientras ella lo miraba, con la boca llena de pija, tragándose toda la leche caliente.

Cuando terminó, la chica sonrió, y él le sacó el pito de la boca… lo tenía repleto de babita y semen… Agus le pasó la lengua por todo el tronco y el glande, limpiándoselo todo.

Le había pegado una cogida tremenda a su hermana.

Se quedaron los dos así, quietos… respirando, mirándose. A Agustina le chorreaba un poco de lechita por los labios. Estaba muy contenta. Por fin estaba bien cogida.

A Martín se le empezaba a poner blanda la pija ya. Agus se movió un poco en la cama, agarró la almohada y apoyó la cabeza encima, se acostó boca arriba, y abrió sus piernas frente a él.

-         ¿Me vas a echar otro polvo hermanito? Quiero más!

Al chico le dio un golpe de adrenalina. Era su hermana, era su cama, era tan morboso y prohibido, era tan caliente, que a Martín se le estaba poniendo dura de nuevo, enseguida.

-         Subite a la cama pendejo.. vení.-Dijo Agus.

El chico lo hizo, se subió a la cama y se arrodilló entre las piernas abiertas de su hermana. Ya la tenía casi erecta por completo.

Agustina llevó una mano a su depilada entrepierna, y se acariciaba el clítoris. Luego, se abrió la concha con los dedos, la tenía muy mojada y excitada, hinchadita.

-         ¿Te gusta mi chocha?
-         Mucho.. me gusta mucho Agus!
-         ¿Querés meterme tu pito de vuelta?

Martín le dijo que sí moviendo la cabeza. Agustina le agarró la pija con los dedos, y ella misma se la puso en la entrada de su concha. Martín sólo empujó para adentro, metiéndole media pija, ya bien parada.

Ahora notaba como la abertura de esa vagina estaba más abierta, y trató de moverse nuevamente dentro de ella.

Ahora sentía su pija mucho más sensible, luego de la primera acabada. En esa pose de ‘misionero’, podía verle la cara toda excitada a su hermana, la notaba un poco transpirada, y las grandes tetas bajo ese corpiño negro, se veían tan sexys…

Ya se estaba moviendo, esta vez más despacio, cogiéndose a su hermanita en su cama, metiendo y sacando su pija dura de esa deliciosa conchita rosada. Cada roce dentro de esas calientes paredes vaginales era una delicia.

Se la metía toda, y se la dejaba unos segundos toda clavada. A Agustina eso le encantaba. Le gustaba mucho sentirse llena de pija, tenerla toda adentro.

-         Ahhh.. me encanta tu pito… me encanta lo grande que lo tenés…-Decía la chica en voz baja.

Cada vez que se la ponía hasta el fondo y chocaba contra ella, las tetas se le movían bajo el corpiño.

Agustina estiró la mano hasta el cuerpo de su hermano, con la palma abierta de su mano, le acariciaba el pecho… a pesar de su corta edad, lo tenía marcadito… bajó y le acariciaba el abdomen, alcanzaba a notarle ligeramente los abdominales… nunca se había fijado bien. Ella se calentó aún más notando eso.

Ahora el chico se empezó a mover más fuerte, casi como antes, tratando de cogerse bien a su hermana. Ella suspiraba mucho ya. Estaba cerca de otro orgasmo. Mientras estaban cogiendo, ella lo detuvo.

-         Pará un minuto pendejo.. pará.

El chico se detuvo, sacándole la pija de la concha. Agustina levantó las piernas, y se las puso en los hombros a su hermano.

-         Agarrame de las piernitas hermanito… te las voy a poner en los hombros…

Ya con las piernas de la chica levantadas, apoyadas en los hombros de su hermano, el chico se las agarró.

-         Ahora vas a sentir mi chochita más apretada.. te va a gustar!

El muchacho se extrañó con esa pose rara, pero no pensó demasiado. Con las tremendas piernas de su hermana en sus hombros, le puso la cabecita roja e hinchadita de su pija en los labios vaginales de Agus, que ahora los tenía bien cerraditos.

Se la apoyó y empujó para adentro, su pija se iba abriendo paso entre los labios rosaditos de su hermana… estaba re apretada ahora.

-         Uffff… dios!-Exclamó el chico, cuando le pudo meter la pija entera adentro.

Ahora se la metía y sacaba con más dificultad, en esa pose la concha de su hermana estaba muy cerradita… le estaba dando muchísimo placer. Agus la sentía toda calentita adentro y se moría de placer sintiendo como la dura pija de su hermanito menor le abría toda la conchita.

Martín se movió más rápido, ahora la estaba cogiendo fuerte, su hermana no paraba de gemir en voz baja como una perrita. La cama hacía ruido, el chico le agarraba fuerte las piernas mientras se la metía, dándole placer a ella.

Agustina se metió la mano entre las piernas tocándose el clítoris, y la chica llegó a otro orgasmo.

-         MMMMMhhhh…
-         Shhhhhh.

La adolescente no pudo evitar gemir fuerte, con la boca cerrada, al estallar en otro estupendo orgasmo… le indicó a su hermanito que pare de cogérsela, porque tenía la concha muy sensible ya.

Martín sacó su pene de adentro de ella, y le bajó las piernas de los hombros. Agustina quedó descansando unos segundos despatarrada en la cama, con la concha abierta y húmeda… El chico aún estaba muy caliente, a punto de la segunda acabada.

Pronto ella se repuso, mirándolo a su hermano.

-         ¿Querés acabar pendejo?
-         Sii.
-         Como fuiste tan bueno conmigo… y me cogiste tan bien… te voy a hacer un regalo…

Agustina lo empujó a su hermano, haciéndolo acostar boca arriba. La pija apuntaba al techo.

Ella se inclinó sobre él, apoyándole las tetas en la pija, sin sacarse el corpiño.

Martín suspiró cuando su pito se rozó con las grandes tetas de su hermana.. dios santo.

La chica agarró la pija dura con la mano, y mientras lo miraba a los ojos a él, se la puso entre las tetas, en el medio… ella movía el pito de su hermanito, golpeándoselo en las tetas, en el corpiño… metiéndoselo en el medio de ambas…

-         Ohhh…

A Martín le temblaba el cuerpo ya…

-         ¿Querés ensuciarme las tetas con tu leche?
-         Ahhhh… sii.. si quierooo…
-         Mmm… entonces acabame las tetas chanchito..

Agustina le golpeteó la pija entre sus tetas dos veces más, y el chico comenzó a derramar leche caliente… ella seguía agarrándosela, se la dejó entre las tetas, mientras el semen le caía entre sus pechos y en el corpiño… algunos chorros se le metían entre medio.

-         Cuánta lechita nene…-Dijo Agus, pasándose la pija por las tetas, embardunándose toda de semen.

Martín casi no podía respirar. No podía imaginarse tener tanto placer. Agus le soltó la pija, que cayó ya rendida sobre su pubis.

La chica se levantó de la cama, completamente satisfecha, con las tetas llenas de leche de su hermano. Agarró la tanga, se la puso, y miró al reloj.

-         Uhh ya van a ser las 6:30! Dale que mamá ya se va a despertar!!!

Martín se sorprendió. Su madre ponía el despertador siempre a esa hora para despertarse para ir a trabajar. El chico agarró su calzoncillo y se lo puso. Luego, se tapó con la sábana.

-         Hasta mañana hermanito!
-         Hasta mañana Agus.

Su hermana salió así, con la falda ya acomodada de nuevo, en corpiño, con el pecho y las tetas llenas de leche. Fue hasta el baño, agarró unos pañuelitos de papel, y mientras se miraba al espejo, se limpiaba las tetas. Pensaba en lo bien que se la había cogido su hermanito… sonrió, ya con los pechos limpios, y se cepilló los dientes.

Una vez que salió del baño, ya caminando por el pasillo, se encontró con su madre, que recién se levantaba!. No pudo evitar ponerse nerviosa.

-         ¿Vos hiciste esos ruidos nena?-Le preguntó mamá, que se había despertado escuchando los ruidos de la cama mientras cogían.
-         ..Ahh.. sí… es que me choque contra la mesa…estoy algo mareada-Mintió Agustina.
-         Ay ay ay… no me gusta que tomes tanto, hija.

Agustina se metió en su pieza… ni se había dado cuenta que hizo tanto ruido. Pero no le importaba. Se acostó en su cama, contenta, súper satisfecha, y bien cogida.

Había roto todas las barreras del incesto… ahora ya no había marcha atrás.

::::::

Tras varias horas de sueño, Florencia fue la primera en despertarse, y fue quien preparo la comida al día siguiente. Agustina se despertó con un montón de mensajes en su celular, provenientes de ahora su ex novio. Casi ni los leyó, no quería saber más nada con él. Se despertó muy alegre, con un poco de culpa, pero feliz.

Se dio una ducha rápida, salió del baño en ropa interior y saludó a Flor.

-         ¿Porque estás tan sonriente?-Le preguntó Florencia.

Almorzó con su hermana, y allí le contó como se la cogió Martín anoche, cuando llegó de la fiesta, y cómo había dejado a su ex.

Terminaron de comer y se quedaron hablando las dos en el sillón del living, mientras Agustina le contaba todos los detalles de lo bien que se la había garchado su hermanito.

-         Ya sabes Florencia.. esto.. a nadie!!!-Le dijo Agustina.
-         Ya sé tonta!... contame más, cómo estabas vos?
-         Así mirá..

Agustina se dio la vuelta y se arrodilló en el sillón, poniéndose como perrita.

-         ¿Ves Flor?.. Yo me puse así en la cama.
-         Y él estaba acá atrás, no?-Dijo Florencia, sentada al lado de ella, apoyándole una mano en la cola a Agus.
-         Sí!.

Agustina solo estaba en ropa interior, Florcha le agarró la bombachita a su hermana, y se la bajó un poco.

-         ¿Te la metió por la concha?-Le preguntó Florencia.

Agustina respondió que sí con la cabeza, mientras su hermana se puso detrás y le miraba la conchita. Se la tocó un poco con un dedo, notándola ligeramente húmeda.

-         ¿Estás excitada Agus?
-         Si… me calenté contándote todo!
-         Yo también me mojé..-Dijo Flor.

Florencia se la siguió acariciando, pasándole la yema del dedo por los labios vaginales.

-         Ay me dieron ganitas de chuparte la concha!-Dijo Flor.
-         Mmm, ¿si?
-         Sii.. puedo?
-         Si.. dale!

Florencia se puso detrás de su hermana, le bajó la bombacha hasta las rodillas, puso sus manos en las piernas de ella y hundió su cara en la cola de su hermana. Sacó la lengua afuera, y se la pasó por la concha, por la parte donde tenía el agujerito.

-         Uhhhmmmm-Gimió Agus.

Mientras Florcha le comía la concha a su hermana mayor, se despertó Martín. Fue hasta la cocina sólo en boxers, vió su plato de pastas y lo metió al microondas. Escuchó algunos ruidos en el living, se acercó hasta allí, y se quedó totalmente sorprendido por lo que vió. Sus hermanas jugando en el sillón… inmediatamente Agus lo vió y le sonrió.

El chico se olvidó de la comida y se acercó, hasta sentarse en el sillón al lado de ellas. Florencia tenía la cara metida entre las piernas y la cola de su hermana, mientras sacaba la lengua y se la pasaba a lo largo de toda la concha a Agustina.

El muchacho miraba, con el bulto abultado, viendo esa imagen tan excitante… él también quería probar la concha de Agus!

-         ¿Te gusta que te hagan eso?-Preguntó el chico, un tanto sorprendido.
-         Muchoo hermanito!.. ¿Querés probar?-Le preguntó Agustina.
-         Sii.

Martín observó unas veces más como Flor le pasaba la lengua, y ahora le tocaba a él. Florencia salió de entre las piernas de su hermana, y se metió el chico. Puso sus manos en los cachetes de la cola de Agustina, y le empezó a lamer toda la concha a su hermana, que ya estaba mojadita por la babita de Flor.

El adolescente ahora disfrutaba de lamer esa hermosa conchita rosada que ya anoche se había cogido… le pasaba la lengua por todos los labios, mientras Agus suspiraba, con las manos puestas en el respaldo del sillón, totalmente excitada.

Florcha pidió permiso, su hermano se movió un poco, y la menor volvió a colocarse en posición para lamerle otra vez esa zona.

-         Meteme la lengua adentro…mmm!

Florcha hizo caso, y trató de meterle la punta de su lengua caliente adentro del agujerito de la concha… se lo metió un poco, y se la sacó de nuevo. Agustina estaba muy caliente ya… estaba gimiendo mucho.

-         Así hermanita?-Le preguntó Flor, mientras le metía y sacaba la lengua de la concha.
-         Siii… mmmm más Flor… más adentro metemela…

Florencia hizo un esfuerzo para meterle aún más la lengua adentro de la concha a su hermana… se la metió hasta la mitad! Agus tenía la conchita re excitada y mojada… Florcha se cansó un poco, y descansó, sacando la cara de entre las piernas de su hermana. La concha le quedó chorreando babita para abajo.

Martín vio eso y le fue imposible resistirse. Se sacó el bóxer hasta los pies, se lo quitó, quedándose completamente desnudo, con la pija parada apuntando a esa conchita babeada. Se acercó a ella, y le pasó la punta por la concha…

-         Mmm ya me la querés meter otra vez chanchito…
-         Quiero cogerte toda Agus!...
-         Ahhh… me encanta lo dura que la tenés!

Martín, ante la mirada de Florcha, le pasaba la pija por los labios vaginales a Agustina, sintiendo todo bien húmedo… la chica cerraba los ojos, ya con muchas ganas de tenerla bien adentro.

-         Dale cogeme pendejo…-Dijo Agustina suspirando.

El chico apuntó bien a la entrada de la vagina, y ya se la iba a meter.

-         ¿Te coge sin preservativo?-Preguntó Florcha.
-         Si.. me encanta así!.. Mientras no me acabe adentro de la concha no pasa nada…
-         Agus.. si querés.. podemos usar…
-         No! Me gusta así, nada más no me acabes adentro pendejo! ¿Entendiste?
-         Si!

Mientras Florcha miraba y se tocaba ella sola, Martín empujó hacia delante y le fue metiendo la pija bien dura adentro de la conchita mojada a su hermana… deslizándose completamente sin problemas.

A Agustina le encantó volverse a sentir llena de esa pija… entrando en su interior, tan caliente, tan dura… ahora deseaba ser penetrada como anoche. Otra vez se estaba dejando coger por su hermano.

El adolescente se la metió entera, hasta chocar sus piernas contra las de ella, y la saco un poco, para volverla a meter, y así comenzar a cogérsela.

Mientras apoyaba sus manos en las caderas de la chica, se la cogía a su hermana mayor que estaba en cuatro, arrodillada en el sillón, gimiendo y moviéndose hacia atrás y adelante.

Cada vez que se la metía, la conchita se abría comiéndose toda la verga, poniéndose cada vez más abierta. Martín suspiraba con tanto placer, le estaba gustando mucho. Florencia miraba como el pito de su hermano entraba y salía de la mojada concha de Agus.. se veía tan lindo, tan excitante, que ella se tocaba el clítoris mientras miraba, mojándose entera.

-         Ahhhhhh… mmmmm… así.. así hermanito…-Gemía Agus.
-         Ohh..!!

Mientras cogían, el celular de Agustina comenzó a sonar. El chico detuvo sus movimientos, dejándole la pija bien clavada en la concha, pero quieto. Agustina miró su teléfono, vió que era su ahora ex novio quien la estaba llamando, hizo un gesto molesto y atendió. Se puso el teléfono en la oreja, mientras permanecía en cuatro, con la pija de su hermano enterrada en la concha.

-         Hola..?
-         Hola mi amor, tenemos que hablar!-Dijo su ex.
-         No tenemos nada que hablar, no quiero seguir!-Le replicó Agustina.

Martín solo esperaba, con su miembro bien calentito adentro de su hermana… se empezó a mover otra vez, pero ahora bien despacito y lento… sacando y metiendo su pija en esos labios rosaditos e hinchados, llenos de flujos. Agustina lo tocaba con la otra mano, y le decía que pare un minuto.

-         Podemos arreglarnos, no seas así…
-         No, no podemos!

El muchacho no quería parar, así que mientras Agustina seguía hablando con el novio por teléfono, continuó cogiéndosela, metiéndole la pija en la conchita rebosante de placer.

-         ¿Por qué no querés seguir Agu? ¿Qué hice mal? Decimelo por favor…-Le decía su ex.
-         Porque te portás como un imbécil!

Cada vez que se la metía hasta el fondo, sus piernas chocaban contra la cola de su hermana, haciendo ruidito. Ahora se la metía más rápido, mientras Agus trataba de no gemir, pero le costaba.

-         Voy para tu casa, quiero arreglar esto!-Le dijo su ex novio.

Agustina le iba a contestar, cuando Martín se la puso toda y ella no pudo evitar gemir.

-         Ahhhh... No, no vengas, no quiero hablar con vos!-Le respondió tras el gemido.

Martín se movía muy rápido y se la cogía más fuerte, la chica se movía toda tratando de sostener el teléfono en su oído, y no podía parar de gemir. Se estaba cogiendo a su hermana mientras ella hablaba por teléfono con su ex novio.

-         Ohh… ahhmm… ayy…

Su novio al otro lado del celular estaba escuchando los gemidos.

-         ¿Te pasa algo mi amor?

Agustina ya tenía ganas de decirle que se la estaban cogiendo como él nunca lo había hecho!

-         Uhh… no.. nada!

Su hermano ya estaba cerca de terminar, le estaba cogiendo esa delicada conchita como a ella le gustaba, y obviamente Agus también estaba a punto de su orgasmo.

Agustina le cortó a su ex, dejó el celu tirado en el sillón, y se llevó sus dedos a su clítoris, mientras se venía con la pija de su hermanito adentro.

-         Ohhh!... uhhhh.. dale pendejo, cogeme más.. cogeme!-Rogaba Agustina con voz de nena.

Eso fue suficiente para el chico, que le reventó la concha con dos o tres bombeadas bien fuertes y sacó la pija, se pajeó en el culo de su hermana, mientras toda la leche caía en los cachetes de la chica, que se convulsionaba por su orgasmo…

Martín terminó de sacudirse su miembro, apretando hasta que saliera toda la leche sobre la cola de Agus, y ella terminaba de temblar tras su orgasmo.

Agustina se tocó la cola con sus dedos, notando todo el semen calentito de su hermano.

-         Ufff.. y eso que recién me duché.. ahora me tengo que bañar de vuelta.-Comentó Agustina entre sonrisas.

Martín se volvió a poner su ropa. Florcha estaba re excitada con todo lo que había visto! Sentía la chocha tremendamente mojada, los pezoncitos bien duros, la bombachita la tenía empapada… ella también ya quería coger como sus hermanos!

-         Yo también quiero coger!-Exclamó Flor.

Agustina y Martín se la quedaron mirando…

-         No podés hermanita…-Le dijo Agustina.
-         ¿Por qué no, Agus? No es justo que ustedes cojan y yo no!
-         Porque sos muy chica todavía…
-         No soy chica! Tengo 19!!
-         Y bueno!.. todavía sos muy pendeja para coger hermanita..
-         Si vos ya cogías mucho antes… sos re tramposa.
-         Bueno, por eso!.. Tu primera vez tiene que ser con el chico adecuado, con quien sea tu primer novio… no con tu hermano!

Florencia decidió no seguir con la discusión. Indudablemente que quería coger ya, necesitaba ella también ser penetrada…le dieron ganas de decirle a Agustina “Bien que vos dejaste que nuestro hermanito tenga su primera vez con vos, forra!”.

Agustina se fue a bañar… le había quedado la conchita toda colorada y muy sensible! Su hermano se la había re cogido varias veces en poco tiempo, estaba re satisfecha y contenta. Se limpio toda la leche de la cola mientras se bañaba, luego se secó y se puso un bikini, Flor también, y ambas salieron al patio a tomar sol.

Después, esa noche, a Agustina le bajó la regla, confirmando finalmente que no estaba embarazada. Nunca había estado tan feliz de que le viniera.

::::

Al día siguiente, todo parecía normal. Cuando se despertó Martín, se levantó con ganas de cogerse a su hermana. De sólo pensarlo, se le puso bien dura… se quedó pensativo en su cama, antes de levantarse. “Ya soy un hombre… ahora cojo!.. Ya estoy cogiendo!..” Todavía no podía creerse como había esperado tanto tiempo que llegaran estos momentos, tantas pajas viendo porno, en Internet o revistas, o imaginándose a las compañeras de la escuela…ahora ya cogía! Y encima se cogía a la hermosura de su hermana mayor… Se levantó de la cama súper contento, pasó por la ducha, y luego se sentó a almorzar con Florcha. Estaban los dos sentados en la mesa de la cocina, comiendo.

-         Agus no va a venir a comer?-Preguntó Martín.
-         No se siente bien...-Respondió Florcha.
-         Que.. ahora.. ella está…?
-         Si, tontito!-Le respondió Florcha riéndose.

Martín también se rió, aunque no le agradaba mucho que su hermana mayor estuviese en su periodo! Tenía muchas ganas de coger, pero no iba a ser posible, al menos ese día…

Encima Florcha estaba re caliente, tenía muchas ganas de coger, no soportaba ser la última en todo… de a ratos se hacía la tonta y lo miraba con lujuria a su hermanito, o se daba vuelta para mostrarle la cola.

-         Que lindo día, quiero aprovechar para tomar sol hermanito.-Dijo Florcha, mientras lavaba los platos.
-         Sí, hay mucho sol…

Florencia se fue hasta su habitación, se iba a poner un bikini, pero no estaba segura cual ponerse. Se le ocurrió una idea, para calentar a su hermano. Se puso un bikini y llevó otro hasta la cocina, donde estaba Martín mirando tele.

-         Eu pendejo… no sé que bikini ponerme!

Martín la miró, Florcha estaba en bikini, era de color azul con puntitos blancos… estaba tremenda.

-         ¿Te gusta ésta que tengo puesta?.. ¿o te gusta más ésta?-Dijo Florcha, señalándole la otra bikini, que era completamente roja.
-         …No sé…

Florcha se quitó la que tenía puesta, se sacó la parte de arriba, quedándose en tetas, y luego se sacó la parte de abajo… estaba completamente desnuda frente a su hermano! Martín le miraba ese pubis oscuro y lleno de pelos… que excitante era. Enseguida la chica se puso el otro bikini rojo.

-         Ése me gusta más, Flor!

Sin más, Florencia dejó la azul en su habitación, y luego de un rato fue a pasar la tarde al patio, había dejado a su hermano con la pija dura, mostrándosele en bolas a propósito…

Se puso protector solar, luego puso una toalla sobre el césped y se acostó boca arriba, bajo el sol. Hacía mucho calor.

Tras un rato viendo televisión, Martín tomó un poco de agua, y fue para el patio también, estaba aburrido. Acomodó una reposera, y se sentó sobre ella. Sólo tenía una malla. Estaba al lado de su hermana, pero en la sombra que daba la casa. La miraba… ella tras un rato, se dio la vuelta, acostándose boca abajo. Ahora le veía la tira del corpiño roja en la espalda, y la colaless en el culo… evidentemente le quedaba algo pequeña, porque se le metía casi entera entre los cachetes… al verla así, el chico se calentó mucho, ya tenía su miembro paradito bajo la malla.

Florencia giró la mirada y lo vió, sabiendo que la miraba. La chica se desató la tira del corpiño de la bikini, dejando su espalda desnuda. Tras un rato así, se agarró la colaless de la bikini, y se la bajó, sacándosela y dejándola a un costado. Estaba tomando sol desnuda.

-         Cuidado que te puede ver el vecino!-Dijo Martín.
-         Que me vea!…-Respondió ella sonriendo.

El tapial que separaba su patio del patio del vecino, no era tan alto. Si alguien trataba de espiar por encima, podría llegar a ver a Florcha desnuda tomando sol, acostada… el vecino tenía sus años, quizás unos cuarenta… a Martín le sorprendió lo puta que estaba siendo su hermana. No aguantaba más, ya viéndole la cola desnuda. El muchacho se bajó de la reposera, y se sentó en el césped, al lado de su hermanita.

-         Mirá si justo está en su patio y mira para acá, y te espía…
-         ¿Vos decís que el vecino se va a calentar si me ve desnuda?-Preguntó Florcha, haciéndose la tonta.
-         Si!... te llega a ver esta cola hermosa… a vos desnuda… yo creo que salta el tapial y te viola!

Los dos se rieron. La chica se puso un poco de protector solar en una mano, y se lo pasó por todo su enorme ojete, se lo pasaba por las nalgas… mientras, su hermano la miraba.

-         ¿Te gusta que te mire, Flor?-Preguntó Martín.
-         Sí… no te das cuenta que me saqué la bikini para vos?

Florcha quería provocarlo mucho… ella estaba muy excitada, estaba a punto de dejar de ser virgencita, quería coger, quería sentir lo que le contaba su hermana, una pija penetrándola…

Martín se puso a la altura del culo de su hermana. Ahora estaba al rayo del sol, le empezó a acariciar los gordos y excitantes cachetes, aún húmedos por la crema solar.

Florencia, aún acostada boca abajo, llevó sus dos manos a su cola, y con ambas, se abrió bien los cachetes. Martín ahora le veía bien el agujerito del culo y los labios de la concha cerraditos.

-         Mirame ahí hermanito… ¿te gusta lo que ves?
-         Sí Flor… me gusta mucho!
-         ¿Y te gustaría cogerme?
-         Obvio boluda… me encantaría!

A Florencia le gustaba escuchar que le diga eso… el chico estaba con la pija re parada, le dolía de lo dura que la tenía! Ya le brotaba mucho líquido pre seminal del glande. Mientras ella mantenía su ojete abierto, él le puso un dedo en el agujerito del culo… se lo pasó por ahí, y luego se lo bajó por la concha.

Se acomodó un poco, y puso su cara entre las nalgas de la chica, sacó la lengua afuera, y le lamió el culo.

-         Mmmmm..-Gimió Florcha, con los ojos cerrados.

Martín le pasó varias veces la lengua por el orificio anal a su hermanita, dejándoselo lleno de babita…

-         ¿Ahora no te da miedo que el vecino te vea chupándole la cola a tu hermana?-Dijo Florencia.

El chico se rió… y siguió lamiéndosela.

-         Te va a hacer mal el sol hermanito, ponete protector, sino te vas a quemar!
-         No pasa nada… es un minuto.
-         Es que está re fuerte!

Luego de un rato chupándole el culo, sacó su cara de ahí y continuó con las caricias.

-         Bueno.. creo que ya fue suficiente sol por hoy!-Dijo la chica.

Se levantaron los dos, y volvieron adentro de la casa. Tomaron algo, mientras avanzaba la tarde.

Florcha fue a su pieza, dejó la bikini, y volvió a la cocina desnuda. En el camino se puso un corpiño y una remera. Mientras su hermano le miraba el pubis, ella se puso una calza deportiva corta, sin nada abajo. Luego las zapatillas.

-         ¿Vas un rato al gimnasio?
-         Sí!
-         ¿No te ponés nada debajo de la calza?
-         No, es más cómodo así hermanito!
-         Se te re marca la cola Flor!... te la van a mirar mucho.

Lo cierto es que estaba tremendamente caliente su hermana en calzas… la forma en que se le marcaba el culo era impresionante! La chica le dio un beso en el cachete a su hermanito, y se fue.

Una vez que llegó allí, inmediatamente ella se percató de todas las miradas de los chicos, había mucha gente.

Se puso a hacer ejercicio, mientras por dentro estaba loca de deseo. Martín se dedico a limpiar un poco su habitación… seguía muy caliente, y no paraba de imaginarse las cosas que podía llegar a estar haciendo su hermana con tantos chicos alrededor… se sentó en su cama, agarró el teléfono y le mandó un mensaje por whatsapp a Florcha.

“¿Estás pasando desapercibida? ¿O te están mirando?”

La chica, mientras estaba pedaleando en la bici estática, lo leyó riéndose.

“Me están re mirando! Está lleno de chicos”

Martín se bajó la malla, porque la pija le estaba apretando mucho ya.

“Cómo te gusta que te miren la cola, hermanita! ¿Qué estás haciendo?”

“Siiii…estoy en la bicicleta”

“Ahh!... Mientras pedaleas.. levantá un poco la cola así te la re ven..¿te animás?”

“Jajaja que malo sos! Obvio que me animo!”

Florcha se hizo la tonta, y mientras pedaleaba, levantaba un poco la cola.. de esa manera se le veía más, y casi todos los hombres del lugar no perdían detalle, haciéndose los distraídos…

Estaba re desatada… los chicos del gimnasio, el vecino, su hermano… daba igual… quería llamar la atención de los hombres.

“Ya lo hice, encima los miro por el espejo y me re miran!”

El adolescente ya se pajeaba mientras leía lo que su hermana le escribía.

“Que putita que estás, Flor!.. cuando vuelvas, te voy a chupar bien la cola”

“Mmm quiero!” Respondió ella, mojándose entera en el gimnasio.

“¿Estás excitada?”

“Sii, mal!”

“Bueno.. tené cuidado hermanita… que no le pase nada a tu calza porque andás sin bombacha! Imaginate si se te rompe o le pasa algo”

“Ay me estás asustando… es verdad! Un montón de chicos me verían la concha! Me muero jajaja”

Tras un par de intercambios más, Florencia terminó su rutina, y se volvió a casa… Martín estaba muy caliente. Ya era la tardecita, apenas la chica llegó a casa, tenía ganas de hacer pis y se metió al baño. Luego, tiró la cadena, se limpió y se subió la calza.

Ahora estaba parada mirándose en el espejo del baño, estaba un poco transpirada, justo cuando su hermano menor entró al baño. Se miraron, y el chico inmediatamente se puso detrás de su hermana, y sin decirle nada, le agarró la calza y se la bajó hasta los tobillos.

Martín se arrodilló en el suelo, de esa manera su cara quedaba a la altura del enorme culo de Florcha. Lo abrió un poco y le metió la lengua, comenzando a chuparle la cola otra vez… la chica permanecía de pie, agarrada del lavamanos, mientras la lengua de su hermanito jugaba en su agujerito.

Ella separó un poco las piernas. Su hermano le pasaba la lengua por el agujero del culo de una manera casi desesperada, Florcha se derretía de placer, le encantaba que le chuparan el culo.

Tras varios lengüetazos, la adolescente estaba completamente excitada… había calentado tanto a su hermano todo el día, que ella tampoco ya no daba más… Martín se desabrochó la malla, sacándose el pito afuera.

-         Ahhhh…mmmmmmmmmmmmmm
-         ¿Te gusta que te chupe la cola?
-         Siii… uhhmmm sii.

El chico continuaba lamiéndole el culo a su hermana en el baño, cuando se puso de pie, apuntó su pija y se la puso sobre el ano.

-         Ohhhh…-Gimió la chica al sentirla tan dura en su cola.

Florcha llevó sus manitos a sus cachetes y se abrió bien el ojete, su hermano se la ponía ahí, el agujerito del culo estaba todo lleno de babita… cada vez que Martín se la apoyaba y empujaba, el orificio se le abría ligeramente a la chica… jugaba con la punta de la pija empujando en ese culo que se estaba abriendo de la excitación…

Florencia sentía como su conchita estaba muy húmeda, muy excitada… sentir ese pito calentito y duro en su cola era tremendo…

-         Mmmm… se te re abre la cola, Florrrrr…-Dijo Martín, mirando como el agujerito de su hermana se abría poco a poco cuando le apoyaba el glande.

Ya no aguantaba más, quería metérsela por el culo a su hermana… ella seguía abriéndose los cachetes, notando como la punta casi se le metía ya.

-         Se me abre porque estoy re excitada hermanito…ahhh… deberíamos parar.. me la vas a meter!
-         Te quiero coger Flor.. te la quiero meter bien en la cola…
-         Ay no, basta pendejo!
-         Si sos re putita hermanita..

Florencia se re calentó cuando escuchó que su hermano le dijo putita… quería coger, pero al mismo tiempo no se sentía lista, no le parecía la situación ideal tampoco.

El chico empujó más para adentro en esa cola babeada, notó como se le abrió un poco más, y la puntita del glande se le metió adentro!

-         Ahhhh!!! Ay me duele hermanitoooo!!!

Martín no le hizo caso, la sacó y se la volvió a apoyar, el agujerito del culo de Florcha estaba un poquito abierto, sumado a la saliva que tenía tras la chupada que le dio su hermano, y lo excitada que estaba ella sintiendo la pija dura ahí…

-         Paraaaa… en serio pendejo… todavía no estoy preparada para coger!
-         Te la voy a meter toda en la cola Flor… te voy a culear!
-         Noooo!!! Por favor.. mi primera vez tiene que ser con alguien especial… -Suplicaba Florcha.

El adolescente no le hizo caso, estaba tan caliente que sólo quería romperle el culo a su hermana virgen. Empujó más, y notó como su glande entero se metió adentro de la cola de Florcha!

-         AHHHHHHHHHHHHHH ME DUELE!!! Me duele la cola!!!!!

Martín tenía la cabeza gordita y roja de la pija metida en el culo de su hermana, se lo abrió por primera vez! Le estaba haciendo el orto a su hermanita virgen de parada! Y en el baño.

A todo eso, mamá llegó a casa… cuando entró al living y puso sus cosas en la mesa, escuchó apenas el ruido del grito de Florencia cuando su hermanito se la metió en la cola, y fue a ver que pasaba. Le pareció que el grito vino del baño, se acercó hasta la puerta, la cual estaba cerrada, se notaba que estaba la luz prendida adentro.

-         ¿Hija? ¿Estás bien?-Preguntó mamá detrás de la puerta.

Martín y Florcha se quedaron quietos como estatuas al instante. Se re asustaron. El chico tenía clavadita a su hermana en el culo…

-         ¿¿Nena?? ¿Te pasa algo?-Preguntaba mamá otra vez tras la puerta.
-         Em… no ma.. no pasa nada!-Respondió Florcha, con la pija de su hermanito aún metida en la cola.
-         Me pareció que gritaste o algo.
-         No ma, está todo bien...
-         ¿Te vas a bañar?
-         Si!
-         Bueno querida. ¿Dónde andan tus hermanos?

Florencia no sabía que decir, mientras su hermanito permanecía quieto... el culo de la chica se estaba cerrando aún con la pija adentro.

-         ...Agustina está acostada... y Martín creo que salió con los amigos!-Mintió Florencia.

Tras eso, mamá se retiró de allí. Uff! Casi los atrapan... pero ahora había otro problema: Martín estaba en el baño, no con sus amigos...

-         ¿Cómo le vas a decir eso? Mirá si nos descubre que estamos los dos acá!
-         Shhhhhhhhhhhhh.. callate pendejo! No hagas ruido... fue lo primero que se me ocurrió!

Ella tenía razón, era mejor no hablar y quedarse callados, porque si su madre escuchaba algo extraño nuevamente, quizás vendría de nuevo el baño y esta vez abriría la puerta.

-         Ay.. sacamela que me duele mucho la cola hermanito...-Suplicaba Florcha en voz baja.

Martín no le hizo caso, llevó sus manos adelante, tocándole las tetas por encima de la remera, mientras la punta de su pija se le metía adentro de la cola a su hermana. Empujó aún más, pero el ojete de su hermana no se podía abrir tanto.

-         AHHH!!
-         Shhhh.
-         ...Es que me estas rompiendo la cola pendejo!-Susurraba la chica.

El chico fue sacando de a poquito la cabecita de la pija del culo de su hermana... apenas la sacó, el culo se le cerró como antes. Bajó, y le dió más lamidas, para ponerle más babita, eso sí le gustó a Flor... luego, se puso nuevamente detrás, se la puso en el agujerito y se la metió otra vez, ahora más adentro, metiéndole media pija en la cola. Florencia respiraba fuerte, ahora sintiendo como se le abría bien el culo.

El adolescente trataba de meter y sacar su miembro de ese ojete tan apretado, y lo estaba logrando. Le dificultaba un poco cogérsela por la cola así parados, pero no le importaba. Ahora se la metía y sacaba lentamente y muy despacio, abriéndole cada vez más el orto.

A Florencia le empezó a gustar un poco, a pesar del dolor... su hermano estaba sintiendo demasiado placer, la cola de su hermana estaba muy apretada, la pija se deslizaba ahí adentro con toda la babita, le estaba abriendo el culo a su hermanita... aumentó la velocidad, metiendo y sacando su pito más rápido.

-         Ayy... más despacio hermanito... ahh... no me metas todo el pito que me duele!

Florcha con sus manos se abría lo máximo que podía sus cachetes, para que el pito de su hermano pueda entrar más fácil, encima el chico se la estaba culeando muy fuerte, cada vez que se la metía, le metía casi la pija entera adentro del culo... eso le provocaba dolor pero también excitación. No podía creer que por primera vez estaba cogiendo, con su hermanito, y encima por la cola!

-         Si te entra casi toda Flor... mmm.. mirá como te entra toda la pija en la cola...

Florcha se miraba su cara en el espejo, toda colorada y llena de placer, con la boquita abierta, suspirando tratando de no hacer ruido. Hacía minutos era virgen, pero ahora se sorprendía como casi toda la pija de su hermano le entraba en el culo... pensaba que a lo sumo cuando se cogía por la cola, entraba sólo un poco de pija... pero le entraba casi toda. Sentía el culo lleno de verga...

Martín ya sentía el inminente orgasmo, le apretó fuerte las tetas a su hermana y se la cogía fuerte, chocando sus piernas contra las de ella, aún el culo apretaba mucho, pero ya estaba más abierto, tras algunos movimientos más, acabó, se la dejó hasta la mitad metida adentro de la cola, mientras la leche comenzaba a derramarse adentro... un chorro tras otro, todo adentro de la cola de su hermana... Florencia por primera vez sentía una pija dura llenándole el culo de leche caliente... apenas lo sintió, abrió la boca al máximo mientras cerraba los ojos... le estaba encantando sentir tanto semen dentro suyo. Se sintió putísima, y le gustaba.

Tras vaciarle los huevos adentro del ojete, Martín le fue sacando la pija de adentro, ya habiendo desvirgado a Florcha por el culo... se lo dejó chorreando de lechita. Apenas se la sacó, el agujerito de la cola de la chica se cerró, pero se le empezó a escapar un chorrito de leche, que se le caía para abajo, yéndose hasta la concha. La chica sacó las manos de sus cachetes, que volvieron a su posición normal, mientras sentía la cola toda caliente con mucha leche.

Ya calmado y relajado, el chico se preocupó un poco por su hermana. Mientras le acarciaba la cola, le preguntó:

-         ¿Te duele hermanita?..¿Te gustó?
-         ..Sí me gustó... aunque me duele un poco... te dije que no me la metas toda! La tenés muy grande... encima en la cola.
-         Es que te entraba!... creo que hasta podía metértela más adentro.
-         Bueno.. basta. Abrí la ducha que le dije a mami que me iba a bañar, si tardamos va a sospechar.

Martín se subió la malla nuevamente y fue a abrir la canilla de la ducha, ahora ya caía el agua en la bañera. Florcha se sacó la remera, el corpiño, las zapas, y se quedó desnuda. Martín la vió mientras ambos se reían.

-         ¿Cómo salgo? Si está mamá me va a ver!

Florencia abrió ligeramente la puerta, para espiar si su madre estaba cerca. Desde allí se podía ver una parte de la cocina. Afortunadamente, la vió allí, acomodando unas frutas.

-         Mami está en la cocina... salí ahora y tratá de que no te vea... dale!!!

Martín le hizo caso, salió del baño y cerró la puerta. Espió, y cuando mamá no miraba hacia dónde estaba él, salió de ahí y se fue por el pasillo para su pieza... se metió y se quedó ahí. Pensó en qué excusa le pondría a su madre. Le iba a decir que llegó de estar con sus amigos y que ella no lo vió arribar a casa.

Florencia se metió a la bañera... se recostó un poco. Lo primero que hizo fue pajearse como una loca, tocándose el clítoris. Luego de acabar, se pasó jabón por todo el cuerpo, y tenía que sacarse la leche del culo. Estaba sentadita en la bañera, mientras le caía el agua encima, abriéndose el orto para que se le salga el semen de adentro... trató de meterse un dedo para tratar de sacársela.

“Uhhh... cómo duele... pendejo de mierda... cómo me la vas a meter entera...” Pensaba Florencia mientras se metía el dedo en la cola para sacarse la leche de adentro. Ahora le dolía cuando se metía el dedito. Trató de sacarse toda la lechita de adentro de la cola, se volvió a pasar jabón, y finalmente salió de bañarse. Fue hasta su pieza envuelta en una toalla, por suerte mamá no sospechó nada. Una vez dentro, se sacó la toalla y se quedó desnuda, mientras su hermana Agus estaba sentada en la cama conectada a internet. Una vez allí, le contó lo que había sucedido... Obviamente, Agustina no se lo podía creer, o creía que era una broma. Tras saber que hablaba en serio, ambas se abrazaron, conscientes de lo que estaban haciendo, de la primera vez, del incesto... un cúmulo de emociones.

-         Florencia!... cogiste por la cola antes que yo!-Bromeó Agustina.
-         Viste!!!.. al fin te superé en algo!!!-Respondió Florcha.

Ahora la situación cambiaba... Agustina era virgen por el culo, y Florencia era virgen por la concha... permanecieron hablando de cómo había sido todo. Agustina la felicitó y le preguntaba si le dolía, o cómo se sentía. Su hermanita menor le explicó hasta cómo le llenaron la cola de leche caliente, mientras se vestía.

Después de eso, llegó la noche, y todos cenaron en la cocina sin mayores novedades. Una vez finalizada la cena, mamá se fue a dormir, y las chicas también se fueron a su habitación, ya acostándose para mañana. A Martín le tocó limpiar y refregar los platos, luego se quedó un rato conectado a internet antes de ir a dormir.

Durante ese rato, se quedó hablando con un amigo por chat, cuando le dió sueño. Se fue a su cuarto, y se sacó toda la ropa menos el calzoncillo. Se acostó en su cama, y antes de dormirse, se le vino a la mente lo que había pasado a la tarde, y cómo se había cogido a su hermana por el culo. No pudo evitarlo, y se le fue poniendo dura... iba a hacerse una paja recordando todo, pero se dijo: “¿Porqué me voy a pajear?.. ¿Y si me la cojo de vuelta?”

Se le escapó una sonrisa... ya no se pajeaba, ahora estaba a su alcance coger cuando quisiera. Si sus hermanas querían, claro. Se puso de pie, y así en calzoncillos, salió de su pieza y se metió en la de sus hermanas sin hacer ruido. Cerró la puerta tras él. Ambas aún estaban despiertas. Agustina escuchó el ruido y encendió la luz de la mesita. La mayor estaba acostada, mientras que Florcha estaba sentada en el borde de su cama, pasándose una crema por las piernas, estaba en corpiño y tanga.

Sin decir más, el adolescente se acercó hasta la cama de Florencia, mientras ambas lo miraban. Le agarró las piernas a su hermana, y la hizo acostar. Ella se dejó hacer, viendo qué tramaba su hermanito. Después, le levantó las piernas y las separó, con ella acostada boca arriba.

-         ¿Qué estás haciendo?-Preguntó la chica riéndose.
-         Quiero cogerte la cola otra vez Flor!

Florencia abrió la boca sorprendida.

-         ¿Ah si?... ¿Quién te pensas que soy?.. ¿Tu puta?

Martín no le dijo nada, simplemente así como estaba, le agarró la tanguita a su hermana, sacándosela por las piernas... la dejó tirada a un costado en la cama. Se escupió los dedos, y se los llevó al culo de Florcha, metió la mano entre esos enormes cachetes y se lo pasó por el agujerito llenándoselo de saliva, y sacó su miembro afuera del calzconcillo... se inclinó un poco encima de ella, parado en el borde de la cama, para ponerle la punta de la pija en la entrada del orto a su hermanita. Cómo no atinaba, Florencia le agarró el tronco del pito y ella misma se lo puso en la entrada de su cola.

Florcha estaba acostada en su cama boca arriba, con las piernas abiertas y levantadas, con la cola en el borde de la cama, y su hermanito parado apoyándole la punta de la pija en el culo lleno de baba. Desde esa posición podía verle la cara a su hermana, y las tetas bajo el corpiño, más abajo le veía el pubis lleno de pelos. Se agarró de las piernas de Florcha, y comenzó a empujar para abrirle el orto y meterle la pija...

Agustina miraba atenta desde su cama, mientras Florcha ya suspiraba, le empezaba a doler cuando su hermano trataba de metérsela. Tras un par de intentos, empujó fuerte y se la metió de golpe, le entró media pija.

-         AHHHH!!!-Gimió la chica por el dolor.
-         Shhh.. mami duerme.

Una vez que ya tenía su pija nuevamente dentro del culo de su hermana, decidió abrírselo más cogiéndola... ahora se movía, hacia atrás y adelante, metiendo y sacando su duro miembro de esa entrada tan apretada y cerrada...

La cola de Florcha estaba abriendose nuevamente, aunque le dolía mucho. Martín continuaba culeándose a su hermanita, la sensación de meter su pija en ese culo tan cerrado, era tremenda... de sólo pensar en que le estaba abriendo bien la cola a su hermana, lo ponía súper caliente... y se la metía más adentro y más fuerte. En una de esas, empujó hacia delante y le dejó otra vez casi toda la pija enterrada en la cola, permaneció así unos segundos, quieto.

-         Ohhh....

Agustina no aguantó más y se levantó de su cama, estaba curiosa y quería ver, quería ver cómo se cogía por la cola, cómo su hermana era penetrada... se sentó en la cama de Florencia, al costado de ella, viendo como la pija de su hermanito se le metía casi entera.

-         ¡Flor!.. te la mete entera en la cola!... –Dijo Agus, sorprendida.

El adolescente se movió para atrás, y volvió a clavarla... Florcha llevó una mano a su entrepierna para pajearse tocándose el clítoris. Mientras se tocaba el botoncito en círculos, su hermano se la ponía por la cola, abriéndosela cada vez más... ante la mirada de Agustina. El chico le agarró fuerte las piernas y se esforzó para cogerla más fuerte, le estaba reventando el culo a Florcha, la pija estaba muy gorda por la calentura, mientras entraba y salía con dificultad de ese agujerito tan cerrado y apretado, Florencia no aguantó más y tuvo un orgasmo, sintiendo su cola llena de esa pija...

Martín le vió la cara de excitada mientras se venía, eso lo puso al límite y le metió el pito hasta el fondo, enterrándoselo casi entero, Florcha sintió cómo su cola se abrió al máximo mientras le entraba tanta pija en el ojete...

-         Ohhh... ohhh.. basta hermanito... –Dijo Florencia en voz baja, ya satisfecha tras su orgasmo.

El muchacho la fue sacando, poco a poco, sintiendo como la cola de su hermana le apretaba el miembro mientras se la sacaba... se la sacó toda. Llevó sus manos a los cachetes del culo de Florcha, y se los abrió bien... ahí le veía cómo tenía la cola abierta!.. Tenía el agujero abierto, casi del tamaño de su pija.

-         Mmmm mirá Agus... mirá cómo tiene la cola abierta.-Dijo Martín.

Agustina se inclinó y le miró el culo a su hermana, se lo veía mientras Martín le abría bien los cachetes... a ella le parecía re contra abierto, no podía creer cómo su hermanita menor lo tenía así...

-         Dios Flor... ¿no te duele?... tenés la cola re abierta hermanita!-Le dijo Agustina.

Florencia no respondió, Martín le volvió a poner la pija en el culo, y empujó.. esta vez entró fácil, ya tenía otra vez el pito adentro del culo de su hermana, se la metió hasta que sus piernas chocaron contra la cola de ella, se la cogió unos segundos más, hasta que no aguantó y se vino dentro de ella... siguió moviéndose culeándosela aún mientras acababa y le llenaba la cola de leche.

Florcha ya estaba muy cansada, casi completamente ida, relajada, permanecía quieta con los ojos cerrados y la boca abierta, dejándose coger la cola y dejando que su hermanito se la vuelva a rebalsar de semen... sentía placer, dolor, por un momento no sabía si lo que estaba sucediendo era real o un sueño, todavía no caía que ya no era virgen por atrás y que le estaban haciendo la cola, además de que se la dejaron re abierta.

Martín terminó, y retiró el pito del culo de su hermana... esta vez le quedó más abierto que tras la cogida del baño... le volvía a caer el semen del agujero, manchando las sábanas de la cama. El chico se quedó sentado en la cama, súper cansado... Florcha ni se movió.. seguía boca arriba a patas abiertas con la cola chorreando lechita... le costaba moverse!

Martín le dió un beso en la frente a su hermana, otro en la cara a Agus, y se fue a su habitación a descansar. Agustina se quedó sola con su hermana en la cama. Le acariciaba las piernas...

-         ¿Estás bien Flor?...
-         ..Aia... me duele mucho la cola Agus...-Dijo Florcha ya sintiendo un poco de ardor.
-         Me imagino!... si te la metió toda el pendejo éste... y eso que cuando me la metió a mí en la concha me pareció re grande, no sé como te entró toda en la cola hermanita.-Le dijo Agustina a su hermana.

Si bien el miembro del chico no era nada de otro mundo, a ellas les parecía grandecito...

-         Uh... me duele...
-         Te voy a dar mimitos así se te pasa Flor...

Agustina se arrodilló en el piso, y se puso entre las piernas de su hermana. Se acercó, y le empezó a dar besos suaves en la cola, que ya estaba nuevamente cerradita. Le besaba el agujerito, posaba sus labios ahí, y cuando salía un poco de leche, le pasaba la lengua para limpiarla... tras unos minutos dándole besos a la cola de su hermana y lamiéndole el culo y la leche que le salía, se puso de pie y agarró la tanga, se la puso a Florcha, y ya con la tanga puesta, la ayudó a moverse para acostarse bien y dormir.

A Florencia le dolía y le ardía la cola, aún con la tanguita puesta sentía que se le escapaba la leche, pero se durmió enseguida. Agustina hizo lo propio acostándose en su cama.

:::

Capítulo XX: El morbo de lo prohibido

En la mañana siguiente, apenas se despertó, lo primero que hizo Florcha fue llevarse una mano a su cola y tocarse con los dedos el agujerito encima de la tanga para ver si le dolía. Se metió el dedo bajo la tanguita y se tocó el culo... lo notó todo pegajoso y con algo de semen, pero no sentía dolor. Se levantó y fue hasta la cocina.

Mamá le dejó una nota escrita para que haga los mandados, y la despertó a su hermana para ir juntas. Se dieron una ducha, y salieron a hacer las compras. Mientras caminaban por los pasillos del supermercado, hablaban de lo que sucedía con su hermano menos, y el incesto que estaban cometiendo.

-         ¿Y la cola? ¿Te duele?-Le preguntó Agustina.
-         No... no me duele. Creo que quiero hacerlo otra vez.-Respondió Florcha.
-         Yo también ya tengo ganas...

Ambas se miraron, sabiendo lo que iban a hacer apenas llegaran a casa. Una vez que terminaron con las compras, pagaron y volvieron a su hogar. Dejaron las cosas en la mesa, y juntas fueron a la habitación de su hermano. Abrieron la ventana para que entre luz, estaba nublado afuera, y las dos lo despertaron.

El chico abrió los ojos, pensando que lo llamaban para ir a almorzar, pero no. Apenas se despertó, Agustina se bajó el jean y la bombacha, mientras le decía a Florcha que ella quería ser primera. La mayor se subió a la cama, le sacó la pija afuera a su hermanito, que ante esos toqueteos, ya estaba dura, luego se escupió la mano y se la pasó por la concha. Ya con la vagina llena de baba, se sentó encima de su hermano, poniéndose la pija en la entrada de la concha, y se fue sentando, metiéndose la pija entera adentro de la conchita, mientras miraba a los ojos a su hermanito. El adolescente no lo podía creer... apenas levantado y ya su hermana estaba encima suyo, metiendose ella misma su pito en la chocha. No se quejó, faltaba más... era súper sexy.

Mientras Florencia miraba, ella también se quitó el jean y se metió la mano adentro de la bombacha para pajearse tocándose el clítoris. Agustina apoyó las manos sobre el pecho de su hermano, y empezó a cabalgar encima de él. Subía y bajaba mientras la concha se amoldaba nuevamente a esa pija parada... al principio estaba re apretada y estrecha, pero luego se fue abriendo y mojando cada vez más. En cuestión de minutos, la chica estaba tan excitada que tuvo que tocarse el clítoris y estallar en un orgasmo. Martín estaba suspirando tratando de aguantar lo más posible, pero tener a su hermana mayor cabalgando encima suyo, enterrándose su miembro en esa conchita rosada, era difícil de aguantar. Después del orgasmo de Agustina, el chico avisó que se venía también. Antes de que acabara, Agus le dijo que espere.

Ella fue levantándose, sacando poco a poco el pito de su chochita húmeda, y le dijo a Florcha que le tocaba a ella. La menor hizo lo mismo que su hermana: se bajó la bombacha, se acomodó en la cama encima de Martín, una pierna a cada lado, se puso babita en la cola, le agarró la pija, que estaba llena de los flujos de su hermana, y la dirigió hasta su cola. Se la puso en su agujerito, y se fue sentando encima, metiéndose poco a poco esa pija dura en la cola... le fue entrando despacito, hasta sentarse por completo, sintiendo toda la pija adentro del culo.

-         Ay.. que grande que tenés el pito hermanito.

Imitó a su hermana, y se movía subiendo y bajando sus caderas, para que el miembro del chico entrara y saliera de su cola. Ya estaba muy caliente, y se tocaba el clítoris otra vez... mientras culeaba con su hermanito, no pudo evitar venirse teniendo esa pija metida en la cola... suspiró y gimió como una perrita, quedándose ahora quietita con el pito todo clavado en el ojete.

Tras unos segundos, se movió de encima, y le agarró la pija con la mano... le hizo la paja a su hermano, que no decía nada, sólo se dejaba hacer. Agustina se metió, corrió a su hermana a un costado, y se metió la pija en la boca, chupándosela como una putita. Mientras se la chupaba, el chico le avisó que se venía. Agus se sacó el pito de la boca y lo pajeó hasta acabar, la leche saltó un poco hacia arriba, chocando contra la boca, los labios, y la cara de Agustina... la chica soltó la pija, mientras se volvía a poner de pie, ahora con semen en la cara y los labios. Se pasó un dedo por los labios, metiéndose la leche en la boca, y luego ambas se volvieron a vestir. Sin decir nada, salieron de la habitación, y solo le dijeron a su hermano que ya estaba la comida lista.

Simplemente, las chicas se cogieron a su hermano. Martín poco pudo decir... se guardó el pene y se levantó para ir a comer, ya relajado por el orgasmo que ellas le provocaron. Así daba gusto vivir. Se sentaron a almorzar, ninguno dijo nada sobre lo que habían hecho. Tras el almuerzo, Agustina permaneció en la mesa comiendo una torta de chocolate, mientras Florcha se dispuso a lavar los platos. Martín abrió la heladera, tomó un poco de agua, y luego se puso detrás de Florencia.

Mientras la chica lavaba los platos, su hermano le agarró el jean y se lo bajó hasta los tobillos... le acarició la cola, con todo eso, se le fue poniendo dura la pija nuevamente. Se la sacó afuera de la malla. Le agarró la bombachita a su hermana y se la corrió a un costadito, le puso la pija en la cola, le abrió los cachetes y se la metió así, directamente sin lubricación.

-         Ahhhhhhh!

Le entró igual a Florcha. Se la clavó en la cola y luego la sacó, nuevamente la metió, ya abriéndole el culo a su hermana... ella no decía nada, sólo se limitaba a lavar los platos mientras cada vez que sentía la pija adentro de la cola, cerraba los ojos y suspiraba... Martín se agachó y le dió un par de lamidas en el ojete a Florcha, luego se volvió a parar y se la metió entera, chocando sus piernas contras las de ella. La agarró de las caderas y se la empezó a coger.

Cogerse a su hermana por la cola, de parada, con la bombacha corrida al costado, mientras lavaba los platos... era demasiado excitante. La agarró fuerte y le dió un par de bombeadas más a ese culo, dejándoselo bien abierto. Sintió que ya se venía, así que le dejó la pija bien adentro de la cola y acabó, derramando toda la lechita nuevamente en el interior de su hermanita. La chica no se quejó, sino que gimió mientras el semen le caía adentro del culo, lo disfrutaba.... una vez que terminó, el chico fue sacando el pito de ese hermoso y perfecto ojete, bien redondo y grande... le volvió corrió la bombacha a su hermana, ahora poniéndosela en su lugar, y le subió el jean. Ella terminó con los platos, se secó las manos, y se abrochó el jean. Aún tenía la leche adentro de la cola, saliendo un poco hacia afuera y manchando la bombachita.

Agustina terminó de comer, y viendo lo que habían hecho sus hermanos, ella ahora quería más... caminó hasta su hermano, le agarró la pija con un par de dedos, estaba blandita, llena de baba y semen.

-         ¿Se te para de nuevo pendejo?

Martín no respondió... estaba muy reciente el orgasmo, como para que se le ponga dura otra vez y enseguida.

-         Dale hermanito... hacé que se te pare la pija que quiero coger!

El chico no daba más... tenía que tenerla erecta de nuevo, pero era difícil lo que le pedía Agustina. Pero que una chica hermosa como ella hablara así, diciendo esas palabras, lo excitaban tanto...

-         Agus... sacate la ropa, si te veo desnuda se me va a poner dura otra vez...

Agustina obedeció de inmediato, se sacó la remera, el corpiño, el jean, y la bombacha, se quedó completamente desnuda en frente de su hermano. El chico observó con detenimiento el cuerpo de Agustina... cada día le parecía más hermosa. Tras un par de minutos, su joven cuerpo respondió, mientras le miraba las tetas y la entrepierna con la concha asomando a su hermana, se le paró el pito. Se bajó la piel mostrandole el glande a Agus. La chica sonrió.

-         Vamos al living...

Ambos caminaron hasta el living, Agustina estaba desnuda, se recostó sobre el sillón, abrió sus piernas, y apoyó los pies sobre el sillón. Martín no tuvo que esperar nada más, se inclinó un poco y se puso entre las piernas de Agustina, dirigió la cabecita de su pija a la entrada de la concha rosadita de su hermana, y se la fue metiendo, abriendo los delicados labios vaginales de Agus... se quedó quieto, con el pito clavado en la conchita mojada, le miraba las tetas, re grandes... la miraba a la cara... y se fue moviendo, hacia atrás y adelante, cogiéndose otra vez a su hermana.

-         Mmmmm si.. así pendejo, así...

No podía describir esa hermosa sensación de tener sexo con ella. Era supremo. Tras un rato cogiendo así, aumentó el ritmo, Agustina no paraba de gemir, sacó la pija de la concha y se pajeó encima de ella, acabándole en el pubis... se sacudió la verga y se la golpeteó contra el depilado pubis, saltando las últimas gotas de semen caliente sobre el hermoso cuerpo de la joven. Los dos se rieron juntos, y el chico directamente se fue a bañar. Agustina se limpió el pubis con una toallita y se vistió nuevamente.

Tras la ducha, y despues de coger ese día dos veces con cada una de sus hermanas, Martín estaba muy relajado... como no tenía nada para hacer, y su mejor amigo no estaba, se puso a jugar a la consola.

Ya era la media tarde, estaba sentado en el sillón frente al tele jugando, cuando apareció por ahí Florcha, estaba aburrida y se sentó en el sillón al lado de su hermano.

-         ¿A qué estás jugando?-Preguntó la chica.
-         Fútbol, hermanita...
-         Ahh... ¿vas perdiendo?
-         Siiiiii!
-         ....¿Querés jugar conmigo?

Florencia comenzó a sacarse la ropa... primero la remera, quedándose en corpiño, y después se sacó el jean. La chica se arrodilló en el sillón, poniéndose en cuatro, como perrita... pero Martín no la miró. Estaba concentrado en el partido.

-         Dale.. no me hagas rogarte... si ya sabés lo que quiero...-Florcha.
-         ¿Qué querés?-Le preguntó el chico riéndose.
-         ...Que me cojas la cola.. dale bajame la bombacha hermanito!

Martín dejó el mando a un costado, se olvidó de la consola y se puso a mirar a su hermana. Las chicas se convirtieron en zorras con ganas de pija todo el día.

El chico simplemente se quitó la malla, y ahora desnudo, se tocó un poco la pija para que se le pare de nuevo. Le agarró la bombacha a Florencia, y se la bajó un poco hasta los muslos. Le abrió los enormes cachetes de la cola, viéndole el agujero del culo con un poco de leche de la acabada anterior... eso lo re calentó. Ni se limpió la puta de su hermana. Tenía el culo ligeramente abierto y con semen...

-         Tenés la cola llena de leche hermanita.

Él ya tenía la pija dura, le escupió en el culo y se la puso ahí...

-         Ahhhh!

Se la enterró nuevamente en la cola, de inmediato se la cogió con fuerza, entrando y saliendo de ese ojete, a Florcha le seguía doliendo un poco cuando se la metía, pero le gustaba. Hacía poco era virgen pero ahora ya se la culeaban a cada rato.

Martín notaba como ahí adentro estaba todo caliente, y encima cada vez que sacaba la pija, la sacaba llena de semen de la anterior acabada... le metió el pito bien hasta el fondo. Le encantaba cogerse esa cola hermosa, bien gordita.

-         ¿Querés más leche adentro de la cola Flor?
-         Ay si... –Respondió tímidamente la chica.

El adolescente volvió a venirse adentro del culo de su hermana. Le sacó la pija de adentro, y ya le chorreaba bastante leche de la cola, se le caía por los muslos.

-         Gracias hermanito.. te quiero.

La chica se puso de pie, le dió un beso en la cara a su hermano, agarró su ropa y se fue a duchar, caminando con el culo lleno de semen.

Estaban todo el día cogiendo.

:::::::

Martín terminó tan cansado, que durmió como una bestia hasta el día siguiente. Ya era viernes. Se despertó bien entrada la tarde... debían ser las cuatro o cinco de la tarde. Pasó por el baño y luego hasta la cocina. Estaba Agustina tomando agua allí parada al lado de la mesa.

-         Hola Agus.
-         Hola hermanito... cómo dormiste!
-         Sí... estaba muy cansado...
-         Me imagino-Dijo Agustina sonriendo.
-         ¿Flor?-Preguntó el chico.
-         Se fue de una amiga.

Martín abrió la heladera buscando algo para comer, sacó unas frutas, mientras veía como su hermana mayor preparaba la cartera para ir a algún lado. Estaba vestida con una remera blanca de tirantes que le marcaban el corpiño, una falda de jean que le llegaba a los muslos, y unas zapatillas deportivas. El chico observó a su hermana, como se acomodaba el pelo detrás de las orejas, le miraba el escote...

-         Agus... ¿tenés ganas de coger?

La pregunta sorprendió un poco a la chica. Sin esperar respuesta, Martín caminó hasta ella, y la empezó a acariciar, pasándole la palma abierta de la mano por las caderas, y por encima de las tetas.

-         Ahora no hermanito... tengo que irme.

El chico siguió tocándola, ahora acariciándole los muslos, subiendo por debajo de la falda, mientras Agustina juntaba algo de dinero y lo metía en su cartera.

-         ¿A dónde vas?
-         Tengo que ir a la peluquería!

Le subió bien la falda, para verle la cola. Traía una bombachita rosa, con los bordes en blanco... se le metía mucho entre los cachetes. Se veía tremendamente sexy esa cola con esa bombacha.

-         ¿No te da un poco de miedo de que alguien te levante la falda y te vea así?
-         ¿Así cómo?
-         Así.. te vea la cola... la bombacha... dios... no podés estar tan buena hermanita... sos hermosa.
-         Aww.. gracias pendejito.. y no, no me da miedo porque nadie me va a poner un dedo encima!

A Martín se le puso la pija como una roca.

-         Mmmm ahora te tengo que coger hermanita...
-         Jajaja.. ¿por qué?
-         Porque me re calentó la bombachita que tenés puesta!
-         Ay no seas así pendejo... en 5 minutos tengo turno en la peluquería!
-         Ohhh... no seas mala Agus... dale... dejame cogerte un minuto...

La chica cerró los ojos sintiendo las caricias de su hermano, le tocaba la cola, los muslos, le tocaba la concha por encima de la bombacha... no puedo evitar humedecerse. Su hermano se acercó aún más a ella, que ya dejó la cartera a un costado y apoyaba las manos sobre la mesa de la cocina. Martín sacó su miembro afuera, ya parado y excitado. Le corrió la bombachita rosa a un costado, dejando la conchita rosada descubierta y le puso el glande en los labios vaginales, frotándoselos un poco por ahí... notaba como estaban cada vez más húmedos.

Se la puso en la entradita de la concha, ya bien mojadita, y empujó para adentro, metiéndole medio pito.

-         Ahhhh.... no me das tiempo ni a sacarme la bombacha pendejo!
-         Ohh... me gusta cogerte así con la bombacha puesta hermanita...
-         Mmm.. que cochino que sos... ¿sabes?.. a mí también me calienta..
-         ¿Si?.. ¿te gusta mucho?
-         Siii... me encanta que me corras la bombachita y me la pongas en la chocha... uhhh... dale.. más adentro metemela!

Martín escuchó eso y casi se muere... una chica hermosa, su hermana mayor, hablando así, y encima estar cogiéndole la concha, era mucho... le sentía el perfume de mujer, le sentía el olor del pelo, parecía el paraíso. Qué lindo era cogerse a una chica tan linda, con el agregado del morbo de ser su propia hermana.

Ella se inclinó un poco, mientras su hermano se la cogía lentamente, porque la conchita todavía estaba un poco estrecha. Agus miró el reloj, y ya se le hacía muy tarde, no podía seguir.

-         Ay hermanito... tengo que irme... me re excitaste pendejo!

El chico sacó su pito de la vagina de su hermana.

-         Quiero acabar Agus!
-         No puedo, tengo que irme ya.. mirá que hora es!

Agustina se bajó la falda, se acomodó la bombacha en su lugar, agarró la cartera e iba a salir. Martín le tocó otra vez la entrepiena, le metió la mano bajo la falda, tocándole la concha por encima de la bombachita, notandola bien húmeda.

-         ¿Vas a ir a la peluquería con la bombacha mojada?
-         Vos hiciste que la moje toda pendejito cochino!

Siguió tocándola, ahora acariciandole el clítoris por encima de la tela. Agustina cerró los ojos, sentía la concha muy mojada ya... estaba empapando la bombacha. De pronto, le retiró la mano de ahí a su hermano, metió ella misma sus manos bajo la falda, y se fue bajando la bombachita rosa hasta los pies. Se la sacó por encima de las zapatillas, y se la dió a su hermano.

-         No puedo ir con esa bombacha, la mojé entera!

Agustina sacó una toallita de la cartera, y se la pasó por la concha, limpiándose de toda su caliente húmedad... una vez que se dejó sus tiernos labios vaginales secos y limpios, se prestaba para irse.

-         ¿Vas a ir a la peluquería sin bombacha bajo la falda?
-         Sí, no es la primera vez que lo hago hermanito.
-         Que chanchita que sos... me encanta que seas tan calentona.
-         Basta, me vas a hacer mojar de nuevo!
-         ¿Me puedo hacer la paja con tu bombacha? Te la quiero llenar de leche.
-         Sí cochino, podés hacer lo que quieras con mi bombacha!

La chica no perdió más tiempo, y salió para la peluquería, sintiendo el aire dándole en la entrepierna... igual la falda no dejaba ver nada.

Enseguida, Martín se sentó en una silla. Estiró la bombachita rosa de su hermana, buscó la parte de la concha, dónde estaba bien húmeda. Le sintió el olor, invadiéndolo ese aroma a concha excitada, a la conchita caliente de su hermana mayor.

Se agarró el miembro para pajearse. Tenía la pija llena de flujos de la chocha de su hermana mayor. Mientras le sentía el olor a la bombacha de su hermana, se pajeaba embardunándose la mano con los flujos... cuando iba a acabar, puso la prenda encima de su pija, y acabó, saltó mucha leche, ensuciando entera la bombachita rosa. Se la pasó por toda la pija limpiándosela toda, dejando la tela toda enchastrada. Se levantó y fue hasta el lavarropas. La tiró ahí adentro, y como había mucha ropa, cerró la tapa y lo encendió.

Agustina entró a la peluquería, se sentó y la atendieron... se imaginaba a su hermanito haciendo chanchadas con su bombacha y se mojó otra vez... encima se calentaba sabiendo que andaba sin nada abajo de la falda. No podía evitar sentirse tan chanchita y puta. Terminaron de cortarle las puntas del cabello, pagó y volvió a casa, ya era casi de noche.

Saludo de nuevo a su madre y a su hermano nuevamente, haciendose miraditas cómplices... ya de noche, llegó Florcha a casa. Cenaron los cuatro juntos en familia, y Agustina se fue a bañar. Salió y se vistió en su cuarto, iba a salir con sus amigas. Mamá ya se había ido a dormir, mientras que Florcha estaba tirada en su cama chateando con una amiga.

Agustina ya se estaba arreglando y maquillando en frente del espejo del baño. Martín estaba algo aburrido, cruzó por el baño y la vio a su hermana poniéndose labial rojo en los labios mirándose al espejo. Entró al baño, para hablar con ella.

-         ¿Salís Agus?
-         Sí... vos?
-         Nah...
-         ¿Por?
-         No tengo muchas ganas. ¿Con quién salís?
-         Con mis amigas, tontito. ¿Con quién querés que salga?
-         Preguntaba nomás!

Agustina se pasaba el labial, Martín estaba atrás de ella, viéndo como estaba vestida... tenía una remera ajustada negra, y una pollerita bastante corta, también color negra, le tapaba la cola y un poquitín más...

-         ¿No es muy corta esa pollera?-Preguntó el chico.
-         ¿Te parece?
-         Sí!
-         Y que te importa como me vista yo!-Dijo ella sonriéndole por el espejo.
-         Nada... bueno, es que no me gusta que te miren...
-         Ja.. no te pongas celoso hermanito...

Martín le hizo gesto con la cara a través del espejo, mientras ella se reía burlándose un poco de él. El chico le miró las piernas descubiertas, que tremendas piernas... Agustina ahora agarró el lápiz delineador, y se empezó a delinear los ojos.

-         ¿Tenés algo abajo de la pollera?
-         Obvio querido... ¿por qué esa pregunta?
-         Como te gusta andar sin nada abajo...
-         Ja.. no te hagas el tonto conmigo pendejito!-Dijo la chica riendo.
-         ¿Qué tenés puesto... bombacha o tanga?
-         Qué te importa.-Se reía Agustina.
-         ¿No puedo saber que hay abajo de la pollera?
-         Mirame si querés ver que hay...-Respondió la chica, con una sonrisa.

El chico le agarró la pollerita negra por el borde, y se la subió despacito, mientras miraba a Agustina a través del espejo, ella seguía delineándose los ojos. Le fue viendo la parte alta de los muslos, y la cola, poco a poco... descubriendo que su hermana tenía puesta una tanguita negra. Agustina miraba a su hermano, a través del espejo... sentía como le subía la pollera y le miraba la cola y la tanga.. se fue excitando. Sentirse espiada por su hermano la excitaba...

-         Estás toda combinada hermanita...
-         ¿Te gusta?
-         Sí. ¿A vos te gusta ésto?

Martín le preguntó eso, mientras metía su mano en la entrepierna de Agus, tocándole la concha por encima de la tanga, sintiendo los labios de su hermana.

-         Sí.. me gusta mucho pendejo...
-         ¿Y ésto?-Preguntó el chico, sacándose la pija ya bien dura del pantalón. Se la pasó por los cachetes de la cola.
-         Umm... me encanta eso nene...

Agustina seguía delineandose los ojos, mientras su hermanito le pasaba la pija por la cola.

-         Cuidado que no venga mami.
-         Tranquila... ya está durmiendo hace rato.

El chico le agarró la tanga a Agus.

-         Ésto no te lo voy a preguntar.. porque ya sé que te gusta..
-         ¿Qué cosa?
-         Cogerte con la tanguita puesta...

Apenas dijo eso, Martín corrió la tanga a un costadito, dejándo la concha descubierta, y le puso la pija ahí... buscó la entradita, pero así parados no podía. Agus se inclinó un poquito, ella misma movió sus piernas hasta que la cabecita de la pija de su hermano quedó en su concha.

El adolescente empujó, y le fue metiendo el pito poco a poco en la conchita... se la fue abriendo centimetro a centimetro... Agus la sintió adentro, ya notando como se le abría la concha... terminó de delinearse y cerró los ojos.

-         Uhh... mi amor!...-Susurró la chica.
-         ¿Te gusta hermanita?
-         Siiii... cogeme pendejo!

Agustina estaba toda arreglada, con los ojos delineados, los labios pintados... estaba aún más hermosa de lo normal. Martín la agarró de las caderas y se la re cogió a su hermana con la tanguita puesta, corrida a un costadito... entraba y salía de esa concha con facilidad, ella estaba húmeda. Se la metía entera, hasta chocar sus piernas contra las de ella.. de a ratos, sólo se la cogía con media pija, se la metía un poquito y se la sacaba, haciéndola enojar a su hermana!

-         Ay dale nene... cogeme bien!-Decía Agus con los ojitos entrecerrados.
-         ¿La querés bien adentro?
-         Ohhh!... siii... bien adentro hermanito... metemela bien adentro...
-         Mmm me encanta tu concha Agus... me encanta cogértela toda...
-         Uhhmm entonces cogémela pendejo... cogeme la concha... ahhh!

El chico se re contra calentó... se la metió de una entera... cada vez que se la clavaba hasta el fondo de la concha, Agustina gemía. Ya la tenía re mojada y abierta, los labios se tragaban esa pija con devoción.

-         Ayyy... así hermanito.. así!-Chilló la chica, mientras se tocaba el clítoris para acabar.

Mientras Agustina acababa, se le contraía la vagina, su hermano estaba al borde, se excitó tanto que se la re contra cogió, le dió cinco o seis bombeadas bien fuertes, se escucharon los ruidos de sus piernas chocando contra las de ella y contra el culo, se la metió tan fuerte que Agustina abrió la boca totalmente ida de placer, le reventó la conchita. Enseguida se la sacó, y le empezó a chorrear leche, saltando hacia delante, chocando contra los cachetes de la cola de su hermana... uno tras otro!

Los dos se quedaron quietos... Agustina temblando y con la cola llena de leche, mientras Martín se sostenía de pie como podía, agarrándose de la pared. Poco a poco se le fue bajando la excitación y la verga...

La chica volvió a abrir los ojos, mirándolo a través del espejo...

-         Me ensuciaste toda cochino... traeme una toallita del cajón ese.

El chico se apresuró a agarrar una toallita y se la dió a su hermana. Ella se la pasó por los cachetes de la cola, limpiándose la lechita caliente.

-         ¿Me manchaste la tanga?-Preguntó Agus.
-         ..No... no está manchada.-Dijo Martín.

Tiró la toallita sucia con semen al inodoro, y se palpó la cola.. estaba limpia. Le pidió otra toallita a su hermano. Le dió otra, y esta vez la chica se la pasó por los labios vaginales, limpiándose la concha después de haber sido cogida por su hermano... se le notaba como la tenía un poco abierta. Mientras se pasaba la toallita por la chocha, la sintió algo irritada... y le dolía un poco. Tiró esa otra toallita sucia, y tiró de la cadena.

Se acomodó la tanguita en su lugar, se acomodó la pollerita, el pelo, y ya estaba lista para salir. Encima estaba recién cogida, mejor imposible. Se dio la vuelta, y miró a su hermano todavía cansado. Ella misma le agarró la pija blandita y se la metió adentro del pantalón. Salieron juntos del baño, fueron hasta el living. La chica ya estaba esperando que la pasen a buscar sus amigas.

-         La próxima vez tené más cuidado nene... casi me hacés mal.-Dijo Agustina.
-         Perdoname... es que estaba muy caliente hermanita.
-         Sí, me di cuenta... pero tratá de controlarte mejor porque casi me destrozas mi pobre chochita!
-         Sí... perdón de nuevo Agus!

La chica le sonrió y se sentó en el sillón, prendió la tele para ver algo y que pase el tiempo más rápido. Martín se preparó algo para tomar.

Después de un rato, a la chica le llegó un mensaje de su amiga, diciéndole que iba con media hora de retraso...

-         Joooo... media hora!
-         ¿Qué pasó? ¿Viene atrasada?
-         Siii... me aburro. ¿Qué podemos hacer hermanito?

Los dos se quedaron sentados en el sillón unos minutos en silencio... hasta que al adolescente se le pasó la relajación del orgasmo anterior...

Estiró su brazo hasta ella... puso la mano sobre una teta, encima de la remera. Se notaba que estaba sin corpiño. Agus simplemente se dejó. El chico la fue bajando, por el abdomen... por el pubis... hasta llegar a los muslos. Se los acarició, mientras hacía todo eso y exploraba el delicioso cuerpo de su hermana, se le iba parando nuevamente de a poco el pito.

Mientras le tocaba la parte interna de los muslos, subió bajo la pollera hasta meterle los dedos por debajo de la tanga... ella abrió un poco sus piernas, y Martín le tocó los labios de la concha un poco.

-         Mmm.. ¿otra vez pendejo?-Dijo Agustina, notando como le volvía el calorcito al cuerpo.
-         Sí hermanita... quiero cogerte otra vez...
-         Ay... me vas a echar otro polvo?
-         Sí hermosa!

Martín se levantó del sillón, y se puso en frente de su hermana. Le acarició las tetas, notando los pezones sobresaliendo de la remera... se miraron inmediatamente al notar eso... luego bajó y le subió la pollerita. Se arrodilló entre las piernas de su hermana mayor, ella las abrió bien. Le corrió la tanga a un costado... que lindo era verle la concha a una chica tan hermosa... verle la conchita a su hermana... acercó su cara y sacó la lengua, le dió una lamida de abajo hacia arriba, chupándole bien los labios hasta el clítoris... Agustina suspiró, aunque notó cierto ardor.

Enseguida el adolescente se puso de pie otra vez, se bajó el pantalón, y apuntó su pene erecto hacia la conchita de Agus. Se la puso entre los labios, y se la metió despacito... entró re fácil, se notaba que tras la cogida anterior en el baño, su hermana tenía la concha más abierta ahora. Mientras le iba entrando, la chica se miraba ahí, viendo como se la cogían... pero esta vez más sintió bastante ardor en la conchita.

-         Au... au.
-         ¿Te pasa algo hermanita?

Martín continuó cogiendose a su hermana mayor... se la metía y sacaba despacio, la chica, a cada movimiento de esa pija adentro suyo, le ardía la vagina. Tenía la concha enrojecida, toda colorada... su hermanito menor aumentó el ritmo, metiéndosela más fuerte, clavándosela bien adentro, hasta el fondo de la conchita.

-         Ohhh... ay.. pará pendejo...

Martín no le dio bola, estaba otra vez muy caliente ya, y la seguía cogiendo con fuerza, entrando y saliendo de la conchita abierta de su hermana, estaba muy colorada e irritada.

-         Uhh... me arde la concha hermanito... en serio... me duele... deberíamos parar.

A Agustina le estaba ardiendo mucho la conchita mientras su hermano no paraba de cogerla... le metía toda la pija adentro, ella la sentía muy grande... le ardía y le dolía la vagina a cada movimiento. El chico se movió más rápido, los labios rosaditos de su hermana estaban muy irritados, mientras se abrían con la pija penetrándola.

-         Ayy!.. Basta!!... basta pendejo... me estás reventando la chocha...-Exclamó Agustina, tratando de empujarlo para que salga.

Martín por fin entendió, y se movió hacia atrás, retirando su pija de la conchita de su hermana... se la dejó bien abierta y enrojecida. Agustina sentía que le ardía mucho, y no quería coger más.

-         Ay no sabés cómo me arde la concha hermanito...
-         ...La tenés toda colorada Agus.
-         Uff me re duele.

Agustina se acomodó la tanga, poniéndosela en su lugar... se sentía incómoda, pero al menos ya no le dolía.

-         Creo que fue mucho sexo en poco tiempo, pendejo...

Los dos se rieron. Estar todo el día cogiendo trajo sus consecuencias... nunca había tenido tanto sexo seguido. La chica caminó un poco, le molestaba pero estaba mejor. Al rato, al fin llegó su amiga, y salió con ella al boliche. Allí trató de bailar como siempre, pero tenía la chocha tan irritada que hasta le molestaba al bailar.

Como era lógico, Martin se quedó caliente... se fue a cepillar los dientes, y se iba a ir a dormir, pero cuando cruzó por la habitación de sus hermanas, estaba la puerta algo abierta y pudo ver a Florencia aún despierta, estaba en corpiño y bombacha, sentada en su cama con la notebook, seguramente chateando con sus amigas o algo por el estilo. Iba a saludarla antes de dormirse. Entró a la habitación.

-         Flor.. pensé que ya te habías dormido.
-         Hey hermanito...¿Agus ya se fue? Que andaban haciendo?
-         Estábamos...

Ahí Martín se sentó al lado de su hermana en la cama, y le contó a Florcha todo lo que pasó con Agustina.

Después de contarle todo, Florencia se quedó mirando a su hermano, le miró más abajo y notó como se le marcaba el bulto en el pantalón...

-         ¿La tenés parada?-Preguntó Florcha.

El chico se miró, ni se había dado cuenta.

-         Siii...

Florencia dejó la notebook a un lado, estiró su mano, y se la puso encima, tocándole la pija... le metió la mano adentro, y se la sacó afuera del pantalón. Ahora le estaba haciendo la paja a su hermanito, ambos sentados uno al lado del otro en la cama de Florcha.

-         ¿Te gusta que te haga la paja?
-         ...Si... mucho...

Florcha subía y bajaba su mano, masturbando a su hermano menor. Lo miró a la cara y se rieron.

-         ¿Qué?-Preguntó Martín.
-         Te conozco esa cara hermanito... ¿querés pedirme algo?
-         Si... quiero verte la cola..
-         Mmm.. eso nomás?
-         Bueno.. también quiero mirarte la concha!
-         Que nene pervertido...-Dijo Florencia, soltando el pito de su hermano.

La chica se arrodilló en la cama, poniéndose en cuatro. Se agarró la bombachita y se la bajó, mostrandole esa cola perfecta a su hermanito, se inclinó un poco más, y así también le mostraba toda la conchita. Martín estaba detrás de ella, tenía los labios de la concha bien cerraditos, con la rajita en el medio.

-         Te voy a chupar la concha, Flor...
-         Uhh.. que atrevido sos pendejo...

El chico puso su cara detrás del culo de su hermana, sacó la lengua afuera, y se la pasó por toda la concha a su hermana menor... le pasaba la lengua por los labios vaginales, cubriéndoselos de saliva. Con esos estímulos, la conchita se Florcha comenzaba a abrirse un poquito, y ahora se le asomaban los labios menores, los tenía de un color muy rojizo. Martín subía con su lengua, de modo que le chupaba la concha y la cola, pasándole la lengua también por el agujerito del culo, que ya lo tenía un poquito más abierto que antes.

-         Mmmmmmhhhh!

Se paró, y con su hermana en cuatro arrodillada en la cama, le puso la pija en la concha, y se la frotó entre los labios... Florencia ya estaba muy mojada, estaba excitada!

-         Me da un poco de vergüenza que me la pases por ahí hermanito!-Decía la chica excitadísima, sintiendo la pija dura resbalando entre sus húmedos labios vaginales.

Martín estaba muy caliente... la conchita peluda de Florcha era muy tentadora, quería meterla entre esos labios súper apretados, quería meter el pito en la conchita virgen de su hermana. Le puso el glande en donde parecía que tenía la entrada...

-         Flor... te la puedo meter en la concha?


Capítulo XXI: El paso final

-         Flor... te la puedo meter en la concha?

Florencia lo pensó, tenía ganas de sentir la pija de su hermano en su conchita, mientras Martín se la refregaba... pero respondió que no.

-         ...No... no hermanito... ponemela en la cola...

Florcha llevó sus dos manos hasta sus cachetes, y se abrió bien la cola para su hermanito menor. Cada vez que se abría el culo para su hermano, no podía evitar calentarse... le chorreaba la concha cada vez que se abría así esperando que le metan el pito.

Martín le hizo caso a su hermana, primero le pasó bien la lengua por la cola, para llenarla de saliva, y luego se la puso por ahí, abiréndole el culo nuevamente a Florcha. La pija le entraba cada vez más fácil a la adolescente.

-         Ahhhhhh..-Gemía.

Ya con el miembro duro del chico dentro de la cola de su hermana, comenzó a moverse penetrándola fuerte, le agarraba los cachetes y los apretaba mientras empujaba hacia adentro, hasta clavarle todo el pito en la cola... a Florcha le encantaba que se la cojan así.

La chica podía sentir bien el pubis de su hermanito chocando contra su cola, indicación de que la pija se la metía entera, bien hasta el fondo... eso la calentaba aún más, llevó sus dedos al clítoris, para tocarse y llegar al orgasmo, suspirando y gimiendo como una perrita...

-         Uhhhh... ahhhhhhhhhh!!!
-         Mmm... ya acabo hermanita...

Martín al escuchar esos gemidos, también llego al clímax, cogerle esa hermosa cola a Florcha era tremendamente excitante, se la puso bien adentro y dejó salir toda su leche caliente en el fondo del culo de su hermana...

-         Ayyy... ayyy...-Gimió Florencia sintiendo el semen de su hermano adentro.
-         ¿Te gusta tener la leche adentro de la cola?-Le preguntó Martín, aún con su pito clavado en el ojete de Flor.
-         Siii... ohhh... me encanta porque está re calentito!-Respondió la chica mordiéndose los labios.

El chico retiró lentamente su miembro, una vez fuera, se quedó mirando como su hermana tenía la cola bien abierta, del tamaño de su pene...

No pudo evitar poner uno de sus dedos ahí, mientras le salía la leche de a poco hacia abajo por los muslos, pero apenas rozó esa zona, Florcha saltó porque le dolía mucho la cola.

-         Auuuu!!!!
-         ¿Qué pasó?
-         ..Me re duele hermanito!

Martín retiró su dedo de ahí. Florencia se paró, le dió un beso en el cachete de la cara a su hermano mientras se sonreían, y fue directamente al baño a darse una ducha antes de dormir.

Mientras se duchaba y se limpiaba, notaba como las veces anteriores, aunque esta vez peor, un poco de dolor... se tocaba apenas para sacarse el resto del semen que tenía adentro, notando lo abierta que tenía la cola... sus dedos entraban con total facilidad.

Después de coger varias veces por el culo, Florcha apenas a sus 19 añitos ya tenía la cola muy abierta.

::::

Un día más tarde, era sábado... ya por la tarde, Florencia se fue a pasar el día con sus amigas, mientras Agus recién se despertaba, había llegado a casa al amanecer.

Se levantó y caminó hasta la cocina en corpiño, con una calza corta marcándole bien la cola, no se puso bombacha porque le molestaba el roce con la conchita, que la tenía muy irritada.

Se preparó el mate con masitas, y fue al patio a buscar la ropa limpia que se estaba secando en el tendedero. La trajo a la cocina, y le tocaba planchar. Saludó a su hermanito que recién llegaba de hacer un mandado.

El chico se quedó sentado ahí, mirando algo de televisión, haciéndole compañía a su hermana, que estaba planchando la ropa mientras tomaba mates cada tanto.

-         ¿Agus... te duele?
-         ¿Qué?
-         ...Si te duele... tu...
-         Ahhh! Ya casi me había olvidado... sí, todavía me arde un poco!
-         Perdoname... no quería lastimarte...
-         No pasa nada tonto!-Le dijo Agustina sonriendo.
-         En serio... ojalá se te pase pronto.
-         Sí, ahora en un rato llamo al ginecólogo!.. Espero que me atienda.

Mientras planchaba ropa, Agustina se topó con su bombacha rosa que había usado ayer. La estiró entre sus manos y se la mostró a su hermanito.

-         ¿Te divertiste con esto ayer?-Preguntó la chica.
-         Sí... mucho! Te la dejé repleta de leche calentita...
-         Qué chanchito!
-         ¿De verdad no te molesta que haga eso?.. Si querés no lo hago más hermanita.
-         No!.. Ya te dije que me gusta ponerme las bombachas sabiendo lo que haces con ellas... me calienta!

Martín se fue excitando escuchando eso, mientras se le paraba la pija debajo de la malla.

-         Ya me calentaste!-Dijo el chico.

Agustina se rió. Él se puso de pie y fue hasta donde estaba ella, poniéndose detrás de su hermana mayor.. ella seguía planchando.

La empezó a acariciar, pasandole las manos sobre la cintura y la panza... le daba besos en la espalda, cuando fue bajando hasta la cola, sacándole la calza de a poco, hasta dejársela en los muslos.

Ya con su hermana con la cola al aire, se la acarició un poco, bajando hasta los muslos. A la chica le agradaban las caricias.

-         No me toques la concha hermanito.
-         Está bien.

Le metió la mano entre los cachetes, tocándole más adentro...

-         Agus.. ¿y si te la pongo en la cola?

Agustina se sorprendió por la pregunta. Martín directamente puso su pija entre las nalgas de su hermana, posando su glande sobre la entrada del culo... sólo se la dejaba ahí apoyada mientras trataba de convencerla.

-         Ay no.. todavía me da miedo por la cola pendejo!
-         Ufa...
-         Dejamela así hermanito... me encanta sentirla ahí.
-         Me dan muchas ganas de metértela adentro!
-         Bueno, aguantate!

El chico le hizo caso a su hermana, mientras le dejaba la punta de la pija en la entrada de la cola, llevó sus manos adelante y le tocaba las tetas por encima del corpiño...

Tras unas cuantas caricias en esos grandes pechos, se agarró su miembro con una de sus manos para pajearse en el ojete de Agustina.

-         ¿Puedo acabarte la cola hermanita?
-         Mmmm.... ¿vas a acabar mucha lechita?
-         Siiii...
-         Bueno.. esperá un minuto que termino con ésto!

Agustina terminó de planchar todas las prendas, y se quedó quieta con las manos apoyadas en la mesa, mientras su hermanito se pajeaba en su cola, rozando a cada instante, pasándole la pija por los cachetes del culo, hasta venirse.

Agus sintió cada chorro de semen caliente en su cola... mientras el glande de su hermano la rozaba toda.. una vez el chico terminó, se la pasó por los cachetes hasta que le salió lo último, mientras su hermana llevaba una de sus manos atrás y se esparcía un poco el semen con sus dedos. Juntó un poco y se lo puso en la boca, chupándose el dedo...

Después de dejarle la cola llena de leche, Agustina se bañó y luego llamó al ginecólogo, le dió turno para el martes.

Ya más tarde, en la noche, una vez que mamá ya estaba dormida, Florencia y Martín empezaron a jugar en el sillón del living. Se calentaron hasta que se empezaron a sacar la ropa.

La chica se abrió de piernas sentada en el sillón, con las piernas en alto.

Martín se la quiso meter, Florcha se abrió los cachetes, y el chico notó que su hermana ya tenía el culo abierto... ahora se le re abría, cuando antes estaba super apretado. Le puso el glande en la entrada, pero Florcha enseguida sintió que le dolía, se arrepintió y le tuvo que pedir que no lo haga.

El muchacho le hizo caso y se guardó su miembro.

Así estaban las cosas. No podía coger con sus hermanas por tiempo indefinido!

:::::::::

Una vez llegado el día Martes, bien temprano en la mañana, Agustina se tuvo que levantar. Con lo que le costaba despertarse temprano. Se vistió, se perfumó y fue a su cita con el ginecólogo.

Llegó al centro y por suerte la atendieron enseguida. El licenciado la inspeccionó y le recetó una crema específica para su irritación vaginal, que no era nada serio y sanaría en un par de días.

La adolescente se tranquilizó, y ya más tarde, de noche en su casa, se dió una ducha y luego se pasó la cremita para el ardor por toda la conchita. Fue a su habitación y se metió desnuda en la cama, apenas se tapó con una ligera sábana.

Martín terminó de cenar último, y se fue para su cama. Apenas se acostó, se le vinieron a la mente imágenes de sus hermanas desnudas, y tuvo una erección. No se aguantó, y se levantó en silencio hasta entrar al cuarto de sus hermanas. Abrió la puerta y la cerró tras él, la luz de la mesita estaba encendida, vió a las dos chicas acostadas cada una en su cama, aparentemente hablando de algo.

Florcha inmediatamente se percató de que su hermanito estaba con su miembro parado, porque se le notaba a través del short.

-         ¿Qué buscás acá?-Le preguntó en tono algo burlón.
-         Quiero coger.
-         Jaja... ¿Qué, nosotras estamos a tu disposición?-Preguntó Agus.
-         No.. nada más les pregunto si quieren...!
-         No pendejo... yo sí quiero pero todavía me duele..-Dijo Florcha.
-         Idem.-Agregó su hermana.
-         Joo... ¿vamos a volver a coger, no?
-         Si nene, no seas tan desesperado!.. Esperá unos días hasta que estemos bien.
-         Ok...-Aceptó el chico y se fue a su cama a dormir.

Durante esa semana, Florencia y Agustina comenzaron a dedicar su tiempo al próximo año en la universidad, yendo a buscar los primeros apuntes, y organizar sus cosas para el año estudiantil que daría comienzo dentro de pocas semanas.

Todo eso conspiró para que las chicas estuvieran menos tiempo en casa, mucho más ocupadas, por lo tanto su hermano estaba más aburrido e inquieto.

::::

Por fin llegó el fin de semana, tras una semana entera sin que los hermanos tengan sexo. Martín entendía la indisponibilidad de sus hermanas mayores, por lo tanto se dijo que unos días sin sexo no eran para tanto. Aguantó hasta el sábado sin hacerse la paja, porque le gustaba estar muy excitado para la próxima vez que coja con alguna de sus hermanas.

Ya se levantaba por las mañanas muy caliente, le daban ganas de pajearse y relajarse, pero se contenía. Su joven cuerpo necesitaba estímulos.

El sábado amanecía soleado, templado, con algunas nubes blancas. Florencia abría la ventana de su habitación, dejando entrar un poco de sol y brisa algo calurosa. Mientras, Agustina, se despertaba. Notaba su cuerpo entre las sábanas calentito, excitado... llevó ambas manos a sus tetas, acariciándoselas lentamente, sintiendolas en sus palmas... y luego bajo por su abdomen, hasta su pubis, se rozó apenitas el clítoris con la yema de uno de sus dedos, y luego se lo pasó por su delicada rajita, notando algo de humedad... se había despertado excitada. Y lo más importante, ya no había dolor.

Los adolescentes almorzaron juntos, como era sábado, almorzaban más tarde aún de lo normal, ya después en la tarde, Florencia y Agustina aprovecharon para ir a comprar ropa, y otras cuestiones, acudieron al shopping.

Las dos adolescentes se pasearon por casi todo el lugar, buscando y comprando todo tipo de accesorios y ropa... ya iban a irse, cuando por último entraron a un local de ropa interior.

Tanto Agus como Florcha eligieron un par de prendas, la señora que atendía les dijo que podían probárselas asique las chicas pasaron a uno de los probadores, y cerraron la cortina tras ellas.

El lugar era algo pequeño, pero entraban cómodas las dos. Había un espejo grande, y dos sillas. Sin más preámbulos, las dos comenzaron a desvestirse, estaban vestidas de manera parecida, se quitaron la remera, luego las zapatillas, y finalmente el jean.

Una vez que estaban en ropa interior, se quitaron el corpiño y la bombacha, quedándose desnudas. Se pusieron ambas el primer conjunto, mucho no les agradó a ninguna, luego, se probaron la segunda prenda que habían elegido, y ahora sí les agradaba a ambas.

Florencia había elegido una tanguita roja, con el corpiño del mismo color. Se miró al espejo y le agradó como le quedaba. Le pidió opinión a su hermana.

-         ¿Me queda?
-         ...Sí.-Dijo Agus mirándola.
-         ¿Y atrás?-Volvió a preguntar Flor, refiriéndose a su cola.

Se puso de espaldas a ella y le mostró la cola a su hermana. Agustina la miró y le dijo que le gustaba. Luego, Florencia se giró un poco para verse la cola por el espejo, notando que se le veía su ojete casi desnudo, apenas se notaba en triangulito en la parte superior, y nada más.

-         Boluda... ni se me nota la tanga.-Dijo Florcha.
-         Y es obvio querida, con esa cola enorme que tenés...!-Le respondió su hermana mientras se reían.

Florcha se acomodó nuevamente y Agustina le dió una palmada en el cachete del culo...  sonó un poco fuerte.

-         Shh... la señora que atiende nos va a escuchar!-Susurró Florencia con una sonrisa.

Agustina también se reía, y le puso la palma abierta de su mano en uno de los muslos a su hermana, y fue subiendo despacito hasta rozarle la tanguita. Siguió subiendo por la raja de la cola, entre medio de los cachetes, mientras se miraban a los ojos con Florcha.

Agustina agarró la tanguita roja que se estaba probando Florcha, y metió sus deditos por debajo... apenas le rozaba el agujerito del culo con las uñas y la yema de sus dedos.

-         ¿Te duele?-Le preguntó.
-         ..No.. -Susurró Florencia.

Entonces la mayor siguió tocándole ahí, le pasaba el dedo por la abertura de la cola.

-         No sabés lo excitada que estoy hoy.-Dijo Agustina en voz baja.
-         ...¿Me mostrás?-Le preguntó Flor con una sonrisa.

Agustina le devolvió la sonrisa cómplice, ella tenía puesta la prenda que se estaba probando, una bombachita colaless blanca con circulitos rosados, con el corpiño del mismo estilo.

Se sacó la bombacha y se abrió un poco de piernas, sentada en la silla del vestidor. Se abrió los labios de la conchita un poco con los dedos a los costados, mostrándole a su hermana lo húmeda que estaba.

-         ...Ya tengo muchas ganas de coger!
-         Yo también Agus!

Ambas se quitaron las prendas, quedándose completamente desnudas. Escuchaban algunas voces, otras chicas estaban en el local, con lo cual tenían más morbo aún por las chanchadas que estaban haciendo en el vestidor.

-         Tengo una idea.-Dijo Agustina.
-         ¿Qué?
-         Abrite la cola.

Florcha le hizo caso, ella también se estaba excitando, y le parecía divertido lo que estaba haciendo con su hermana. Puso sus manos en cada cachete del culo y se los abrió bien, mostrándole el agujerito de la cola a su hermana mayor. Se le veía apenitas abierto. Agus agarró su teléfono y le sacó una foto! Inmediatamente, se la mandó a Martín, con un mensaje:

“¿Querés metérsela por ahí hermanito?”

El chico estaba acostado en su cama navegando por internet, muy aburrido. Dejó la pc en la mesita y cerró los ojos para dormir un rato, cuando sonó su teléfono y vió un mensaje de Agustina. Lo abrió y con enorme sorpresa vió esa tremenda foto. Florcha abriéndose la cola, notándose el todo el culo y la conchita asomando debajo.

Al instante tuvo una erección. En dos segundos, se quitó la ropa y le respondió:

“Pero qué están haciendo??? Dónde están???”

Agustina se rió mientras lo leía, y escribió de nuevo.

“En el vestidor de un local... nos estamos probando ropa interior! Cuando lleguemos a casa te la mostramos pendejito..¿querés?”

“Siiiii!!!.. se me re paró la pija boluda... decile a Florcha que le quiero coger la cola”

Agustina se lo dijo, y a Flor le agradó la idea.

“Ella dice que tiene ganas! ¿Y a mí no me querés coger hermanito?”

“Ya no te duele?”

Agustina puso el teléfono entre sus piernas abiertas y se sacó una foto de su conchita húmeda, y se la mandó con un msje.

“No pendejo... mi concha necesita pija”

Martín vió la imagen de la rosada conchita de su hermana toda húmeda y brillosa, sumado al mensaje... no pudo evitar tocarse y comenzar a pajearse lentamente. Se pajeaba y escribía.

“Ayy cómo tenes la concha hermanita.. estás re mojada! Ya no aguanto más Agus... te quiero coger... vengan ya!”

“Jajaja, viste?? Estamos con muchas ganas”

El adolescente se bajó la piel para relucir su rojizo e hinchado glande, con su pene bien erecto, se sacó una foto y se la mandó a Agustina. La chica la vió y sintió un cosquilleo en la entrepierna... le mostró la foto a Florcha.

“No pude aguantarme... me estoy pajeando por ustedes!”

Agustina le contestó: “Nooo! No lo hagas! Esperá a que lleguemos a casa así nos coges hermanito...”

Martín dejó de tocarse, estaba muy, muy caliente... no resistiría mucho tiempo así.

Las chicas se vistieron, y salieron del vestidor. Pagaron las prendas que compraron, y salieron del shopping con varios bolsos de compras. Entraron a un taxi y volvieron a casa. La espera fue eterna para el chico, media hora después del último mensaje, las hermanas por fin llegaron y entraron a casa.

Caminaron hasta su habitación, Martín lo notó y fue hasta el cuarto de las chicas. Ellas estaban dejando todo lo que habían comprado arriba de las camas, mientras se sentaban allí.

-         ¿Mami?-Preguntó Florencia.
-         Está en casa de la tía.-Respondió Martín, ya desatándose el cordón de la malla y sacando su miembro parado afuera.
-         Pará hermanito... recién llegamos!
-         ¿No me dijiste que querían coger?
-         Sí, pendejo... pero esperá un poco! Primero queremos probarnos la ropa que compramos...-Respondió Agustina.

El chico hizo un gesto de desilusión y se guardó su miembro, pero estaba muy caliente y quería descargarse ya mismo contra el cuerpo de alguna de sus hermanas.

Florencia le dijo que se siente en el puff a un costado que había allí, mientras ellas se probaban la ropa. El chico le hizo caso y se recostó.

Las dos hermanas comenzaron a sacar cada nueva prenda que habían adquirido y se la probaban en frente del espejo de la habitación. Remeras, camisas, jeans, calzas, zapatos... hasta que llegó el turno de la ropa interior.

Agustina sacó el corpiño blanco con puntitos rosas de la caja.

-         Hermanito... ¿querés ver el corpiño que me compré?
-         Siii!!... mostrame como te queda el corpiño Agus..

La chica se quitó la blusa y el corpiño que traía, dejando sus tetas al aire rebotando mientras se colocaba el nuevo corpiño... su hermano miraba embelesado y con su miembro a punto de estallar.

-         Qué tetas que tenés Agus..-No pudo evitar comentar el chico.

Agustina sólo lo miró sonriendo. Una vez que tenía el corpiño puesto, se miró en el espejo y le agradaba ver sus grandes pechos ajustados en esa prenda.

-         ¿Te gusta?-Le preguntó a su hermano.
-         Mucho!.
-         Ok... querés ver la bombachita?
-         Siiiiiiiiii.-Respondió el muchacho ya tocándose su pija por encima.

Agus se quitó el jean y se sacó la prenda que tenía, Martín le miraba la cola desnuda mientras su hermana mayor se ponía la bombacha nueva lentamente, subiéndola por sus piernas.

Una vez que se la puso, ahora estaba sólo con el corpiño y la bombacha que se había comprado, se acercó un poco hasta la posición de su hermanito, poniéndose de frente a él.

Martín le miró la entrepierna cubierta por la tela, era súper sexy... más arriba sus tetas sujetadas por el corpiño, muy ajustadas, su hermana era una belleza imponente.

-         ¿Cómo me veo?-Preguntó ella, ya sabiendo la respuesta.
-         Increíble hermanita... ¿me mostrás como te queda en la cola?

Luego, la chica se dió la vuelta, mostrándole la cola, con la bombachita metiéndosele en la raya. El muchacho alcanzó a tocarle un poco las piernas y subió hasta posar sus dedos en los cachetes de la cola de Agustina.

Mientras la tocaba, pasándole los dedos por la raya de la cola, hundiéndolos un poco bajo la bombachita, casi sentía que iba a acabar sin tocarse la pija... la piel de su hermana estaba muy caliente.

Ella ya estaba muy mojada y excitada, así que llevó una de sus manos atrás y se agarró la bombacha, la corrió un poco al costadito, para que su hermano le viera la conchita y el culo. El chico le abrió un poco los cachetes y le vió todo, pero puso la yema de su dedo encima del agujerito de la cola de Agustina, estaba bien cerradito.

-         Te la quiero poner en la cola, Agus...
-         ¿Me vas a hacer la cola?-Preguntó la chica, re excitada.
-         Siii... si vos querés te la pongo en el culo hermanita...
-         Mmm... estoy tan excitada que quiero que me hagas la cola...-Dijo Agustina mientras se mordía el labio inferior.

La chica se separó de su hermano, y caminó hasta su cama. Se recostó boca arriba, abrió sus piernas y le ordenó a su hermano que se la coja, mientras Florcha miraba.

-         Dale, cogeme pendejo...

Martín fue hasta ella, se arrodilló en la cama entre las piernas de su hermana. Agus agarró la bombachita y se la corrió ella misma al costado de la concha. El chico sacó su miembro de la malla, ya bien duro, y se puso baba en la punta. Enseguida se arrimó, poniendo el glande en la entrada de la vagina de su hermana, y empujó para adentro...

Lo primero que notó, fue toda la humedad que Agus tenía en su almeja, estaba muy mojada... una vez que se la metió un poco, fue moviéndose para que su pija entrara y saliera mejor a cada embestida.

El chico estaba tan excitado y caliente, que notaba que no podría aguantar demasiado. Trataba de cogerla lento y más despacio, estirando como sea el momento de terminar.

Mientras se la metía más adentro, le miró el escote de las tetas a su hermana mientras se le movían con el vaivén, luego le miró la cara a su hermana, completamente roja y excitada, con los ojos entrecerrados mientras suspiraba, y sintió que se venía ya.

-         Acabo hermanita....!
-         ¿Ya?-Le preguntó Agustina.

Martín se la puso bien adentro, tenía sus manos apoyadas sobre las piernas de su hermana, que le comenzaban a temblar un poquito.

-         No me acabes adentro pendejo!

El chico ya en el clímax, se la sacó de la rosada conchita húmeda, y acabó en el pubis de Agustina, dejándo caer toda su leche caliente sobre el pubis y la bombacha de su hermana... tenía mucho semen.

-         Ay mi bombacha nueva!!!-Exclamó Agus, mientras se tocaba la lechita recien acabada en su pubis, y en la tela.
-         ¿Porqué hoy acabaste tan rápido?-Le preguntó a su hermano.
-         Uff.. me vine muy rápido porque estaba muy muy excitado!
-         ...Bueno... después de comer la seguimos...y quiero que me hagas la cola hermanito!-Le pidió Agustina.

Agustina se sacó la bombachita nueva, llena de semen de su hermano, y le pidió a Martín que la ponga en el lavarropas. El chico le hizo caso.

Más tarde llegó mamá a casa y cenaron en familia. No dijeron nada de lo sucedido, y tras un par de horas, Florcha le dijo a su madre que ella se encargaba de lavar los paltos, que vaya a descansar, así que mamá se fue a dormir, mientras los tres chicos estaban en la cocina.

Una vez que terminaron con esa tarea, apagaron el tele y se fueron a la habitación de las chicas, entraron y Agus cerró buien la puerta. Florcha prendió la luz de la mesita, alumbrando tenuemente el cuarto, que iba a ser testigo de una noche de sexo incontrolable...

Sin mediar palabra, las dos chicas comenzaron a quitarse toda la ropa, y se quedaron desnudas. Martín hizo lo mismo. Obviamente, su miembro estaba listo, ya duro, mientras sus hermanas se lo miraban con devoción.

Agustina les dijo a ambos que no hagan ruido, mientras se sentaba con su hermana en una de las camas. Martín se quedó parado en frente de ellas, y las chicas le agarraron la pija, la escupieron y comenzaron a pajearlo las dos juntas.

Una vez que se divirtieron unos minutos haciéndole la paja, Agustina se acomodó en cuatro en la cama, como perrita, y su hermano le pasó la lengua por la concha y por la cola... luego de eso, se puso detrás de ella y le puso el pito en la entrada de la conchita, sólo empujo un poco, para cogérsela.

Su hermana gemía muy levemente, mientras el chico la agarraba de las caderas y se la ponía por la concha, abriéndosela toda con su pija. La penetraba despacio, porque no quería venirse rápido.

-         Ponemela en la cola pendejo... ¿te animás?-Le preguntó Agus en voz baja.

Escuchar esas palabras sucias de su hermosa hermana mayor, mientras tenía su pija entera metida en su chocha, y el chico por un segundo se estremeció de placer...

Se la sacó, y Florcha, que aún estaba sentada al lado, le abrió los cachetes de la cola y le pasó la lengua por el agujerito virgen a su hermana... le pasó varias veces la lengua por la cola, y luego le metió un dedo, con Martín mirando todo ese espéctaculo lésbico...

Flor le fue sacando despacito el dedo de la cola a Agus, que ya estaba lleno de baba, y fue el turno del chico, se acercó y le apoyó el glande en la entrada del culo, empujó un poco y su pija se fue deslizando hacia adentro, mientras Agustina se mordía los labios, sintiéndo el pito de su hermanito meterse en su cola virgen...

-         Ahhh...-Susurró la chica.

La cola de Agus estaba mucho más apretada que la de Florcha, por lo tanto el adolescente fue cuidadoso, y se la metió hasta la mitad. Se la sacó un poco, y se la metió de nuevo a Agus por el ojete, hizo eso varias veces, hasta que ya le podía meter la pija entera, hasta el fondo del culo.

Agustina abrió lo más que pudo sus piernas, mientras con sus manos se agarraba fuerte de la sábana de la cama, sintiendo el pito duro y parado de su hermano menor entrando y saliendo entero de su cola.

El chico se calentó mucho, estaba cogiéndole el culo a su hermana, fue haciéndoselo más rápido... se la metía hasta chocar sus piernas contra las de ella, su pubis contra los cachetes del ojete, mientras que su pija estaba más que excitada y caliente, muy dura y gorda.

Como se dio cuenta que estaba por terminar, se la sacó de golpe, dejándole el agujero de la cola un poco abierto a su hermana, que se quedó quieta, deseando recibir más pija como una perrita en celo.

Florcha la acariciaba a su hermana, la cara, los hombros, las tetas, rozándole los pezones duros con sus dedos, mientras Agustina se desesperaba, ya con la chochita súper húmeda y excitada.

-         Dale hermanito... metemela!
-         ¿En la concha o en la cola?-Preguntó su hermano.
-         Dónde vos quieras.. meteme la pija de nuevo por favor...

Con su hermana mayor suplicando por pija, Martín se la puso en la concha, se la cogió uno o dos minutos, y ya casi llega al climax, entonces se la sacó. Esperó unos segundos, y le abrió nuevamente la cola y se la puso ahí, su pito entraba con dificultad en el culo, pero ya dentro, se movía para culearla a su hermana, y cuando le estaba por llegar el orgasmo, se detenía y se la sacaba.

Cuando hacía eso, Agustina se desesperaba, quería tener la pija metida en la concha o en la cola, pero bien metida y que se la coja más tiempo.

Martín descansaba unos segundos, mirando el ojete de su hermana ligeramente abierto por su pija, y la conchita también con los rosados y delicados labios abiertos.

La vagina de Agus chorreaba flujo por los muslos, mientras su hermano se la cogía un ratito por cada lado... un rato por la concha, un rato por la cola.

Cuando ya sintió que no podía aguantarse más, se quedó quieto con la pija bien metida hasta el fondo de la cola de su hermana. Agustina se dió cuenta enseguida, ya lo conocía mucho, y le preguntó:

-         ¿Querés acabar hermanito?
-         Siii... ¿dónde querés que te acabe la leche Agus?
-         ...A Florcha le dejás la lechita adentro?-Preguntó ella.
-         Sí.
-         ¿Es lindo Flor?
-         A mí me encanta hermanita...-Respondió Florcha mientras le acariciaba las tetas.
-         Mmmm... bueno, acabame adentro de la cola!

Con ese pedido de Agustina, Martín se puso aún más excitado, si es que aún podía... estaba tan excitado que le latía con mucha fuerza el corazón, le encantaba escuchar a su hermana decir cosas chanchas, lo ponía al límite.

Comenzó a moverse otra vez dentro del culo de Agus, metiendo la pija hasta el fondo y sacándola hasta la mitad, para volver a enterrársela...

-         Ohh... hermanita... como me gusta cuando hablas así...
-         ¿Te gusta que tu hermana hable así, pervertido?
-         Mucho.. me encanta.. dale decilo otra vez por favor.. ahh...
-         Mmm.. quiero que me acabes adentro de la cola...
-         Oh... te voy a llenar el culo Agus...
-         Mmmm sii.. dale llename la cola de leche calentita hermanito...

Mientras Agustina decía esas chanchadas, se pajeaba tocándose el clítoris bien rápido, y se vino, pidiéndole a su hermano que le acabe adentro del culo.

Martín escuchó esas palabras tan sucias y llegó al climax, suspirando y gimiendo, se quedó quieto con la pija metida en la cola de su hermana, derramando todo el semen espeso adentro..

-         Ahhhhhhhhhh!.... Tomá toda la leche hermanita.. tomá toda la leche en la cola... mmmmmm.

Agustina sintió todo el semen bien caliente adentro del culo, mientras tenía el orgasmo, aguantándose como podía los gemidos... se quedaron ambos quietos un par de segundos, Martín suspiró, ya relajado, y le fue sacando el pito poco a poco de la cola... apenas se lo sacó, la leche comenzó a brotar del agujerito del culo de su hermana, cayendo por la raja del ojete, llegando a la concha, y bajando por los muslos.

A todo ésto, Florencia estaba más excitada que sus dos hermanos juntos... a ella también le chorreaba la chocha, pero aún más.. se mojaba más que su hermana. Tenía la conchita a punto caramelo llena de flujo, y sentía la cola ya dilatada para que le metan el pito.

Agustina se acostó boca arriba en la cama, totalmente satisfecha con esa cogida...

-         Mmmm hermanita.. mi cola necesita mimos!-Dijo Agus susurrando en voz baja, con los ojos cerrados.

Florcha la entendió, y se arrimó hasta la cola de su hermana, le abrió los cachetes y le empezó a dar besos en el agujerito del culo, mientras le salía la leche... le daba besos y le pasaba la lengua, tragándose el semen que le salía de la cola.

-         Pasame la lengua por la chuchi también, por favor hermanita...

Florcha le hizo caso, y bajó un poco, Agus tenía las piernas abiertas así que Flor sacó la lengua afuera y en esa posición se la lamió toda, le dió varios lengüetazos a lo largo de los labios de la concha, sintió toda la humedad que tenía su hermana... luego volvió a subir un poco para chuparle otra vez la cola y tragarse más lechita que salía de adentro.

Agustina, si ya estaba relajada tras la cogida que le pegó su hermano, ahora aún más, con las lamidas de su hermanita menor por su cola y su concha... con los ojos entrecerrados, se reincorpoó, sentándose en la cama, junto a su hermana... aún sentía la cola chorreando semen, manchando las sábanas, pero daba igual.

Martín aún estaba recuperándose de su tremendo orgasmo, cuando Florcha se paró, y mientras le acariciaba el abdomen, le agarró la pija blandita y lo empezó a pajear para ponérsela dura otra vez.

-         Ahora me tenés que coger a mí pendejo!-Le dijo al oído mientras sonreía.

Mientras trataba de parársela otra vez, le decía chanchadas en voz baja.

-         Estoy re mojadita hermanito... ¿querés tocarme la conchita?

El chico comenzó a reaccionar ante los estímulos de Florcha.. llevó sus dedos a la peluda entrepierna de su hermana, rozando pelos, tocando los labios, notando todo bien mojado e hinchadito... Flor lo seguía pajeando, y ya se le puso dura.

Enseguida, Florencia se puso contenta, sintiendo la pija bien parada en su mano. Se escupió saliva y la embardunó toda, luego se la soltó, y se puso de espaldas a él, así parada, apoyando las manos en la pared, e inclinándose un poco, parando la cola.

Con esa invitación, el chico simplemente se puso tras ella, le abrió los enormes cachetes de ese ojete perfecto, notando la cola abierta ya... le puso la pija en el agujerito y se la metió sin problemas... el culo de Florcha ya estaba a la medida de la pija de su hermano, que aprovechando eso, la agarró de las caderas y se la cogía más rápido, chocaba su pubis contra los cachetes de la cola de su hermana, se escuchaba el ruidito, retumbando en la habitación, era tremendamente excitante.

Ese ruido del pubis chocando con la cola de Florcha, sólo se escuchaba eso en la habitación, llena de olor a sexo.

Martín se la cogía a su hermana por el culo, así de parada, la chica sentía las gotas de flujo cayendo por sus piernas, mientras le metían el pito por la cola.

El adolescente se la sacó de adentro del culo, le abrió bien los cachetes con ambas manos, y le vió el agujero bien abierto, ya no se le cerraba como otras veces.

-         Mostrale a Agus como tenés la cola.

Florcha se movió un poco, mientras su hermano le abría los cachetes, para mostrarle a Agus que estaba sentada al lado en la cama, como tenia la cola bien abierta. Agustina se la miró, eso calentó más al chico, y a Flor, que le encantaba mostrar como le dejaban el culo. Sentirse tan puta la excitaba muchísimo.

Luego, Florencia dijo que estaba cansada en esa pose, así que se acostó en el borde de la cama, boca arriba, subió las piernas al colchón y las abrió para que su hermano pueda cogerla así. El chico se acomodó entre sus piernas y se la volvió a enterrar en la cola.

Agustina arrimó la cara, Martín sacó su pija del culo de Flor, y Agus abrió la boca y se la metió, se la chupó unos segundos, cuando el chico volvió a ponersela en la cola a Florencia. Lo hicieron un par de veces más. Agustina se la chupaba, y luego Martín se la ponía en la cola a Flor.

Después, con el pito de su hermano entrando y saliendo de su culo abierto, Florcha sintió las manos de su hermana en sus tetas, acariciando y apretando sus pezones duros... Agustina se acercó y le besó las tetas, bajando su mano hasta la entrepierna, tocando con sus dedos el pubis peludo de Florcha, y más abajo, acariciando el clítoris hinchadísimo, cuando se lo tocó, Florencia casi salta de placer.

Mientras Agus le chupaba las tetas, y Martín se la metía por la cola, Florencia sintió los dedos de su hermana bajando hasta tocarle los labios de la concha, y le metió apenitas un dedito adentro, porque estaba tan mojada que el dedo se deslizaba solo en esa concha virgen de adolescente toda empapada.

Florencia sintió tanto placer, que deseaba ser penetrada por ambos orificios... la pija de su hermano en el culo ya no la llenaba, estaba tan excitada que la conchita pedía que le metan el pito... su hermana le tocaba el clítoris y los labios vaginales, llevándola al límite del placer.

El chico se la sacó de la cola, viendo los dedos de Agus jugando en la conchita peluda de Flor, le puso la pija encima de los labios hinchados y mojados, estaba toda chorreada la conchita de Florencia, que al sentir la pija parada y dura en la vagina, no se aguantó más:

-         ...Ay... ayyy quiero que me metas el pito en la chocha hermanito...-Suplicó Florcha.

Martín suspiró al escuchar eso...

-         ¿Có.. cómo?
-         Quiero que me la pongas en la concha pendejo!

El chico miró a Agustina, y ella le preguntó a su hermana, mientras seguía pajeándola tocándole el clítoris:

-         ...¿En serio Flor?... ¿Estás segura?...
-         Ahhhh... siii... dale... metemela en la concha hermanito...

Con Florencia tan excitada y caliente, pidiendo pija por la concha, Martín le acomodó el glande en la entrada de la vagina, estaba toda mojada pero muy cerrada, los labios los tenía muy cerraditos y apenas se le veían los labios menores de un color rojizo, llenos de humedad..

-         Te la meto Flor...-Dijo su hermano como un ultimátum, para que si su hermana se arrepintiera, lo dijera ahora.

Agustina y su hermano la miraban, a Florencia miles de pensamientos de le cruzaban por la cabeza, quería hacerlo porque estaba muy excitada y deseaba mucho ser penetrada por la concha, y además tanta presión de ser virgen no le gustaba, ya quería terminar con eso de una vez.... pero los remordimientos volvieron a su cabeza.

-         No... perdoname... no!-Dijo Florencia, poniendo su mano encima de la concha, para que no se la meta.

Martín se molestó un poco, pero la entendió... no dijeron nada, solo ambas se sentaron en la cama, Florcha estaba avergonzada y pedía perdón por lo sucedido... se sentía mal por eso, se sentó junto a su hermana, y el chico se pajeaba para terminar.

-         ¿Vamos a tomar la leche?-Le preguntó Agus a su hermana, que estaba algo triste, tratando de animarla.

Florencia le sonrió y dijo que sí. Ambas se pusieron juntas, para que su hermanito menor les acabe en la cara...

Martín simplemente se acercó, y se pajeó fuerte hasta venirse, le puso la pija en la cara a sus hermanas, cuando saltaron los chorritos de semen... primero golpearon en los labios y los cachetes de la cara de Agustina, luego se movió un poco para darle leche a Florcha, ella abrió la boca y sacó la lengua, cayéndole el semen adentro...

Tras acabarle en la cara y la boca a sus hermanas, el adolescente se sacudió el pito en la boca de Agustina, mientras se reían... las chicas se pasaron los dedos por la cara limpiándose el semen y metiéndoselo todo en la boca, y se lo tragaron como a ellas les gustaba.

Después de eso, Agustina le dió un beso a su hermano y se fue a acostar a su cama. Martín cayó rendido en la cama de Florcha, junto a ella, estaban todos muy cansados. El chico se recostó junto a Florencia en su cama, para descansar un rato. Estaban desnudos.

-         Perdoname hermanito por lo de decirte... que me la metas.. y después que no.. soy re tarada.
-         ..No pasa nada tonta... en serio está bien.
-         Gracias. ¿Querés acostarte un rato conmigo?
-         Dale... un ratito nomás y me voy a mi cuarto.-Dijo Martín.

Apagaron las luces, y cerraron los ojos. Martín y Florcha estaban acostados en la misma cama, con el chico detrás de ella. Fueron pasando los segundos... los minutos... estaban tan cansados que se durmieron.

::::::::::::..

De pronto, Martín se despertó. Estaba todo oscuro. ¿Qué había pasado? Se movió un poco y sintió el cuerpo de otra persona. Recordó que se había acostado junto a su hermana, pero se había quedado dormido!!!

Enseguida, con desesperación miró su reloj en la oscuridad, eran las 4 de la mañana. Uff. Se tranquilizó. Si no se hubiera despertado, su madre en la mañana se iba a dar cuenta que sus hijos dormían juntos y desnudos... que desastre hubiera sido!

“Si mamá se entera de esto...” Pensó. Pero lo sacó de su cabeza, mejor no quería ni imaginar lo que pasaría. Hizo un movimiento como para salir de la cama e irse a su cuarto, pero cuando se movió, sus piernas rozaron las de su hermana, y su pija rozó los cachetes del enorme culo de Florcha...

-         ¿Flor?-Susurró el chico en voz baja. Florcha no le respondió. Estaba dormida.

No lo pudo evitar. Con esas horas que había dormido, ya estaba recuperado de energías. Como nuevo. La rozó de nuevo, apoyándole el pito en la cola a su hermana... y se le puso duro como una piedra, en instantes. La cola de Florcha se sentía muy caliente, la piel tan suave y tibia...

Ella estaba de costado, y él atrás... en una especie de cucharita.. quiso jugar un poco más, antes de irse a su cuarto.

Se movía muy, muy despacito para no despertarla, pasándole la pija parada por los cachetes de la cola, y metiéndoselo entre ellos, en la raja del culo, ahí estaba mucho más calentito.

Se acomodó de manera que su pija estaba en el ojete de su hermana... mientras se la pasaba por ahí, accidentalmente se le fue un poquito más abajo, y sintió el glande tocando los labios vaginales de Florcha, y sintió que todavía estaba todo húmedo...

La sensación que le dió, de su glande haciendo contacto con los pelitos que su hermana tenía, y rozando la conchita húmeda, lo puso a mil. Dejó su pija ahí, con el glande encima de los labios vaginales... que placer le daba. Florencia tenía los muslos pegajosos con sus flujos, y eso lo notaba el chico en su miembro.

Para lograr mas excitación, al adolescente no se le ocurrió mejor idea que ponerse toda la saliva posible en su mano, y llevarla lentamente hasta entre medio de las piernas de su hermana, sin despertarla, y ponerle la babita en la concha, se le cayó un poco en los muslos de la chica, pero la mayor parte se la puso en los cerrados labios vaginales.

Le volvió a apoyar la cabeza hinchada de la pija en la concha, ahora llena de baba y toda resbaladiza, su miembro se deslizo por los labios de la chochita de Florcha.

“Ohhhhhhhhhhhhhhhhhh...” Martín no podía hacer ruido, pero lo caliente que se estaba poniendo, era claro indicio de que estaba por cometer una locura.

Entre su cola gorda y perfecta, sus muslos calentitos, su piel suave, y su conchita toda mojada, a Martín le estaban dando enormes ganas de cogerse a su hermana otra vez, era todo tan excitante, tan morboso, tan caliente y sucio...

Con su glande entre los labios llenos de saliva de su hermana, el chico se movió apenitas, casi imperceptiblemente, hacia adentro... casi se le detiene el corazón. El glande le entró adentro de la concha a Florcha...

Su hermana estaba tan húmeda, le puso tanta babita, que un ligero movimiento y la pija se le deslizó apenitas adentro... estaba metiéndole apenitas el pito a su hermana, en su conchita virgen, mientras ella dormía y no se daba cuenta!

Martín tenía la boca abierta mientras no podía creer lo hermoso que era metérsela en la concha a Flor... estaba tan quieto en la cama, para no despertarla, que apenas se movía muy, muy despacio.

No podía detenerse ahora, sabía que lo que estaba haciendo estaba muy mal, no podía desvirgar a su propia hermana mientras ella no sabía nada, ni se daba cuenta, pero cuando sentía los húmedos y apretados labios de la chocha de su hermana en su glande, nada importaba, sólo había que empujar más adentro, para meter toda la pija en esa concha tan apretada.

Estaba tan caliente, que no le importaban las consecuencias. Concentrado, en silencio, con la boca abierta, en la oscuridad, se movió ligeramente y empujó más, notando como su pija hacía presion para meterse en la concha... pero era difícil, tratar de cogerse a una chica virgen de costado y con las piernas cerradas, mientras ella está dormida...

Se la fue poniendo más adentro, moviéndose milimétricamente para no despertarla, cuando sintió ahora sí que su pija se deslizó otro poco dentro de la vagina. Inmediatamente sintió un líquido muy espeso y caliente, le pareció raro, estiró su mano hasta allí, se tocó un poco la pija mientras se la dejaba adentro, le tocó los labios vaginales a ella, con las yema de los dedos, y sintió esa sustancia que enseguida reconoció como sangre.

“Mierda... ¿que estoy haciendo?”

En ese preciso instante había desvirgado a su hermana!!!!

Muchas cosas cruzaron por su mente, sentimientos de culpa, pero ahora ya estaba hecho, y seguía muy excitado....

“Perdoname hermanita... te quiero mucho”

Se movió más, para metérsela más adentro, pero la concha estaba re apretada.. hizo un esfuerzo, empujó fuerte y se la metió hasta la mitad, y su pubis chocó contra la cola de su hermana.

Florencia se despertó. Poco a poco, fue abriendo los ojos, movió los brazos. Sintió algo en su vagina. Se sintió rara.

-         ¿Qué estás...?

Abrió los ojos bien grandes, la adrenalina le recorrió todo el cuerpo, y se despertó bien. Enseguida se dió cuenta que estaba en su cama, desnuda, con su hermano atrás, y con algo en su concha, que parecía ser la pija de su hermanito...

Estaba todo oscuro, llevó una mano atrás y tocó a su hermano en el pecho y el abdomen, confirmando lo que estaba sucediendo.

-         ¿Qué hiciste?...
-         Shh...
-         Me metiste el pito en la chocha!!!!!!!!!!!

Florencia estaba sintiendo la pija de su hermano penetrando su conchita, se sentía raro porque era la primera vez, y nunca había sentido nada igual, no sabía si llorar, gritar, patalear...

-         Ayyy pendejo de mierda me desvirgaste!!!!!
-         Shhhh... vas a despertar a mamá.-Respondió su hermano.

La chica no sabía que hacer, se quedó quieta, sorprendida, mientras Martín la agarró de la cadera y se la empezó a coger, le metía y sacaba la pija de la concha, pero sólo le entraba hasta la mitad, la tenía muy cerradita y apretada, y acostados en esa posición no era sencillo...

Con lo que había dicho Florencia, se despertó Agustina.

-         ¿Eu.. qué te pasa?-Preguntó Agus y encendió la luz de la mesita.
-         ...Tu hermano me metió el pito en la chocha... me está desvirgando!

Agustina saltó de su cama, para ver de cerca lo que estaba sucediendo... se sentó en el borde de la cama dónde su hermana estaba siendo cogida y desvirgada por su hermanito...

Martín le agarró una pierna a Flor, y se la subió un poco para que se abra más la concha, pero no le entraba, Florencia sentía como esa pija trataba de entrar en su interior y no podía. La chica ponía cara de asustada.

-         Ohhh... tenés la pija muy grande hermanito... no me entra.
-         Tranquila.. si te entra toda en la cola, te tiene que entrar en la concha.-Le dijo Agustina, tranquilizándola.

Florcha metió una mano entre sus piernas, y se tocaba el clítoris para mojarse, cosa que estaba logrando, así, la pija de su hermano pudo entrar más, poco a poco, hasta que se la clavó entera en la concha... toda la pija adentro.

-         Ayy...ayyyy.. ohhhhh.

Martín sintió como la conchita de su hermana se abrió pro primera vez mientras le metía todo el pito... estaba tan apretada que le daba un placer enorme, estaba por acabar ya.

Sin decir nada, el chico se la cogió un poco hasta que no pudo más, se la puso toda, su pubis chocó contra la cola de ella, y se vino dentro de su hermana... chorros y chorros de leche caliente adentro de la conchita hasta hace minutos virgen de Florcha.

-         Uuuuhhhyyy... ahhhyy me acabaste adentro de la chocha pendejo.-Decía Florcha mientras se tocaba el clítoris y tenía un orgasmo, sintiendo el semen de su hermano en lo profundo de su ser, inundando su húmeda conchita adolescente y apretada...

Se detuvieron, Martín sintió mientras acababa, como su pija era apretada y succionada por la concha de su hermanita, que tenía su orgasmo mientras se le llenaba la chocha de leche.

El chico se la sacó, estaban los dos transpirados, a Florcha se le pegaban los pelos en la cara colorada, mientras Agus los miraba con ternura...

Permanecieron ambos acostados como estaban... Florcha tenía la conchita peluda rebalsada de leche calentita, se quedó sintiéndola así, sin hacer nada.

-         ¿Te gustó Flor?... Sé que lo que hice estuvo mal... no te avisé, ni te dije nada... pero..
-         Si me encantó tontito...de todas maneras.. quería que fueras el primero, hermanito... hoy, o mañana, o en unos días, seguro que te iba a pedir de nuevo que me cojas por la concha...-Le dijo Florencia.

Los tres sonrieron.

-         ¿Mañana vamos a repetirlo?-Preguntó Martín.
-         Obvio hermanito... lo vamos a repetir cada vez que podamos.-Respondió Agustina.
-         Siii.-Añadio Florencia.
-         Este será nuestro secreto.-Dijo Agustina sonriendo.

FIN.